Don Bosco te anima
Buenos días, amigo/a
Entre los múltiples talentos que tuvo san Juan Bosco está el de
escritor. Por varios años cada mes producía un opúsculo popular para
una colección llamada “Lecturas católicas”. Se empeñó en redactar con
estilo sencillo y claro para que cualquiera pudiera entender
fácilmente. Con ese fin leía los borradores a su madre Margarita, y
corregía toda palabra que no comprendiera. He aquí algunos
pensamientos simples pero luminosos de este admirable santo.
La vida es demasiado corta. Hay que hacer de prisa lo poco que se
pueda, antes que nos sorprenda la muerte. Los ociosos, al final de la
vida, experimentarán grandes remordimientos por el tiempo perdido. Las
espinas de la vida serán las flores de la eternidad. A la hora de la
muerte se ven las cosas desde otro punto de vista. ¿Quieres llevar
contigo el dinero a la eternidad? Da limosna a los pobres. Hagamos el
bien que podamos y no aguardemos la recompensa del mundo, sino
solamente de Dios. Un trocito de paraíso lo arregla todo.
Como los santos, Don Bosco vivió en la tierra sumergido en múltiples
tareas y aspiraciones, en especial buscaba la promoción de los jóvenes
humildes a una vida más digna; pero se notaba siempre que su corazón
estaba en la eternidad, en los bienes celestiales que pagarían con
creces su trabajo incansable y dedicación total a sus queridos
jóvenes. P. Natalio.
jueves, 31 de enero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Ayuda inesperada
Buenos días, amigo/a
Mañana celebramos a san Juan Bosco. No tuvo una vida fácil. A los dos
años quedó huérfano de padre. Pero se constituyó en padre de numerosos
huérfanos. Y millares de jóvenes de toda raza y nación, lo aclaman
como “Padre y maestro de la juventud”. Su vida transcurrió en la
pobreza, pero dedicó sus mejores energías a la juventud indigente y
necesitada. El mismo refiere algunas de las persecuciones que sufrió.
“Era una noche lluviosa y volvía yo de la ciudad, cuando observo en un
lugar desierto a dos hombres que marchan delante de mí, acelerando o
disminuyendo el paso, conforme andaba yo. Quise cambiar de vereda,
pero no me dieron lugar, echáronse atrás y en el mayor silencio me
arrojaron un manto a la cara. Uno me ciñó la boca con un pañuelo, para
que no gritase. En ese momento apareció un perro enorme y, gruñendo
como un oso, plantó las zarpas en el rostro de uno y el hocico en el
del otro, obligados así a atender al perro antes que a mí. —¡Llame a
su perro!, me gritaron aterrados. —Sí, lo llamaré, pero déjenme libre.
—¡Pronto, llámelo! El perro seguía rugiendo como lobo rabioso. Los
asaltantes huyeron y el perro se me puso al lado y me acompañó hasta
el hospital Cottolengo, a donde me dirigía”.
Dios lo protegió repetidas veces en forma prodigiosa. Don Bosco, el
santo turinés, leía las conciencias, revelaba el fin de la vida de sus
alumnos. Anunciaba, a través de revelaciones nocturnas, el futuro de
la Iglesia y de la Congregación Salesiana. Por la intercesión del
santo, personas atacadas de diversas enfermedades se curaron
milagrosamente. Y hubo hasta multiplicación de panecillos, hostias y
avellanas. Todos estos dones y su vida entera los consagró a sus
queridos jóvenes. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
Mañana celebramos a san Juan Bosco. No tuvo una vida fácil. A los dos
años quedó huérfano de padre. Pero se constituyó en padre de numerosos
huérfanos. Y millares de jóvenes de toda raza y nación, lo aclaman
como “Padre y maestro de la juventud”. Su vida transcurrió en la
pobreza, pero dedicó sus mejores energías a la juventud indigente y
necesitada. El mismo refiere algunas de las persecuciones que sufrió.
“Era una noche lluviosa y volvía yo de la ciudad, cuando observo en un
lugar desierto a dos hombres que marchan delante de mí, acelerando o
disminuyendo el paso, conforme andaba yo. Quise cambiar de vereda,
pero no me dieron lugar, echáronse atrás y en el mayor silencio me
arrojaron un manto a la cara. Uno me ciñó la boca con un pañuelo, para
que no gritase. En ese momento apareció un perro enorme y, gruñendo
como un oso, plantó las zarpas en el rostro de uno y el hocico en el
del otro, obligados así a atender al perro antes que a mí. —¡Llame a
su perro!, me gritaron aterrados. —Sí, lo llamaré, pero déjenme libre.
—¡Pronto, llámelo! El perro seguía rugiendo como lobo rabioso. Los
asaltantes huyeron y el perro se me puso al lado y me acompañó hasta
el hospital Cottolengo, a donde me dirigía”.
