domingo, 31 de marzo de 2013

Oración de protección

Buenos días, amigo/a.

Al concluir este mes, te ofrezco una oración de protección, compuesta
por el Papa León 13º (1878-1903), quien ordenó rezarla al final de la
Misa. Así se hizo hasta la reforma del Misal de san Pío V (1570),
sustituido por el actual misal posconciliar del Papa Pablo 6º (1969).
En la oración pedimos el amparo de san Miguel Arcángel contra las
insidias del Maligno.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla: sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas del Demonio. “Reprímale Dios”,
pedimos suplicantes: y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al
infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus
malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las
almas. Así sea.

“El evangelio es el primer texto de la antigüedad, donde el demonio se
presenta como un enemigo al que se puede vencer. Uno de los grandes
éxitos del cristianismo, en su primera difusión, se basó en el poder
de los exorcistas cristianos sobre el demonio. La iglesia primitiva
vivió esta certeza de vencer al “fuerte”, en nombre del “más fuerte”,
Cristo”. P. Natalio.

sábado, 30 de marzo de 2013

La prosperidad de los malos

Buenos días, amigo/a.

Inmensa e inconcebible es la bondad del Señor, que “hace salir el sol
sobre buenos y malos, y manda la lluvia a justos y pecadores”. En este
mundo el Señor da siempre el perdón a los que con el corazón humillado
y quebrantado se arrepienten de sus pecados. También es indudable que
a los servidores fieles les tiene preparada una corona eterna de
gloria en el cielo.

Un hombre muy rico, tenía como únicos herederos a dos servidores. El
primero de los servidores blasfemaba siempre y se burlaba de la
religión. El segundo tenía respeto por Dios y era muy devoto en sus
prácticas religiosas. Al morir el dueño, los dos recibieron la
herencia en partes iguales. El primero pronto negoció y triplicó sus
ganancias. El segundo fue desafortunado y perdió gran parte de los
bienes. Este siervo religioso y fiel a Dios fue al rabino del pueblo a
lamentarse: ¿Por qué en este mundo los blasfemos prosperan y viven
felices, mientras los piadosos conocen la desventura? El viejo rabino,
conocido por su sabiduría espiritual, respondió con una sonrisa: “Si a
sus enemigos Dios les da tantos privilegios, piensa cuán inmenso debe
ser el tesoro de bendiciones que tiene reservado a sus amigos”.

La Biblia ha sido llamada con razón el libro de las promesas. En
efecto, casi no hay página en la que Dios no  aliente al hombre por el
buen camino con premios eternos. San Pablo afirma: “Nuestras
tribulaciones son nada en comparación con la futura gloria que se
revelará en nosotros”. Que pases un día feliz iluminado por esta
verdad de fe. Hasta mañana. P. Natalio.

viernes, 29 de marzo de 2013


Palabras inspiradoras


Buenos días, amigo/a.

Si piensas que tus sencillas palabras de cada día pueden ser como
dulce música al oído y al corazón de los que están contigo, ¿no es
verdad que controlarás mejor toda palabra que sale de tu boca para que
resulte inspiradora, alegre y reconfortante para todos? Lee
atentamente lo que hoy te presento.

El abuso verbal, aunque invisible, ataca la mente y el espíritu de los
que lo sufren. Las palabras que se dicen con rabia o resentimiento
lastiman profundamente con efectos prolongados. En verdad las palabras
pueden doler como los golpes físicos. Especialmente los padres deben
saber que la crítica, el desprecio y los insultos –aun cuando se los
diga en broma– pueden lastimar el amor propio, o dañar la autoestima,
o bien detener el crecimiento de una imagen sana de sí mismo en los
niños. Las palabras dichas con amor ofrecen un real elemento
constructivo de elogio, aliento, gratitud, disculpa a quien escucha.
Nuestras palabras pueden herir o reconfortar, impedir o ayudar,
frustrar o inspirar a la acción. He aquí algunas frases que son dulce
música al oído y al corazón: “¡Muy buen trabajo!”. “Déjame ayudarte”.
“Cometí un error, perdóname”. “¡Felicitaciones!”. “Estamos orgullosos
de ti”. “Gracias”. “Te quiero”. “Admiro tu capacidad”. “Tú puedes
hacerlo muy bien”.

Para subrayar este mensaje, recuerda lo que escribió san Pablo a los
cristianos de Éfeso (4, 29): “No profieran palabras inconvenientes; al
contrario, que sus palabras sean siempre buenas, para que resulten
edificantes cuando sea necesario y hagan bien a aquellos que las
escuchan”. Que el Señor te bendiga y te proteja. P. Natalio.

jueves, 28 de marzo de 2013


Acepta la realidad


Buenos días, amigo/a

Un signo de madurez es aceptar la realidad y poseer suficiente solidez
y equilibrio para vivirla. La persona madura es objetiva: sabe
valorarse a sí mismo sin dejar de valorar a los demás. Es capaz de
tomar una decisión y sostenerla. Madurez es el arte de vivir en paz
con lo que no se puede cambiar. Ejercítate en la sabiduría de “poner
siempre los pies sobre la tierra”.

