Gracias por llamarme a servir
Buenos días, amigo/a.
Hoy te presento una oración de acción de gracias. San Pablo animaba a
los colosenses a “vivir dando gracias a Dios por todo”. La oración de
agradecimiento ayuda a vivir la relación con Dios de una forma
concreta, existencial. Agradece hoy a Dios que te ha llamado a
servirlo en la misión que te ha confiado. Este texto es de Mons.
Víctor Fernández.
Señor, permíteme descansar un momento en tu presencia para que pueda
seguir entregándome con salud y gozo. Gracias porque estás conmigo en
todo lo que me pasa, porque me ayudas a aprender algo de cada cosa que
me suceda y siempre me llamas a volver a empezar. Pero especialmente
te doy gracias porque tengo una misión que cumplir en este mundo.
Gracias porque me llamaste a servirte. Gracias porque hoy también
puedo ofrecerte mi pequeño aporte. Te pido que bendigas todas mis
capacidades y me hagas fecundo. Gracias, Señor. Amén.
Subraya ese afán de “aprender de cada acontecimiento” que vives,
porque eso es atesorar experiencia. Destaca también esa capacidad de
“empezar cada día”, con nueva energía, con nueva ilusión y entusiasmo.
El Señor te acompañe y bendiga al concluir un año y empezar otro
nuevo. Dale gracias por el que acaba y pide protección para el que
empieza. P. Natalio.
martes, 31 de diciembre de 2013
lunes, 30 de diciembre de 2013
La gallina y los huevos de oro
Buenos días, amigo/a.
La ilusión de hacernos ricos por un golpe de fortuna, la tenemos todos
alguna vez. Pero esta ambición desmedida es engañosa. Nos saca de la
realidad, al olvidar el valor del trabajo y de la paciencia, mientras
nos enreda en imágenes fantasiosas generadas por la codicia. Esopo,
fabulista griego (s. VII a. Cr.), lo ilustra muy bien con esta
narración.
Un granjero y su esposa tenían una gallina que ponía un huevo de oro
cada día. Pensaron que la gallina debía tener un gran lingote de oro
en su interior, y para tratar de conseguirlo de una sola vez, la
mataron. Sin embargo, para desdicha suya, encontraron que la gallina
no se diferenciaba en nada de las otras gallinas. El par de ingenuos,
esperando llegar a ser ricos de una sola vez, se privaron en adelante
del buen ingreso que tenían asegurado día tras día.
El trabajo honrado y responsable nos libera del aburrimiento, de
entregarnos a los vicios, y nos proporciona los recursos para remediar
nuestras necesidades fundamentales. Es una bendición de Dios. Trabaja
con gusto y acabarás sintiendo gusto por el trabajo. “El que no quiera
trabajar, que no coma”, escribió san Pablo a los de Tesalónica. Que
tengas un día de acción. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
La ilusión de hacernos ricos por un golpe de fortuna, la tenemos todos
alguna vez. Pero esta ambición desmedida es engañosa. Nos saca de la
realidad, al olvidar el valor del trabajo y de la paciencia, mientras
nos enreda en imágenes fantasiosas generadas por la codicia. Esopo,
fabulista griego (s. VII a. Cr.), lo ilustra muy bien con esta
narración.
Un granjero y su esposa tenían una gallina que ponía un huevo de oro
cada día. Pensaron que la gallina debía tener un gran lingote de oro
en su interior, y para tratar de conseguirlo de una sola vez, la
mataron. Sin embargo, para desdicha suya, encontraron que la gallina
no se diferenciaba en nada de las otras gallinas. El par de ingenuos,
esperando llegar a ser ricos de una sola vez, se privaron en adelante
del buen ingreso que tenían asegurado día tras día.
El trabajo honrado y responsable nos libera del aburrimiento, de
entregarnos a los vicios, y nos proporciona los recursos para remediar
nuestras necesidades fundamentales. Es una bendición de Dios. Trabaja
con gusto y acabarás sintiendo gusto por el trabajo. “El que no quiera
trabajar, que no coma”, escribió san Pablo a los de Tesalónica. Que
tengas un día de acción. P. Natalio.
domingo, 29 de diciembre de 2013
La cortesía
Buenos días, amigo/a.
