viernes, 31 de julio de 2015


Lo importante en la vida


Buenos días, amigo/a

Los infortunios y reveses traen siempre algún valioso mensaje que debes aprovechar con sabiduría. “Son bendiciones de Dios que entran en casa rompiendo los cristales”, como escribió un pensador cristiano. Pero hay que reflexionar con calma para atesorar la experiencia que dejan, porque las desgracias descubren al alma luces que en la prosperidad no llegas a percibir.

Es imposible cruzar la vida sin que un trabajo salga mal hecho, sin que una amistad cause decepción, sin padecer algún quebranto de salud, sin que un amor nos abandone, sin que ningún ser querido fallezca, sin equivocarse en algún negocio. Ése es el costo de vivir. Sin embargo, lo importante no es lo que suceda, sino cómo sobrellevarlo. Si te pones a coleccionar heridas eternamente, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Hay un refrán que dice: “Con las piedras que me arrojen, construiré mi casa”. La capacidad de transformar un menos en más, es propia del hombre que no se deja frenar por los obstáculos, sino que se apoya en ellos mismos para proyectarse mucho más adelante. Que medites esta posibilidad y la hagas una realidad en tu vida. P. Natalio.

jueves, 30 de julio de 2015


Confío y no temo


Buenos días, amigo/a

“Descarguen en el Señor todas sus inquietudes, ya que él se ocupa de ustedes”. Si lees y meditas la Biblia, encontrarás esta exhortación y otras semejantes. Te ayudarán a fortalecer tu confianza en Dios que te ofrece refugio “a la sombra de sus alas mientras vienen calamidades” de cualquier clase y magnitud. “No temas, contigo estoy. Yo te amo”,  te asegura Dios.

Ya no temo, Señor, la tristeza, ya no temo, Señor, la soledad;
porque eres, Señor, mi alegría tengo siempre tu amistad.
 
Ya no temo, Señor, a la noche, ya no temo, Señor, la oscuridad;
porque brilla tu luz en las sombras ya no hay noche, tú eres luz.
 
Ya no temo, Señor, los abismos, ya no temo, Señor, la inmensidad;
porque eres, Señor, el camino y la vida, la verdad. 

Está alerta porque vendrán tentaciones de cobardía, desanimación y desesperanza. El enemigo entrará en tu imaginación para levantar en el aire castillos de dificultades insuperables. Déjale a Jesús el cuidado de todas tus cosas y verás que todo te irá mejor. Abandónate en él y todo se resolverá con tranquilidad según sus designios. La confianza en el Señor es la clave. P. Natalio.

miércoles, 29 de julio de 2015


Verdadera superación


Buenos días, amigo/a

“El hombre moderno está orgulloso del progreso, del avance de la ciencia y la tecnología, vive devorado por esta fiebre, del vértigo del “adelanto”, pero ¿va a alguna parte? ¿Es exagerado decir que el hombre de hoy ya no sabe a dónde va ni para qué vive? Vive “nadando” entre el placer y la comodidad... pero insatisfecho: no experimenta la alegría de vivir”.

Tenemos edificios más altos, pero templos más pequeños; autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos; gastamos más dinero, y tenemos cada vez menos; compramos más, y disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes, y familias más pequeñas; más instrucción, y menos sentido de la vida; más conocimiento, y menos juicio; más expertos, y menos soluciones; más medicinas, y menos bienestar. Tomamos mucho, fumamos mucho, gastamos sin medida, reímos muy poco, nos acostamos muy tarde, nos levantamos muy cansados, casi no leemos, vemos demasiada TV, y casi nunca rezamos. Hemos multiplicado muestras posesiones, pero reducido nuestros valores.

La verdadera superación es dejar atrás algo a lo cual estuviste apegado y de lo cual te cuesta desprenderte; es atreverte una vez más a ser diferente de lo que fuiste ayer; es desarrollarte y evolucionar desde adentro. Cuando decides cambiar una actitud negativa, estás superándote. El gran cambio social comienza en tu corazón. El Señor te inspire y asista. P. Natalio. 

martes, 28 de julio de 2015


Los ciegos y el elefante


Buenos días, amigo/a

Isaac Newton, calificado como el científico más grande de todos los tiempos, y su obra como la culminación de la Revolución Científica, afirmó: “Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”. Otro sabio muy estudioso, después de haber vivido 80 años, dejó esta inscripción en su tumba: “He aprendido al menos a no ignorar mi propia ignorancia”.

En cierta ocasión un príncipe oriental, quiso dar una lección inolvidable a sus súbditos. Presentó ante la multitud reunida un enorme elefante. Aparecieron luego unos ciegos que, sin conocer la presencia del animal, fueron conducidos a tocarlo en diversas partes del cuerpo. Luego el príncipe preguntó a cada uno qué había palpado. El que había tocado las piernas dijo que era el tronco arrugado de un árbol. El que había tocado la trompa, una gruesa rama nudosa. El que había tocado la cola, una serpiente desconocida. Y así por el estilo. Se pusieron a discutir entre sí, pero el monarca los interrumpió, diciendo: Lo sucedido aquí les hace ver que de las grandes cosas conocemos muy poco y erróneamente, y de Dios…  casi nada.