Dios lo protegió repetidas veces en forma prodigiosa. Don Bosco, el
santo turinés, leía las conciencias, revelaba el fin de la vida de sus
alumnos. Anunciaba, a través de revelaciones nocturnas, el futuro de
la Iglesia y de la Congregación Salesiana. Por la intercesión del
santo, personas atacadas de diversas enfermedades se curaron
milagrosamente. Y hubo hasta multiplicación de panecillos, hostias y
avellanas. Todos estos dones y su vida entera los consagró a sus
queridos jóvenes. P. Natalio.
martes, 29 de enero de 2013
Oasis de paz
Buenos días, amigo/a
La experiencia y la Palabra de Dios nos aseguran que vivimos en medio
de influencias tanto negativas como positivas. Existe el instigador al
mal, existen los que se dejan poseer por el odio y la perversidad. Y
estas malas ondas vibran a nuestro alrededor y nos quieren envolver en
sus redes. Pero hay una fuerza poderosa que te protege: la oración
humilde y confiada a Dios. Escucha este dulce mensaje de la Reina de
la Paz:
“¡Queridos hijos! Ustedes saben que yo les he prometido un oasis de
paz. Pero no saben que junto al oasis está el desierto, donde acecha
Satanás y trata de tentarlos a cada uno de ustedes. Queridos hijos,
sólo con la oración ustedes serán capaces de vencer toda influencia de
Satanás en el lugar donde viven. Yo estoy con ustedes, pero no puedo
privarlos de su libre voluntad. ¡Gracias por haber respondido a mi
llamado! ”
Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina, escribió acertadamente: “Un
constante y silencioso milagro acontece, a cada hora, en los corazones
de hombres y mujeres que han descubierto, con asombro, que la oración
los enriquece con una continua corriente de fortaleza que los sostiene
en sus vidas cotidianas”. Busca en la oración fortaleza contra el mal.
P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
La experiencia y la Palabra de Dios nos aseguran que vivimos en medio
de influencias tanto negativas como positivas. Existe el instigador al
mal, existen los que se dejan poseer por el odio y la perversidad. Y
estas malas ondas vibran a nuestro alrededor y nos quieren envolver en
sus redes. Pero hay una fuerza poderosa que te protege: la oración
humilde y confiada a Dios. Escucha este dulce mensaje de la Reina de
la Paz:
“¡Queridos hijos! Ustedes saben que yo les he prometido un oasis de
paz. Pero no saben que junto al oasis está el desierto, donde acecha
Satanás y trata de tentarlos a cada uno de ustedes. Queridos hijos,
sólo con la oración ustedes serán capaces de vencer toda influencia de
Satanás en el lugar donde viven. Yo estoy con ustedes, pero no puedo
privarlos de su libre voluntad. ¡Gracias por haber respondido a mi
llamado! ”
Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina, escribió acertadamente: “Un
constante y silencioso milagro acontece, a cada hora, en los corazones
de hombres y mujeres que han descubierto, con asombro, que la oración
los enriquece con una continua corriente de fortaleza que los sostiene
en sus vidas cotidianas”. Busca en la oración fortaleza contra el mal.
P. Natalio.
lunes, 28 de enero de 2013
En medio de la naturaleza…
Buenos días, amigo/a
En verano el calor de las ciudades nos proyecta hacia el campo, las
sierras y el mar a buscar, en el contacto con la naturaleza, descanso
y renovación física y espiritual. Ahí están los amplios espacios, el
aire puro, la presencia de animales y aves en su propio ambiente. Todo
en un clima de paz, silencio, serenidad… Una anécdota para que valores
y aproveches tus vacaciones.
Una vez, el padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un paseo
por el campo con la intención de que su hijo viera cuán pobres eran
las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche
completos en la casa de una familia campesina muy humilde. Al concluir
el viaje y de regreso a casa el padre le preguntó a su hijo: —¿Qué te
pareció el viaje? —Muy bonito, papá. —¿Viste qué pobre es la gente?
—Sí. —Y ¿qué aprendiste? —Comprobé que nosotros tenemos un perro en
casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una pileta que llega de un
tapial a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin.
Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen
las estrellas. Nuestro patio llega hasta la tapia de la casa, ellos
tienen todo un horizonte de patio. Al terminar el relato, el padre se
quedó mudo....y su hijo agregó: —¡Gracias, papá, por enseñarme cuáles
son nuestras pobrezas!
Entrar en contacto un poco más prolongado con la naturaleza nos acerca
a una verdadera fuente de sabiduría. Allí surgen emociones y vivencias
que nos hacen amar más la vida, para volver luego a nuestras
ocupaciones habituales con nuevas energías y nuevas ideas. Que
aproveches la fuerza renovadora de estos días de descanso. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
En verano el calor de las ciudades nos proyecta hacia el campo, las
sierras y el mar a buscar, en el contacto con la naturaleza, descanso
y renovación física y espiritual. Ahí están los amplios espacios, el
aire puro, la presencia de animales y aves en su propio ambiente. Todo
en un clima de paz, silencio, serenidad… Una anécdota para que valores
y aproveches tus vacaciones.