“Urbanidad y buenos modales abren puertas principales”, dice un refrán
español. La convivencia humana se hace más fácil y agradable si,
además de la sinceridad y sencillez del trato, procuramos no molestar
con modales o expresiones que hieren la sensibilidad de los demás. Un
talante afable, sereno, respetuoso es bien recibido por todos.
“La cortesía es el más exquisito perfume de la vida, y tiene tal
nobleza y generosidad que todos la podemos dar”. Amado Nervo. “La
cortesía nada cuesta y con ella se compra todo”. Francis Bacon. “La
cortesía, que debe presidir nuestras relaciones cotidianas, se
fundamenta principalmente en el respeto y la comprensión hacia todos”.
Confucio. “Las reglas fundamentales de la cortesía son bien simples:
alabar lo bueno de los otros, suprimir los reproches, dar importancia
a los demás y prestarles atención”. Noel Clarasó.
Has leído pensamientos de algunos conocidos escritores sobre la
cortesía. Los santos han visto en ella como el perfume y la crema de
la caridad. La presentan como un efecto del verdadero amor por los
demás. Resulta a veces que ciertas expresiones ordinarias, ciertos
modos descomedidos ofenden tanto como injurias. Que el respeto al
prójimo sea tu norma. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
“Urbanidad y buenos modales abren puertas principales”, dice un refrán
español. La convivencia humana se hace más fácil y agradable si,
además de la sinceridad y sencillez del trato, procuramos no molestar
con modales o expresiones que hieren la sensibilidad de los demás. Un
talante afable, sereno, respetuoso es bien recibido por todos.
“La cortesía es el más exquisito perfume de la vida, y tiene tal
nobleza y generosidad que todos la podemos dar”. Amado Nervo. “La
cortesía nada cuesta y con ella se compra todo”. Francis Bacon. “La
cortesía, que debe presidir nuestras relaciones cotidianas, se
fundamenta principalmente en el respeto y la comprensión hacia todos”.
Confucio. “Las reglas fundamentales de la cortesía son bien simples:
alabar lo bueno de los otros, suprimir los reproches, dar importancia
a los demás y prestarles atención”. Noel Clarasó.
Has leído pensamientos de algunos conocidos escritores sobre la
cortesía. Los santos han visto en ella como el perfume y la crema de
la caridad. La presentan como un efecto del verdadero amor por los
demás. Resulta a veces que ciertas expresiones ordinarias, ciertos
modos descomedidos ofenden tanto como injurias. Que el respeto al
prójimo sea tu norma. P. Natalio.
sábado, 28 de diciembre de 2013
Atracción de Jesús
Buenos días, amigo/a.
La adoración eucarística es un encuentro del alma y de todo nuestro
ser con Jesús. Es la criatura que se encuentra con el Creador. Es el
discípulo ante el divino Maestro. Es el enfermo con el Médico de las
almas. Es el pobre que recurre al Rico. Es el sediento que bebe de la
Fuente. Es el débil que se presenta ante el Todopoderoso.
Elizabeth Ann Seton, la primera santa norteamericana, se convirtió a
la iglesia católica por la Eucaristía. Después de la muerte de su
esposo en Italia, regresó a Nueva York y buscó la paz en su propia
Iglesia episcopal. Un día se sentó en una silla de su iglesia, desde
donde podía ver la torre de la vecina iglesia católica, y mirando el
altar vacío de su iglesia, comenzó a hablar con Jesús, presente en el
Santísimo de la iglesia católica cercana. Así empezó a sentir amor a
Jesús Eucaristía, que la atraía como un imán, y éste fue el comienzo
de su conversión.
El santo Cura de Ars exclamaba: “¡Cuán consoladores y suaves son los
momentos pasados con este Dios de bondad! ¿Estás dominado por la
tristeza? Ven un momento a sentarte a sus pies, y quedarás consolado.
¿Eres despreciado del mundo? Ven aquí, y encontrarás un amigo que
jamás quebrantará la fidelidad”. Que sepas aprovechar esta maravillosa
presencia. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
La adoración eucarística es un encuentro del alma y de todo nuestro
ser con Jesús. Es la criatura que se encuentra con el Creador. Es el
discípulo ante el divino Maestro. Es el enfermo con el Médico de las
almas. Es el pobre que recurre al Rico. Es el sediento que bebe de la
Fuente. Es el débil que se presenta ante el Todopoderoso.
