jueves, 9 de diciembre de 2010

La alegría de servir


Buenos días, amigo/a.

Hoy te ofrezco un texto de la poetisa chilena Gabriela Mistral, que
obtuvo hace años el premio Nobel de literatura, cuando no era sino una
humilde maestra de zona rural. Sus reflexiones sobre la alegría y el
valor de servir a los demás son de una belleza clásica.

Toda la naturaleza es un anhelo de servicio. Sirve la nube, sirve el
viento, sirve el surco. Donde hay un árbol que plantar, plántalo tú;
donde hay un error que enmendar, enmiéndalo tú; donde hay un esfuerzo
que todos esquivan, acéptalo tú. Sé tú el que aparte la piedra del
camino, el odio entre dos corazones y los obstáculos de un problema.
Hay la alegría de ser sano y la de ser justo; pero hay, sobre todo, la
hermosa, la inmensa alegría de servir. Qué triste sería el mundo si
todo en él estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una
empresa que emprender. Que no te llamen solamente los trabajos
fáciles. ¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan! Pero no caigas en
el error de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos; hay
pequeños servicios que son buenos servicios: adornar una mesa, ordenar
unos libros, peinar una niña. Aquel que critica, es el que destruye,
tú sé el que sirve.El servir no es tarea sólo de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirve. Pudiera llamársele así: “El que
sirve”.Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada
día. ¿Serviste hoy? ¿A quién? ¿Al árbol, a tu amigo, o a tu madre?

Servir no es tarea de seres de inferior categoría. Al contrario, Dios
el creador del universo, es en realidad el modelo y prototipo del
verdadero servidor. El Sumo Pontífice fue llamado por la tradición
católica “Siervo de los siervos de Dios”. Y Jesús dijo “No he venido
para ser servido, sino para servir”. Que esta bellísima página te
motive a orientar tu vida. P. Natalio.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

A María Inmaculada


Buenos días, amigo/a.

San Francisco de Asís decía: “Cuando digo el Avemaría, los cielos
sonríen, los ángeles cantan y los demonios tiemblan y huyen”. Don
Bosco recordaba a los chicos: “María nos asegura que, si somos devotos
suyos, nos tendrá como hijos suyos, nos cubrirá con su manto, nos
colmará de bendiciones en este mundo para obtenernos después el
Paraíso”. Te presento hoy una sencilla y hermosa oración para celebrar
a nuestra Madre Inmaculada.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se
recrea en tan graciosa belleza. A ti celestial princesa, Virgen
Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón. Mírame
con compasión, no me dejes, Madre mía.

Concluye esta breve plegaria con un acto de gran confianza: la entrega
y abandono en su poderosa protección e intercesión maternal. ¿Por qué
no memorizarla y decirla al menos una vez cada día? Que el nombre de
María sea alegría para tu corazón, miel para tus labios y melodía para
tus oídos, como decía san Antonio de Padua. P. Natalio.

martes, 7 de diciembre de 2010

Al tomar decisiones


Buenos días, amigo/a.

Es penoso caminar a oscuras llevando una vida sin sentido, por no
pedir luz al Dios que nos ama y está dispuesto a orientarnos. Implora
con humildad al Señor la gracia de aprender a consultarlo para tomar
buenas decisiones, iluminadas siempre por la luz que viene de lo alto.
Aquí tienes un buen modelo de oración para tomar decisiones. Es del P.
V. M. Fernández.

Señor, tú eres la verdadera luz. Tú me conoces a fondo y sabes
perfectamente para qué estoy hecho y qué es lo que me conviene. Yo
muchas veces me confundo, o tomo decisiones apresuradas que luego me
perjudican o perjudican a los demás. No quiero caminar a oscuras, como
si la luz no existiera, no quiero una vida sin sentido y sin
orientación. Prefiero caminar según tu proyecto y cumplir tu sueño
para mi vida. Dame la gracia de aprender a consultarte para no
desgastar mi vida inútilmente. Ilumina mis pasos y guíame por el
camino correcto.

Jesús dijo: “Yo soy la luz verdadera, el que me sigue no caminará en
tinieblas”. Amigo/a, acércate a esta luz y serás iluminado, tu vida se
pacificará y podrás irradiar a tu alrededor seguridad, alegría,
fortaleza… Que el Señor te bendiga y acompañe siempre. P. Natalio.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Compasivo con los animales


Buenos días, amigo/a.