Una vez, el padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un paseo
por el campo con la intención de que su hijo viera cuán pobres eran
las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche
completos en la casa de una familia campesina muy humilde. Al concluir
el viaje y de regreso a casa el padre le preguntó a su hijo: —¿Qué te
pareció el viaje? —Muy bonito, papá. —¿Viste qué pobre es la gente?
—Sí. —Y ¿qué aprendiste? —Comprobé que nosotros tenemos un perro en
casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una pileta que llega de un
tapial a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin.
Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen
las estrellas. Nuestro patio llega hasta la tapia de la casa, ellos
tienen todo un horizonte de patio. Al terminar el relato, el padre se
quedó mudo....y su hijo agregó: —¡Gracias, papá, por enseñarme cuáles
son nuestras pobrezas!
Entrar en contacto un poco más prolongado con la naturaleza nos acerca
a una verdadera fuente de sabiduría. Allí surgen emociones y vivencias
que nos hacen amar más la vida, para volver luego a nuestras
ocupaciones habituales con nuevas energías y nuevas ideas. Que
aproveches la fuerza renovadora de estos días de descanso. P. Natalio.
domingo, 27 de enero de 2013
Al Espíritu Santo
Buenos días, amigo/a
El Espíritu Santo habita en el bautizado en estado de gracia como en
un templo y es para nosotros el principio de la vida sobrenatural, así
como el alma es el principio de la vida corporal. Por eso podría
decirse que, si el hombre está compuesto de cuerpo y alma, el
cristiano está compuesto de cuerpo, alma y Espíritu Santo. Aquí tienes
una hermosa oración a este divino Espíritu.
Ven, Espíritu Santo, luz y gozo, Amor, que en tus incendios nos abrasas:
renueva el alma de este pueblo tuyo que por mis labios canta tu alabanza.
En sus fatigas diarias, sé descanso; en su lucha tenaz, vigor y gracia:
haz germinar la caridad del Padre, que engendra flores y que quema zarzas.
Ven, Amor, que iluminas el camino, compañero divino de las almas:
ven con tu viento a sacudir al mundo y a abrir nuevos senderos de
esperanza. Amén.
El Espíritu Santo comunica al bautizado la vida divina, la vigoriza y
perfecciona. Nos alienta a practicar buenas obras. Con este fin, nos
enriquece con sus siete dones que generan en nuestra vida actos
eminentes de virtud, llamados frutos del Espíritu. A saber, aplica a
cada uno la Redención de Cristo, en especial por los sacramentos de la
Iglesia. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
El Espíritu Santo habita en el bautizado en estado de gracia como en
un templo y es para nosotros el principio de la vida sobrenatural, así
como el alma es el principio de la vida corporal. Por eso podría
decirse que, si el hombre está compuesto de cuerpo y alma, el
cristiano está compuesto de cuerpo, alma y Espíritu Santo. Aquí tienes
una hermosa oración a este divino Espíritu.
Ven, Espíritu Santo, luz y gozo, Amor, que en tus incendios nos abrasas:
renueva el alma de este pueblo tuyo que por mis labios canta tu alabanza.
En sus fatigas diarias, sé descanso; en su lucha tenaz, vigor y gracia:
haz germinar la caridad del Padre, que engendra flores y que quema zarzas.
Ven, Amor, que iluminas el camino, compañero divino de las almas:
ven con tu viento a sacudir al mundo y a abrir nuevos senderos de
esperanza. Amén.
El Espíritu Santo comunica al bautizado la vida divina, la vigoriza y
perfecciona. Nos alienta a practicar buenas obras. Con este fin, nos
enriquece con sus siete dones que generan en nuestra vida actos
eminentes de virtud, llamados frutos del Espíritu. A saber, aplica a
cada uno la Redención de Cristo, en especial por los sacramentos de la
Iglesia. P. Natalio.
sábado, 26 de enero de 2013
Los ejemplos arrastran
Buenos días, amigo/a.
Hay un refrán que dice: “La palabras mueven, los ejemplos arrastran”.
Estos dichos populares son expresión de esa sabiduría que tiene el
aval de la experiencia cotidiana. Son irrefutables. Y es la pura
verdad que más que las palabras lo que mueve y conmueve a grandes y
pequeños son los ejemplos que vemos. Y tanto para el mal como para el
bien. He aquí un ejemplo.
—¡Baja de ahí, sinvergüenza, y dime tu nombre! – le gritó el
propietario a un niñito que estaba subido en un árbol robándole las
manzanas.
