lunes, 30 de junio de 2014

El poema de la creación


Buenos días, amigo/a.

Por medio de tus sentidos, aprende a conocer mejor y amar la naturaleza. Acostúmbrate a mirar con admiración y agradecimiento el bosque y los trigos ondulantes. Escucha el murmullo del arroyo y el canto de la calandria. Siente la frescura de la tierra recién labrada y el perfume de los prados. Toca suavemente la rosa que se entreabre y el fruto que madura...

Padre, tú has creado este universo, para que me ayude a conocerte mejor y a amarte mejor. Cada rayo de luz, cada flor, cada nuevo paisaje a la vuelta del camino es un mensajero discreto que me invita, por senderos fáciles a subir hasta ti. El rocío de la noche y el gallo que canta por la mañana, el viento que murmura al pasar y el pan sobre la mesa, todo me habla de tu bondad. Pero me falta atención del corazón para encontrarte en todas estas cosas. Consérvame un alma vibrante, entusiasta, un alma joven, que no se canse de leer el poema de la creación.

“Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder? Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies” (Sal. 8). Cultiva la atención del corazón. P. Natalio.

domingo, 29 de junio de 2014

Comenzar de nuevo


Buenos días, amigo/a.

“A partir de hoy comienzo a vivir, a ser feliz, a tomar las riendas de mi vida, a decidir cuáles son mis verdades, a dejar de ser una víctima, a reconocer mi herencia divina. A partir de hoy elijo reaccionar con amor, empiezo a reírme de mí, a sanar mis traumas… A partir de hoy veo soluciones antes que problemas… y la magia empieza a manifestarse en mi vida”.

No importa en qué momento de la vida te cansaste, lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar. Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y, lo más importante, creer en ti mismo. ¿Sufriste mucho en este período? Fue aprendizaje. ¿Lloraste mucho? Fue limpieza para tu alma. ¿Sentiste rencor? Fue para poder perdonar. ¿Estuviste solitario en algunos momentos? Es porque cerraste la puerta, incluso para los Ángeles. ¿Creíste que todo se había perdido? Era simplemente el inicio de tu mejora. Ahora es el momento de reiniciar, de pensar en la luz, de encontrar alegría en lo más sencillo.

“El Señor perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura; el sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud”. (Salmo 103). Qué maravilloso es rejuvenecer. El hombre bíblico conocía lo que ahora la ciencia ha comprobado: las águilas pueden rejuvenecer. P. Natalio.

sábado, 28 de junio de 2014

El poder de las palabras


Buenos días, amigo/a

Una palabra cualquiera puede ocasionar una discordia. Una palabra cruel puede destruir una vida. Una palabra amarga puede crear odio. Una palabra brutal puede golpear y matar. Una palabra agradable puede suavizar el camino. Una palabra a tiempo puede ahorrar un esfuerzo. Una palabra alegre puede iluminar el día. Una palabra con amor puede curar y bendecir.

Un rico mercader pensó dar un banquete. Ordenó al esclavo que fuera a comprar la mejor comida. Trajo del mercado un plato donde había una lengua preparada. ¿Lengua? ¿Es éste el plato más delicioso? Sí, señor. Con la lengua Ud. consuela, hace amigos, reza a Dios, canta y dice “yo te amo”. El mercader, no muy convencido, se propuso probar la sabiduría de su esclavo. Le ordenó que volviera al mercado y que le trajera el peor de los alimentos. Al volver el esclavo mostró el plato elegido. ¡Lengua otra vez! —Sí, lengua. Con ella se provocan intrigas, celos, se blasfema, se maldice, se engaña al hermano, se insulta a la madre y se ofende al padre… No hay nada peor ni nada mejor que la lengua. Depende del uso que Ud. haga. Esopo

“No profieran palabras inconvenientes; al contrario, que sus palabras sean siempre buenas, para que resulten edificantes oportunamente y hagan bien a aquellos que las escuchan” (Efesios 4, 29). San Francisco de Sales escribió: “El trato cortés y delicado es la crema de la caridad”. Que este mensaje oriente cada día tu conducta. Hasta mañana. P. Natalio.

viernes, 27 de junio de 2014

Oración de los novios


Buenos días, amigo/a.

Los novios deberían preguntarse con sinceridad si están dispuestos a pasar juntos la vida entera. Este tiempo de noviazgo no consiste en mirarse el uno al otro, sino en aprender a  mirar los dos en una misma dirección. Dialoguen con libertad sobre aspectos básicos de la vida matrimonial y consideren si tienen afinidad espiritual y coincidencia en los objetivos.