Elizabeth Ann Seton, la primera santa norteamericana, se convirtió a
la iglesia católica por la Eucaristía. Después de la muerte de su
esposo en Italia, regresó a Nueva York y buscó la paz en su propia
Iglesia episcopal. Un día se sentó en una silla de su iglesia, desde
donde podía ver la torre de la vecina iglesia católica, y mirando el
altar vacío de su iglesia, comenzó a hablar con Jesús, presente en el
Santísimo de la iglesia católica cercana. Así empezó a sentir amor a
Jesús Eucaristía, que la atraía como un imán, y éste fue el comienzo
de su conversión.
El santo Cura de Ars exclamaba: “¡Cuán consoladores y suaves son los
momentos pasados con este Dios de bondad! ¿Estás dominado por la
tristeza? Ven un momento a sentarte a sus pies, y quedarás consolado.
¿Eres despreciado del mundo? Ven aquí, y encontrarás un amigo que
jamás quebrantará la fidelidad”. Que sepas aprovechar esta maravillosa
presencia. P. Natalio.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Luz y alegría
Buenos días, amigo/a.
En la pausa del mediodía es oportuno levantar el pensamiento y el
corazón a Dios para sentir su presencia en nuestra vida, agradecerle
las horas transcurridas e implorar asistencia y protección para el
resto de la jornada. Aquí tienes un himno simple y festivo para
sintonizar con el Señor, alabándolo.
Cuando la luz del día está en su cumbre, eres, Señor Jesús, luz y alegría
de quienes en la fe y en la esperanza celebran ya la fiesta de la vida.
Eres resurrección, palabra y prenda de ser y de vivir eternamente;
sembradas de esperanzas nuestras vidas, serán en ti cosecha para siempre.
Ven ya, Señor Jesús, Salvador nuestro, de tu radiante luz llena este día,
camino de alegría y de esperanza, real acontecer de nueva vida. Amén.
Puedes decir también: “Dios bondadoso, humildemente acudo a ti al
amanecer, a media jornada y al atardecer para que, haciendo lo que es
grato a tus ojos, camine siempre por tus sendas con el corazón
jubiloso”. Te deseo un día feliz con el Señor. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
En la pausa del mediodía es oportuno levantar el pensamiento y el
corazón a Dios para sentir su presencia en nuestra vida, agradecerle
las horas transcurridas e implorar asistencia y protección para el
resto de la jornada. Aquí tienes un himno simple y festivo para
sintonizar con el Señor, alabándolo.
Cuando la luz del día está en su cumbre, eres, Señor Jesús, luz y alegría
de quienes en la fe y en la esperanza celebran ya la fiesta de la vida.
Eres resurrección, palabra y prenda de ser y de vivir eternamente;
sembradas de esperanzas nuestras vidas, serán en ti cosecha para siempre.
Ven ya, Señor Jesús, Salvador nuestro, de tu radiante luz llena este día,
camino de alegría y de esperanza, real acontecer de nueva vida. Amén.
Puedes decir también: “Dios bondadoso, humildemente acudo a ti al
amanecer, a media jornada y al atardecer para que, haciendo lo que es
grato a tus ojos, camine siempre por tus sendas con el corazón
jubiloso”. Te deseo un día feliz con el Señor. P. Natalio.
jueves, 26 de diciembre de 2013
Tarea de Navidad
Buenos días, amigo/a.
Jesús aparece en medio de nosotros en Navidad. Quiere sacudir nuestro
letargo y ayudarnos a tomar conciencia de las semillas que están
dormidas en nuestro corazón. Ellas aguardan que tú les des oportunidad
de desplegar su fuerza germinativa y producir abundantes frutos en tu
vida. Jesús te visitó con su amor. Él espera que tú lo hagas con los
que están a tu lado.
Cuando se termina el canto de los ángeles, cuando se apaga la estrella
del firmamento, cuando los reyes vuelven a sus palacios, cuando los
pastores se reúnen con sus rebaños, entonces empieza la tarea de
Navidad: encontrar al perdido, curar al decaído, alimentar al
hambriento, liberar al prisionero, reconstruir las naciones, llevar la
paz a los hermanos, hacer música con el corazón.
