sábado, 31 de diciembre de 2011


Oración por la paz


Buenos días, amigo/a.

A la obra gigantesca de la paz mundial, tú puedes aportar la paz de tu
propio corazón, porque quien está en paz consigo mismo, la irradia a
su alrededor. Además trata de evitar toda intolerancia y
discriminación. Programa, simple y fácil, para ser un constructor
eficaz de la paz. Para mañana, Jornada mundial de la paz, tienes esta
oración del Papa Pablo VI.

Señor, Dios de la paz, que has creado a los hombres por amor, para
hacerlos partícipes de tu gloria. Nosotros te bendecimos y te damos
gracias: por los deseos, afanes y realizaciones de paz que tu Espíritu
ha suscitado en nuestro tiempo para sustituir el odio con el amor, la
desconfianza con la comprensión, la indiferencia con la solidaridad.
Abre, Señor, aún más nuestros corazones a las exigencias concretas de
amor hacia todos nuestros hermanos, para que seamos cada vez más
auténticos constructores de la paz. Venga tu reino de justicia y de
amor para todos los hombres de todas las razas y lenguas, y la tierra
se llene de tu gloria. Amén.

Esta noche llega un nuevo año. El año nuevo te invita a una vida
nueva. Pide al Señor para 2012, nuevas energías, nuevas ideas y
renovada actividad. Èl te ilumine para aprovechar el don esencial del
tiempo. Se trata tan sólo de despertar al gigante dormido que hay
dentro de ti. El Señor te asista y bendiga para hacer rendir sus
talentos. Feliz 2012. P. Natalio.

viernes, 30 de diciembre de 2011


El pavo y el gallo


Buenos días, amigo/a.

Una señora contaba: Mi marido tiene dos defectos molestos que me
fastidian mucho. Un día le propuse que si los dejaba, yo por mi parte
abandonaría dos malas costumbres que le incomodaran a él. — No sé qué
defectos puedas tener tú, — me dijo. Yo no me fijo sino en tus
virtudes. De más está decir que no hicimos ningún pacto y que él sigue
con sus vicios.

Un pavo estaba pegando una tremenda paliza a su pobre compañera; y un
gallo le preguntó el por qué de tanto furor. Resolló un tanto el pavo,
y secándose el sudor:
—¿No ves -dijo-, que fue esa pava a contar por todas partes un secreto
que yo le había confiado? —¿Y por esto le pegas? -dijo el gallo-.
Pues, amigo, otra vez no la maltrates, que será más decente; ni le
confíes tus secretos, que será más prudente. G. Daireaux.

La primera mujer, Eva, salió de la costilla del hombre... no de los
pies, para ser pisoteada. No de la cabeza, para ser superior... sino
del lado, para ser igual. Debajo del brazo, para ser protegida y al
lado del corazón, para ser amada. Que este símbolo ayude a los esposos
a cultivar cada día una mejor convivencia, hecha de respeto y mutua
comprensión. P. Natalio.

jueves, 29 de diciembre de 2011


El dolor en la vida


Buenos días, amigo/a.

“La lección más importante que puede aprender el hombre en su vida no
es que en el mundo hay dolor, sino que depende de nosotros sacar
provecho de él, pues se nos ha permitido transformarlo en gozo”,
escribió Tagore. Y el cardenal Pironio dijo: “Jesús no anula los
tiempos difíciles, tampoco los hace fáciles. Simplemente los convierte
en gracia”.

Necesitamos a cada paso en la vida una purificación interior, porque
si te descuidas, se meten en tu espíritu fuerzas negativas de
tristeza, rencor, vanidad o egoísmo. Dice la Biblia que el Padre Dios
a veces nos poda para que demos mejores frutos (Jn 15,2). Sabemos que
hay árboles que necesitan poda para no perder fuerza. Ésa es la
función que tiene el dolor en nuestra vida. Nos sirve para
purificarnos de cosas que enferman o debilitan por dentro, nos ayuda a
recordar cuáles son las cosas importantes, nos enseña a valorar mejor
la vida y todo lo que tenemos. Cada vez que aparezca algún sufrimiento
en tu vida, presta atención para reconocer qué mensaje te trae. P.
Víctor Fernández.

San Juan Crisóstomo decía: “Cristiano que me escuchas, Jesús es la
cabeza, nosotros somos sus miembros, ¿cómo puede ser que bajo una
cabeza doliente y coronada de espinas, haya miembros que rehuyen el
dolor, que se apartan de toda molestia, que son incapaces de compartir
el sufrimiento de Cristo?” Estas reflexiones te iluminen y
fortalezcan. P. Natalio.

miércoles, 28 de diciembre de 2011


Palabras de un reloj


Buenos días, amigo/a

“El compromiso mayor y más eficaz es el compromiso con el minuto
presente, pues te obliga al abandono total del pasado y del futuro en
manos de Dios y a la entera disponibilidad. Ser fiel a este compromiso
es vivir plenamente tu vida y asegurarte un auténtico triunfo de
dimensiones infinitas”, (M. Quoist).

