viernes, 3 de junio de 2011

Cuida y ama tu matrimonio


Buenos días, amigo/a.

Cuando ya no valoras y amas a la persona que Dios puso a tu lado;
cuando te haces como ciego ante las inmensas riquezas espirituales y
humanas que tiene tu cónyuge; cuando desconoces u olvidas el por qué
te enamoraste del que después sería contigo un solo ser, poco a poco
se hunde la estabilidad de tu matrimonio.

Mucha gente, por descuido y desidia, se encuentra el día menos pensado
con un vacío grande... "desapareció el ser amado", se rompió la
vinculación afectiva. No se dieron cuenta de que al no cultivar la
ternura, la escucha, el respeto, el dedicar tiempo al encuentro
personal; todo esto produjo un enfriamiento, y un triste alejamiento
de ambos. Todo ocurre gradualmente, y un día cualquiera, se levantan y
se dan cuenta de que "se les murió el amor"; que ya nada los une. Se
fueron alejando y fabricando un mundo de indiferencia. Ya no hay
resonancia en las palabras, en los suspiros, en los anhelos... un frío
interno ha congelado sus almas. Al final, dos extraños viviendo
juntos.

Aprecia y cuida tu matrimonio. Juntos arrodíllense e imploren al Señor
que entre en sus vidas, que sea él quien conduzca su matrimonio, quien
los mantenga unidos hasta el final. ¡Hasta que la muerte los separe! Y
no se olviden, con Dios todo esto es más fácil y posible, porque ¡con
él, ustedes son invencibles! (Anónimo). P. Natalio.

jueves, 2 de junio de 2011


La historia de siempre


Buenos días, amigo/a.

A veces puede surgir en ti una profunda amargura al percibir la forma
tan inhumana en que se comportan las personas. Al parecer, ya a nadie
le importa nada de los demás. El famoso premio Nobel de medicina
Alexis Carrel escribió: “Hoy todos se encierran en su egoísmo, lo
mismo que el cangrejo en su caparazón, intentando como él devorar a su
vecino”.

Esta es una pequeña historia, la historia de siempre, sobre cuatro
personas que se llamaban Todo el Mundo, Alguien, Cualquiera y Nadie.
Había que hacer un importante trabajo, y Todo el Mundo estaba seguro
de que Alguien lo haría. Podía haberlo hecho Cualquiera, pero Nadie lo
hizo. Entonces, Alguien se enfadó porque era un trabajo de Todo el
Mundo. Pero Todo el Mundo pensó que Cualquiera podía hacerlo y Nadie
sabía que ninguno lo haría. Al final, Todo el Mundo echó la culpa a
Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podía haber hecho. La
historia de siempre.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa al
prójimo.encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por
ti mismo, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará
tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de
sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada. P. Natalio.

miércoles, 1 de junio de 2011

Querer con eficacia


Buenos días, amigo/a.

“La virtud de la fortaleza es una firmeza interior que nos capacita
para resistir y soportar las contrariedades, sufrimientos, cansancios.
Nos permite perseverar en las cosas buenas cuando se vuelven
difíciles. También nos ayuda a superar la pereza, la flojera o la
desgana cuando no tenemos deseos de emprender algún proyecto o de
realizar una acción buena”.

Señor, no puedo luchar más... Por eso vengo a orar... Vengo a decirte
lo que yo querría, a exponerte el estado de mi corazón, pero no de mi
corazón con sus imperfecciones, con sus apegos desordenados, sino de
mi corazón, como él querría ser, como tú querrías que fuese, como tú
lo sueñas: sencillo, leal, fiel... Haz de este corazón que querría, un
corazón que quiere. Inspírame tu fuerza, para que se levante y se
atreva, para que se obstine. Dame el gozo embriagador de querer con
eficacia, sencillamente porque tú lo deseas, y porque es hermoso y
bueno vencerse para que se haga tu voluntad.

Ojalá que, por propia experiencia, tengas la certeza que el mejor
descanso, ese oasis interior de paz que necesitas al fin del día, son
los brazos divinos del Señor. Allí está “la verde pradera donde
recostarte, de él fluye la fuente tranquila que repara tus fuerzas
agotadas” (Sal 23). La oración es la llave para cerrar sabiamente la
jornada. P. Natalio.

martes, 31 de mayo de 2011

Bendice a mi familia


Buenos días, amigo/a.

La oración es la llave que abre los tesoros del cielo. Es el puente
siempre accesible por el que llegamos a Dios. El arte de orar es el
arte de amar al Señor. Pero orar bien es un regalo de Dios. Por lo
tanto, implora que envíe su Espíritu para que llene tu corazón con el
fuego de su amor.

Señor, bendice a mi familia, a mis amigos y a sus familias. Revélales
tu amor y tu poder. Señor, muéstrate en este momento: que donde haya
dolor, nos des paz y consuelo y donde haya duda, tengamos confianza
porque creemos en ti. Jesús, visita mi casa y llévate mis problemas,
angustias y dolores. Señor, contágiame tu fuerza, para que yo también
pueda aceptar la voluntad del Padre. Hoy vengo a ti, lleno de dolor, a
llorar mis penas en tus brazos, Recurro a ti para que me libres y
destrabes de todos los males que me acechan y me impiden ser feliz.
Espero confiadamente en ti. Vivo confiadamente en ti.