Un profesor de química al mismo tiempo que hacía experimentos solía
dejar enseñanzas inolvidables. Una vez que tenía en la mano una
botella de leche, la dejó caer en la batea del agua. Quedaron los
vidrios y toda la leche se escurrió por el desagüe. “La leche está
perdida, dijo. No podemos rescatarla más. Seamos más cuidadosos y no
lloremos nunca por la leche derramada”.

Confía en el Señor y vigila tu mente para que no echen raíces ideas o
emociones funestas que pueden dañarte y trabar las fuerzas de tu
espíritu. Por una parte, mantén la vigilancia y, por otra, fortalece
con la meditación los valores perdurables del amor, la paciencia, la
serenidad y la alegría profunda. Que el Señor te bendiga y proteja en
este crecimiento. P. Natalio.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Para restaurar la paz

Buenos días, amigo/a

Al fin de una jornada agitada de lucha y de trabajo, nada ayuda tanto
a restaurar la paz en el alma como una oración llena de confianza en
el Señor. En efecto, en él encontramos un refugio seguro, un guardián
siempre vigilante, un pastor que nos acompaña con solícito cuidado. El
himno litúrgico que te ofrezco te introducirá en este ambiente de
celestial compañía.

Ya el sol del firmamento se retira, mas tu fuego, Señor, alumbra siempre;
en nuestros anhelantes corazones, derrama, ¡oh Trinidad!, tu amor perenne.

Contentos te servimos en el día y fervientes ahora suplicamos
asocies nuestras almas y canciones al coro de tus ángeles y santos.

La gloria y alabanza sempiterna tributamos al Padre y a su Hijo,
y a ti, Divino Espíritu de entrambos damos gracias por siglos infinitos.

“Y ahora bendecid al Señor, los siervos del Señor, los que pasáis la
noche en la casa del Señor. Levantad las manos hacia el santuario, y
bendecid al Señor. El Señor te bendiga desde Sión, el que hizo cielo y
tierra (Salmo 134). “Suba, Señor, a ti mi oración, como incienso en tu
presencia” (Salmo 141). Que la gratitud y la alabanza cierren cada día
tu jornada. P. Natalio.

martes, 26 de marzo de 2013


La bolsa de papas


Buenos días, amigo/a

Los pensamientos y sentimientos negativos turban el cielo tranquilo
del corazón. Entre ellos se destaca por su capacidad destructiva el
odio, que se niega a perdonar y olvidar. “Señor, tú que eres puro
amor, tú que perdonabas a los que te crucificaban, quita de mi
interior todo el veneno de los recuerdos que me llenan de rencor y de
tristeza. Derrama en mi interior el deseo de perdonar y la gracia del
perdón”.

Una profesora nos hizo llevar una bolsa de plástico y una bolsa de
papas. Por cada persona que no perdonábamos, debíamos elegir una papa,
escribir en ella el nombre y fecha y ponerla en la bolsa de plástico.
Nos dijo que lleváramos con nosotros a todos lados esta bolsa con las
papas fechadas durante una semana. Esta molestia nos hizo tomar
conciencia del peso espiritual que llevábamos. Naturalmente, las papas
se iban pudriendo y olían muy mal. ¡Éste fue el exacto símbolo del
precio que pagamos por mantener nuestros rencores y resentimientos!
Con frecuencia pensamos que el perdón es un regalo hecho a otra
persona y, aunque eso es verdad, también es el mejor obsequio y
satisfacción que podemos darnos a nosotros mismos.

Vivir la caridad cristiana no es fácil. En verdad está por encima de
nuestra capacidad humana. Por eso es indispensable suplicar con
humildad y constancia al Señor el don de la fraternidad para poder
elevarnos sobre nuestros egoísmos y susceptibilidades… Pero cuando el
amor de Dios nos invade podemos “perdonar, soportar y esperar sin
límites”. P. Natalio.

lunes, 25 de marzo de 2013


Otra página de tu vida


Buenos días, amigo/a

“¿Por qué no haces de este día el mejor de tu vida? Saluda con gozo y
agradecimiento el don inapreciable de este nuevo día. Trata con
ternura y afecto cada hora porque no retornará jamás. Deja a un lado
con decisión todo aquello que mata el tiempo. No escuches a labios
ociosos. No te quedes donde hay manos inactivas”, (Og Mandino).

Tú has escrito ya muchas páginas en el libro de tu vida; unas son
tristes y otras alegres; unas limpias y claras, otras borrosas y
oscuras. Pero aún queda una página en blanco, la que vas a escribir
este día. Te falta por llenar la página de hoy, piensa y quiere que
ésta sea la página más bella y la más sincera. Cada mañana al
despertar, recuerda que aún has de llenar la mejor de tus páginas, la
que dirá lo mejor que estás escribiendo con tu propia vida. Piensa que
siempre te falta por escribir la página más bella.

“No pierdas un momento en lamentar las desgracias del ayer, las
derrotas del ayer, los sufrimientos del ayer. Los deberes de hoy
cúmplelos hoy. Sacrifícate hoy y conságrate hoy al trabajo. Hoy tienes
la oportunidad de convertirte en el hombre que tú sabes puedes llegar
a ser. A la indecisión destrúyela con la acción y sepulta tus dudas
con la fe”, (Mandino). P. Natalio.