Trabajo más que un mortal, pero más fácilmente porque lo hago segundo
a segundo. Tengo que hacer miles de tic-tacs para formar un día, pero
dispongo de un segundo para hacer cada uno de ellos, no los quiero
hacer todos a la vez. Nunca me preocupo de lo que hice ayer, ni de lo
que tendré que hacer mañana. Mi ocupación es de hoy, aquí y ahora. Sé
que si hago lo de hoy bien, no tendré que molestarme por el pasado ni
preocuparme por el futuro. Tú, que eres persona, si quieres vivir tan
tranquilo y tan feliz como yo, no trates de vivir toda tu vida, ni
echarte todo el peso del trabajo en un solo día. Vive ahora, haz el
trabajo de cada día en su día.

“El hombre inquieto arrastra consigo su pasado e intenta agarrar el
futuro al mismo tiempo que el presente. Si quieres triunfar en la
vida, deja el pasado en manos de Dios, déjale también el futuro y vive
plenamente, uno tras otro, cada momento presente”, (M. Quoist). Que
aproveches la importante lección del reloj, porque será decisiva para
tu felicidad. P. Natalio.

martes, 27 de diciembre de 2011


Oración por la familia


Buenos días, amigo/a.

En la familia, aprendes a ser persona, a salir de la estrechez del yo
egoísta para abrirte a los demás. La familia te habla de un mundo
hecho para ser compartido, en la mayor armonía posible; de un espacio
humano en que tus gustos no pueden ser la norma suprema, y en que las
necesidades de los demás son reclamos a tu capacidad de amor y
servicio.

Señor, bendice a mi familia, a mis amigos y a sus familias. Revélales
tu amor y tu poder. Señor, muéstrate en este momento: que donde haya
dolor, nos des paz y consuelo y donde haya duda, tengamos confianza
porque creemos en ti. Jesús, visita mi casa y llévate mis problemas,
angustias y dolores. Señor, contágiame tu fuerza, para que yo también
pueda aceptar la voluntad del Padre. Hoy vengo a ti, lleno de dolor, a
llorar mis penas en tus brazos, Recurro a ti para que me libres y
destrabes de todos los males que me acechan y me impiden ser feliz.
Espero confiadamente en ti. Vivo confiadamente en ti.

La familia es una comunidad de personas que se aman y juntas forman el
hogar. Pero, son personas con diversidad de caracteres, de intereses y
de horizontes. La misión de la familia es hacer crecer la
personalidad irrepetible de cada uno, orientándola hacia Dios fuente y
meta de toda vida. El Señor proteja y bendiga a cada miembro de tu
familia. P. Natalio.

lunes, 26 de diciembre de 2011

El ciempiés


Buenos días, amigo/a.

Es maravilloso el número de cosas difíciles que la gente decidida
logra realizar. Tú deberías formar parte de ese equipo. No escapes de
las tareas de hoy ni las postergues para mañana. La demora que te ha
retrasado fue efecto del temor. El secreto para disipar el temor está
en proceder sin vacilación. Afronta los desafíos de cada día con
valentía.

“¡Qué complicación –exclamó el Abad viendo caminar a un ciempiés– y
qué maravilla: lo hace tan bien que parece fácil! De pronto, le vino a
la memoria una historieta que había escuchado no sabía dónde: "El
pequeño ciempiés sintió que debía lanzarse a caminar, y preguntó
inquieto a su madre: —Para andar, ¿qué pies debo mover primero: los
pares o los impares, los de la derecha o los de la izquierda, los de
delante o lo de detrás? ¿O los del centro? ¿Y cómo? ¿Y por qué?
—Cuando quieras andar, hijo mío –le respondió la madre– deja de
cavilar y... anda.

“Procederé ahora mismo”. Con estas palabras puedes preparar tu mente
para realizar todo acto necesario para lograr tus metas; con ellas
harás frente a todo desafío que los fracasados eluden. Hoy es el
momento oportuno. El impulso inicial tómalo al principio de la
jornada, orando así: “Con tu ayuda, Señor, hoy seré decidido y
entusiasta”. P. Natalio.

domingo, 25 de diciembre de 2011


¡Feliz Navidad!


Buenos días, amigo/a.

Navidad es siempre una fiesta alegre. Hay en el aire un clima de dulce
alegría. Se percibe una alegría contagiosa y espontánea. Todos se
sienten más cordiales. Todos se auguran ¡feliz Navidad! Afloran en
los corazones buenos sentimientos que parecían amordazados en la lucha
de la vida diaria. ¡Se trata de una muy buena y alegre noticia!

Hay sobrada razón para la alegría, porque celebramos el nacimiento del
Salvador, suceso esperado con ansias por tantas generaciones: un Dios
que nace para estar con nosotros y enseñarnos el camino del amor y la
paz. Si quieres que esta alegría no desaparezca sino que dure todo el
año y toda tu vida, considera la razón profunda de esta celebración
festiva. Dios pone su amor a nuestra disposición, para que nuestra
vida tenga sentido. Dios se hace hombre, para que el mundo se haga más
humano, para que yo me haga más y mejor hombre. Porque hay Navidad,
porque Dios se hizo hombre, el hombre puede vivir una vida plenamente
divina y plenamente humana.

Jesús, ese niño desvalido y pobre de Belén, se te presenta tierno y
sonriente, para animarte a nacer de nuevo a una vida más humana y
cristiana. Amigo/a, esto sucede siempre que construyes la paz en tu
ambiente de familia, vecinos y amigos, siempre que repartes amor con
noble corazón. Agradece y vive el precioso don de la Navidad. P.
Natalio.