Si Navidad es amor, la fuerza de esta celebración anual, te motiva y
dinamiza para que intentes de nuevo ser, como Jesús, fuente de bondad,
consuelo, alegría y paz. Vale la pena volver a intentarlo y permanecer
firmes en la tarea asignada. Jesús te acompaña. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
Jesús aparece en medio de nosotros en Navidad. Quiere sacudir nuestro
letargo y ayudarnos a tomar conciencia de las semillas que están
dormidas en nuestro corazón. Ellas aguardan que tú les des oportunidad
de desplegar su fuerza germinativa y producir abundantes frutos en tu
vida. Jesús te visitó con su amor. Él espera que tú lo hagas con los
que están a tu lado.
Cuando se termina el canto de los ángeles, cuando se apaga la estrella
del firmamento, cuando los reyes vuelven a sus palacios, cuando los
pastores se reúnen con sus rebaños, entonces empieza la tarea de
Navidad: encontrar al perdido, curar al decaído, alimentar al
hambriento, liberar al prisionero, reconstruir las naciones, llevar la
paz a los hermanos, hacer música con el corazón.
Si Navidad es amor, la fuerza de esta celebración anual, te motiva y
dinamiza para que intentes de nuevo ser, como Jesús, fuente de bondad,
consuelo, alegría y paz. Vale la pena volver a intentarlo y permanecer
firmes en la tarea asignada. Jesús te acompaña. P. Natalio.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
El gran regalo de Dios
Buenos días, amigo/a.
En cada Navidad nos maravillamos de la bondad de Dios, nuestro Padre,
que nos regaló a su mismo Hijo Unigénito, hecho niño en Belén. Ese
día, inspirados por el ejemplo de la generosidad de Dios,
acostumbramos a prodigar regalos a nuestro alrededor, a parientes y
amigos. Pero hay dones más valiosos —¡y tan necesarios!— que podemos
hacernos sin gastar un centavo.
Esboza una sincera sonrisa... y regálala a quien nunca la ha tenido.
Recoge un rayo de sol en tu corazón... y hazlo volar allá en donde
reina la noche.
Descubre una fuente... y permite bañarse en ella a quien vive en el barro.
Vierte una lágrima... y ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.
Enciende el valor en tu pecho... y ponlo en el ánimo de quien no sabe luchar.
Descubre la vida... y alienta a quien se arrastra por ella.
Cultiva la esperanza... e irradia su luz a tu alrededor.
Imprégnate de bondad... y dónala a quien la desconoce.
Descubre el amor... y comunica su fuego al mundo.
Amigo/a: ¡qué hermoso es hacer de tu vida una Navidad! Anímate a
esparcir a manos llenas en el hogar, en el barrio, en tu ambiente de
trabajo, el fuego del amor, la luz de la alegría y la fuerza de la
esperanza. Que esta celebración cristiana te ayude a meditar y
proyectar a tu vida la sorprendente bondad que Dios tiene con
nosotros. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
En cada Navidad nos maravillamos de la bondad de Dios, nuestro Padre,
que nos regaló a su mismo Hijo Unigénito, hecho niño en Belén. Ese
día, inspirados por el ejemplo de la generosidad de Dios,
acostumbramos a prodigar regalos a nuestro alrededor, a parientes y
amigos. Pero hay dones más valiosos —¡y tan necesarios!— que podemos
hacernos sin gastar un centavo.
Esboza una sincera sonrisa... y regálala a quien nunca la ha tenido.
Recoge un rayo de sol en tu corazón... y hazlo volar allá en donde
reina la noche.
Descubre una fuente... y permite bañarse en ella a quien vive en el barro.
Vierte una lágrima... y ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.
Enciende el valor en tu pecho... y ponlo en el ánimo de quien no sabe luchar.
Descubre la vida... y alienta a quien se arrastra por ella.
Cultiva la esperanza... e irradia su luz a tu alrededor.
Imprégnate de bondad... y dónala a quien la desconoce.
Descubre el amor... y comunica su fuego al mundo.
Amigo/a: ¡qué hermoso es hacer de tu vida una Navidad! Anímate a
esparcir a manos llenas en el hogar, en el barrio, en tu ambiente de
trabajo, el fuego del amor, la luz de la alegría y la fuerza de la
esperanza. Que esta celebración cristiana te ayude a meditar y
proyectar a tu vida la sorprendente bondad que Dios tiene con
nosotros. P. Natalio.
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