Señor, estamos enamorados. No sabemos cómo sucedió. Sólo sabemos que es algo lindo que tú quieres para gloria tuya y felicidad nuestra. Queremos que nuestro amor no te ofenda. Ayúdanos, porque nuestras fuerzas son frágiles. Prepáranos para la difícil tarea del amor, que exige sacrificios y entrega generosa. Líbranos, Señor, del egoísmo que esteriliza la vida, de la impureza que profana el cuerpo, del orgullo que nos separa de ti y nos aleja de nuestros semejantes. Señor, sé tú nuestro compañero de ruta en los caminos del amor. Ven Señor, y vive en nuestro amor. Amén.

Pregúntense seriamente si están maduros para afrontar las responsabilidades del futuro matrimonio. Aprendan a mirarse no sólo como esposos sino también como amigos, compañeros, padre y madre de sus hijos. En fin, tengan la necesaria valentía para cortar a tiempo la relación, si ven que la convivencia será difícil. (Decálogo se los novios). P. Natalio.

jueves, 26 de junio de 2014

El papel arrugado


Buenos días, amigo/a

Respetar y comprender son actitudes que están en la base de la convivencia humana. La regla de oro de todas las grandes religiones es: “No hagas a otro lo que no te gusta que te hagan a ti”, (Tob.  4, 15). Sin comprensión y respeto se viene abajo el amor a los hermanos.

Cuando era niño tenía rabietas a la menor provocación, y la mayoría de las veces después de estos arrebatos, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado. Un día mi maestro, que me vio pidiendo excusas después de una explosión de ira, me llevó al aula y me entregó una hoja de papel lisa y me dijo: ¡Estrújala! Asombrado obedecí e hice con él una bolita. Ahora volvió a decirme déjalo como estaba antes. Por más que traté de dejarlo bien liso, el papel quedó lleno de pliegues y arrugas. El corazón de las personas me dijo es como ese papel... La impresión que en ellos dejas, será tan difícil de borrar como esas arrugas y esos pliegues. Así aprendí a ser más comprensivo y paciente.

La incomprensión entre las personas es una deficiencia común. Entre los mismos miembros de la familia, en las asociaciones religiosas y grupos humanos sucede lo que la Reina de la Paz señaló en un mensaje: “Hijitos, oren y no permitan que Satanás actúe en sus vidas con malentendidos, incomprensiones y faltas de aceptación entre unos y otros”. P. Natalio.

miércoles, 25 de junio de 2014

Agradar a Dios


Buenos días, amigo/a

Tu vida, como la de todos, transcurre, entre sencillas tareas. Puedes caer en el grave error de juzgarlas sin importancia y hacerlas sin implicarte con entusiasmo y amor poniendo lo mejor de ti mismo. La Reina de la Paz te invita hoy a buscar la voluntad de Dios en la vida cotidiana, camino de santidad abierto para todos.

 “¡Queridos hijos! Hoy los invito a tomar en serio los mensajes que yo les doy y a vivirlos. Yo estoy con ustedes, queridos hijos, y deseo que cada uno de ustedes esté cada vez más cerca de mi corazón. Por eso, mis queridos hijos, oren y busquen la voluntad de Dios en su vida cotidiana. Yo deseo que cada uno de ustedes descubra el camino de la santidad y que crezca en ella hasta la eternidad. Yo oraré por ustedes e intercederé por ustedes ante Dios, para que puedan comprender la grandeza de este regalo que Dios me concede, de poder estar con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”

“No hay mayor sabiduría que reconocer que esta tarea que me toca hacer ahora, mientras no aparezca otra, es la mejor que podría realizar. Y ya que es lo que me toca hacer ahora, entonces lo vivo con todas mis energías y mis ganas, sin pensar en otras cosas que podría realizar en este momento”. Este es el camino concreto de la voluntad de Dios. P. Natalio.

martes, 24 de junio de 2014

La luciérnaga y las arañas


Buenos días, amigo/a.

No envidies a los poderosos, o a las estrellas o astros del cine, del deporte, o de la vida social. La envidia es como un resentimiento irracional causado por desear el bien ajeno, un disgusto oscuro que provoca la elevada posición de una persona. Detrás de la envidia hay una incapacidad de reconocer en paz los propios límites y carencias. 

Una luciérnaga, entre los yuyos, brillaba, y esta luz ofuscaba a las arañas escondidas en sus rincones obscuros. Tácitamente se coaligaron las envidiosas para siquiera tapar, ya que no la podían apagar, esa lámpara molesta. Sin ruido, la fueron envolviendo poco a poco con tantas y tan espesas telas, que, aunque siguiese prendida, no podían sus rayos traspasar el velo, y que para todos quedó como si no existiera. El silencio suele ser a veces arma tan malévola como la maledicencia. Daireaux.

El envidioso no percibe que su infelicidad no proviene de lo que no tiene, sino de la falta de aprecio por lo que sí posee. Hay además una falta de compromiso y responsabilidad con la propia vida, porque el celoso, pendiente de la vida de otros, no asume la propia con sus fortalezas y posibilidades reales. El Señor te libre de la dañosa envidia. P. Natalio.