Dios es infinitamente más grande que la creación que sacó de la nada. Para conocer algo, la mente sube a él observando el mundo sensible que nos rodea. Poco a poco descubrimos sus perfecciones: es eterno, inmutable, santo, bondadoso, sapientísimo, grande y poderoso, autor de maravillas… Los místicos llegan a él por el amor. Pero es inagotable. P. Natalio.

domingo, 26 de julio de 2015


Después de la vida


Buenos días, amigo

Una vez un taxista me interrumpió una reflexión sobre la vida que sigue a esta vida terrenal, diciéndome: “¡Nadie ha venido a contarnos lo que hay después!”. “Mire, le dije, en la vida de san Juan Bosco hay un hecho que fue presenciado por un grupo de seminaristas entre los 20 y 30 años y que ha testificado este santo (1815-1888) en sus memorias”.

Siendo Don Bosco seminarista hizo un trato con su amigo Luis Comollo: “el que muera primero vendrá a avisar si está o no en el Cielo”. Al poco tiempo murió el amigo de Don Bosco. Habían pasado cuatro días del entierro, y Bosco no podía dormir. Cuando el reloj de la iglesia tocó las doce, se oyó un rumor sordo que hizo vibrar las paredes, el pavimento y el techo.
Los seminaristas se despertaron y quedaron mudos. “Yo estaba petrificado de horror cuenta Don Bosco  se abrió violentamente la puerta del dormitorio; solo se vio un fulgor pálido. Luego un repentino silencio; la luz brilló más y oí la voz de Comollo, que por tres veces me dijo: “¡Bosco, Bosco, Bosco! ¡Me he salvado!”.

Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de Él para siempre por nuestra propia y libre elección. Eso es el infierno: algo peor que el fuego y cualquier tormento, la separación de un Dios todo bondad, belleza y verdad. Jesús habló quince veces del infierno para que estemos muy atentos. P. Natalio.

viernes, 24 de julio de 2015


Nunca en estado vegetativo


Buenos días, amigo/a

Quizá, como tantos, vives una vida agitada por el ritmo moderno de la vida. No estás habituado a detenerte para encontrarte contigo mismo. Tal vez rehuyes sin advertirlo esos momentos de soledad tan necesarios, mientras abres una y otra vez Internet para distraerte o bien te quedas en el bar con los amigos. Ese vivir como extraños a uno mismo es “alienación”.

Anoche mi mamá y yo estábamos sentados en la sala hablando de tantas cosas de la vida, entre otras, tocamos el tema de cómo vivir y especialmente cómo morir. A cierto punto le dije terminantemente: Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantengan así. ¡Prefiero morir! Entonces, mi madre se levantó con cara de admiración... ¡¡¡Y me desenchufó el televisor, el DVD, el Cable, Internet, la PC, el mp3, el mp4, la Play Station, el teléfono, me quitó el celular, la notebook y me tiró todas las cervezas !!!

El conocimiento de ti mismo, de tus fortalezas y debilidades, está en la base de tu crecimiento armónico como persona. Con un ojo en tus virtudes para conservarlas y darles brillo, y con el otro ojo en tus debilidades para neutralizarlas, afronta con esperanza y firmeza esa labor cotidiana de llegar a realizar el proyecto de Dios sobre tu vida. P. Natalio.

jueves, 23 de julio de 2015


Encuentro importante


Buenos días, amigo/a

Hay decisiones importantes en la vida. Entre ellas está la de reservar un tiempo sagrado cada día para tu encuentro con el Señor. Es importante porque crea una relación afectuosa, verdadera y concreta con Dios, te enriquece de seguridad y felicidad, te ayuda a ejercitar y crecer en la fe y aprendes a enfrentarte con tus errores, egoísmos y fragilidades.

“¡Queridos hijos! Los invito a la oración para que en la oración, ustedes tengan un encuentro con Dios. Dios se ofrece y se da a ustedes. Pero él desea de ustedes que respondan con libertad a su llamado. Por eso, hijitos, encuentren durante el día un tiempo para poder orar en paz y con humildad y encontrarse con Dios el Creador. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante Dios. Por tanto, estén atentos, a fin de que cada encuentro en la oración sea un encuentro gozoso con Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado! ” (Reina de la Paz).

“Si adquieres el hábito de orar con sinceridad, tu vida cambiará notable y profundamente. La oración marcará con su influencia tus acciones y conductas. Una tranquilidad de modales, una relajación del cuerpo y del semblante se observará en ti. En tu interior comenzará a brillar una luz”. (A. Carrel). Sé fiel cada día al encuentro gozoso con el Señor que te ama. P. Natalio.