La familia que reza unida permanece unida y reproduce el clima de la
casa de Nazareth: Jesús está en el centro, se comparten con él
alegrías y dolores, se ponen en sus manos las necesidades y proyectos,
se obtienen de él la esperanza y la fuerza para el camino. Esa oración
alcanza su culmen cuando la familia participa de la Misa del domingo.
P. Natalio.

lunes, 30 de mayo de 2011

El escarabajo y el picaflor



Buenos días, amigo/a.

En el trabajo, en los grupos humanos, en las luchas políticas y
sindicales, en el mundo profesional y artístico la envidia es la yerba
más amarga y frondosa de las relaciones humanas. Probablemente, es la
causa principal por la que más sufre la gente. Lo que pasa es que ella
se disfraza como víbora bajo el follaje de razones y explicaciones.

Cada uno, en este mundo, tiene su modo de ser, sus cualidades y sus
defectos. El escarabajo es útil como estercolero, el picaflor es
bonito. Pero el escarabajo envidiaba al picaflor, de quien todos
ponderaban la gracia y la gentileza, la hermosura y el brillante
plumaje. —Es un haragán presumido –decía–, incapaz de trabajar; saquea
a las flores, pero no sabe hacer miel. Dicen que es bonito; será, pero
no piensa sino en lucirse. Yo no soy así –agregaba–, siempre trabajo
calladito, sin tratar de lucirme Pero todo el mundo sabe que un
escarabajo vale más que un picaflor. Y así lo creía él. (G. Daireaux –
adaptación).

Es fundamental convencerme que si quiero ser yo mismo, el único punto
de referencia para superarme soy yo. No necesito compararme con nadie
más. Lo correcto es conocer mis talentos y habilidades, alegrarme de
lo que tengo y cultivarlo. Aceptaré, por otra parte, mis límites y
carencias. Piénsalo… y vive en armonía y paz tu propia realidad. P.
Natalio.

domingo, 29 de mayo de 2011


Dios, amigo del silencio


Buenos días, amigo/a.

Santo Tomás de Aquino, tan santo como sabio, dejó estos breves
consejos a los que anhelan la sabiduría que viene de lo alto: “No
hables demasiado, ni te entregues a distracciones. Ama la pureza de
conciencia. Entrégate a la oración. Ama la soledad, si quieres llegar
un día a la morada de la sabiduría”.

Necesitamos encontrar a Dios y no lo hallamos en medio del ruido y de
la agitación. Dios es amigo del silencio. Miren cómo la naturaleza
empuja hacia el silencio. Miren cómo las estrellas, la luna, el sol se
mueven en silencio. ¿Nuestra misión no consiste en dar a Dios a los
pobres sin techo? No a un Dios muerto, sino a un Dios vivo, que ama.
Cuanto más recibimos en el silencio de la oración, tanto más
entregaremos en nuestra actividad. Necesitamos el silencio para mover
a las personas. Lo importante no es lo que decimos nosotros, sino lo
que Dios nos dice, y lo que dice a través de nosotros. Teresa de
Calcuta,

El cardenal Carlos Martini, arzobispo de Milán, cuyos libros se
vendían como pan caliente, escribió: “Aun en la vida cotidiana más
afanosa y complicada, estoy seguro que es posible reservarse algunos
momentos de silencio, si lo deseamos de verdad, para retomar la
conciencia de sí mismo y mirar desde ahí alrededor”. ¡Advertencia muy
sabia! P. Natalio.

sábado, 28 de mayo de 2011

La olla caliente


Buenos días, amigo/a.

Sufrir tentaciones es una situación normal del hombre. Surgen de
nuestra naturaleza inclinada al mal, o también del enemigo de Dios o
de ese mundo que vive al margen de la ley divina. La tentación es una
incitación a pecar. También los santos pasaron por tentaciones. Pero
lucharon y triunfaron, porque recurrieron a Dios.

Abba Poimén fue un célebre Padre del desierto. Se conocen de él más de
300 apotegmas. He aquí uno famoso. En cierta ocasión alguien le
preguntó al Abba Poimén: —¿Cómo puedo apartar de mí las tentaciones?
Él contestó: —Mientras la olla está fría, todo el mundo puede tocarla
y romperla; en cambio, cuando está bien caliente sobre el fuego,
nadie, ni el animal más feroz, se anima a tocarla. Así pues, mientras
tú ardas en amor a Dios, nada ni nadie podrá hacerte daño.

Jesús nos aclara que para vencer las tentaciones necesitamos estar
atentos y orar pidiendo fortaleza para no caer en las seducciones del
mal. Está claro también que no debes buscarte las ocasiones de fallar
porque “el que busca el peligro en él perecerá”. Que Dios te proteja y
bendiga. P. Natalio.