—¿Para qué quiere saber mi nombre?
—Para llamar a tu padre y decírselo.
—Pues búsquelo en la copa de aquel manzano...
¿Gracioso, verdad? Pero la enseñanza es clara. El ejemplo debe
subrayar lo que inculcas con las palabras. No puedes escribir con una
mano y borrar con la otra. Sólo es posible influir positivamente con
la coherencia total. Por ejemplo, ¿puede un padre o una madre orientar
por el camino de la sinceridad a sus hijos, cuando manda responder a
quien pregunta por teléfono: “decile que no estoy”? Que pases un buen
día. Hasta mañana. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a.
Hay un refrán que dice: “La palabras mueven, los ejemplos arrastran”.
Estos dichos populares son expresión de esa sabiduría que tiene el
aval de la experiencia cotidiana. Son irrefutables. Y es la pura
verdad que más que las palabras lo que mueve y conmueve a grandes y
pequeños son los ejemplos que vemos. Y tanto para el mal como para el
bien. He aquí un ejemplo.
—¡Baja de ahí, sinvergüenza, y dime tu nombre! – le gritó el
propietario a un niñito que estaba subido en un árbol robándole las
manzanas.
—¿Para qué quiere saber mi nombre?
—Para llamar a tu padre y decírselo.
—Pues búsquelo en la copa de aquel manzano...
¿Gracioso, verdad? Pero la enseñanza es clara. El ejemplo debe
subrayar lo que inculcas con las palabras. No puedes escribir con una
mano y borrar con la otra. Sólo es posible influir positivamente con
la coherencia total. Por ejemplo, ¿puede un padre o una madre orientar
por el camino de la sinceridad a sus hijos, cuando manda responder a
quien pregunta por teléfono: “decile que no estoy”? Que pases un buen
día. Hasta mañana. P. Natalio.
viernes, 25 de enero de 2013
Sentido del dolor
Buenos días, amigo/a
Tarde o temprano el dolor, la tribulación o la prueba aparecen en la
vida. Observa la naturaleza: “no hay árbol recio y consistente, si el
viento no lo azota con frecuencia” (Séneca). Por otra parte “la
desgracia descubre al alma luces que en la prosperidad no llega a
percibir (Blas Pascal). Además “quien no ha tenido tribulaciones que
soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad (San
Agustín).
“Una visión del mundo que no pueda dar sentido al dolor y hacerlo
precioso, no sirve en absoluto. Fracasa precisamente allí donde
aparece la cuestión decisiva de la existencia. Quienes acerca del
dolor sólo saben decir que hay que combatirlo, nos engañan.
Ciertamente es necesario hacer lo posible por aliviar el sufrimiento.
Pero una vida humana sin dolor no existe y quien no es capaz de
aceptar el dolor rechaza la única purificación que nos convierte en
adultos”, escribió el Cardenal Joseph Ratzinger.
Un golpe inesperado te duele, un revés de fortuna te abate, una
enfermedad grave te desconcierta, y te quejas amargamente a Dios. Si
prestases atención entonces a una voz que percibes en el fondo de tu
corazón, oirías: “¿Y tú, hijo mío, por qué me has olvidado? ¿Por qué
estabas adormecido en el bienestar de una vida mundana y placentera?
¿No he dicho yo que el que quiera seguirme debe llevar su cruz todos
los días?” P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
Tarde o temprano el dolor, la tribulación o la prueba aparecen en la
vida. Observa la naturaleza: “no hay árbol recio y consistente, si el
viento no lo azota con frecuencia” (Séneca). Por otra parte “la
desgracia descubre al alma luces que en la prosperidad no llega a
percibir (Blas Pascal). Además “quien no ha tenido tribulaciones que
soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad (San
Agustín).
“Una visión del mundo que no pueda dar sentido al dolor y hacerlo
precioso, no sirve en absoluto. Fracasa precisamente allí donde
aparece la cuestión decisiva de la existencia. Quienes acerca del
dolor sólo saben decir que hay que combatirlo, nos engañan.
Ciertamente es necesario hacer lo posible por aliviar el sufrimiento.
Pero una vida humana sin dolor no existe y quien no es capaz de
aceptar el dolor rechaza la única purificación que nos convierte en
adultos”, escribió el Cardenal Joseph Ratzinger.
Un golpe inesperado te duele, un revés de fortuna te abate, una
enfermedad grave te desconcierta, y te quejas amargamente a Dios. Si
prestases atención entonces a una voz que percibes en el fondo de tu
corazón, oirías: “¿Y tú, hijo mío, por qué me has olvidado? ¿Por qué
estabas adormecido en el bienestar de una vida mundana y placentera?
¿No he dicho yo que el que quiera seguirme debe llevar su cruz todos
los días?” P. Natalio.
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