Grande es la bondad de Dios que puso al hombre en medio del escenario
maravilloso de su creación. Además de variadísimas especies de
plantas, creó los animales, siempre sorprendentes, en todas las zonas
y paisajes de nuestro planeta. Tratemos de no “hacer de la Tierra un
Infierno para los pobres animales”.

San Martín de Porres, Hermano dominico, Iba un día camino del
convento. En la calle encontró un perro sangrando por el cuello y a
punto de caer. Se dirigió a él, lo reprendió dulcemente y le dijo
estas palabras: —Pobre viejo; quisiste ser demasiado listo y
provocaste la pelea. Te salió mal el caso. Mira ahora el espectáculo
que ofreces. Ven conmigo al convento a ver si puedo remendarte. Fue
con él al convento. Nueva causa de admiración para los religiosos.
Acostó al perro en una alfombrita de cáñamo, examinó la herida y le
aplicó sus medicinas, sus ungüentos. Una semana entera permaneció el
animal en la casa. Al cabo de ella, lo despidió con unas palmaditas en
el lomo, que él agradeció meneando la cola, y unos buenos consejos
para el futuro :—No vuelvas a las andadas —le dijo—, que ya estás
viejo para la lucha.

El filósofo Arturo Schopenhauer escribió: “La compasión con los
animales está relacionada con la bondad de carácter, pues se puede
afirmar con seguridad que quien es cruel con los animales, no puede
ser buena persona. Una conmiseración por todos los seres vivos es la
prueba más firme y segura de la conducta moral”. Admiremos y
respetemos la naturaleza. P. Natalio.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Amar es servir


Buenos días, amigo/a.

El amor auténtico se manifiesta en servir, ayudar, proteger. “Obras
son amores, y no buenas razones”, dice el refrán español. Bajar a lo
concreto, aterrizar en la realidad de la vida, es el signo del amor
maduro. Evidentemente esto requiere sacrificio, entrega y olvido de ti
mismo.

Amar es decidirse a servir, porque servir es la exigencia imperiosa
de la dinámica del amor; por eso es fácil descubrir sin temor a
engañarnos, si amamos de veras o si somos falsos en nuestras protestas
de amor. Cuando uno se cansa de servir es porque se ha cansado de
amar; cuando uno deja de amar es porque previamente ha dejado de
servir. Para aumentar el amor hay que mantener una actitud de
servicio, pero teniendo presente que si hay que amar a todos, —que es
el primer precepto de la Ley—, también hay que estar en disposición de
servir a todos, sin excepción, porque a todos debemos amar. El amor
nunca puede fallar, y si nos parece que falla, debemos examinar
detenidamente y con sinceridad si primero no hemos fallado en el
servicio.

Cuánto puede ayudar la gracia del buen humor al corazón que se
encuentra abatido, la palabra serena al que está irritado, la dulzura
de una voz amable al que yace en el abismo de la desesperación. Creo
que no hay mayor alegría que saber que no pasamos en vano por la vida
de otra persona. La felicidad está más en dar que en recibir (Hechos
20, 35). P. Natalio.

sábado, 4 de diciembre de 2010

El asno con piel de león

Un proverbio dice: “La mentira tiene las patas cortas”, a saber, que
no puede llegar muy lejos. Quien dice una mentira para evitar una
reprensión, no piensa que tarde o temprano se va encontrar con la dura
realidad que pretendió ignorar o esconder. Más vale afrontar con
valentía la verdad, aunque se deba aceptar una falta y sufrir la
corrección. Una fábula lo ejemplifica.

Un asno, habiéndose puesto una piel de león, vagaba en el bosque y se
divertía él mismo asustando a todos los animales ingenuos que él se
encontraba en sus vagabundeos. Por fin encontró a una zorra y trató de
asustarla también, pero la zorra apenas oyó el sonido de su voz
exclamó: -- Posiblemente yo podría haber sido asustada también, si no
hubiera oído tu rebuzno.

Vivir con sinceridad es decidirte a hablar con la verdad en la mano
aunque a veces te cueste; a no valerte de una mentira para salir de
una dificultad o librarte de una responsabilidad; a no mentir para que
los demás piensen algo bueno de ti; a reconocer con honestidad cuando
te has equivocado sin tratar de justificarte. He aquí un camino
exigente de grandeza moral. P. Natalio.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Junto a los hijos


Buenos días, amigo/a

Cuando Dios regala a una familia un hijo, es porque confía que lo
cuidarán con amor y responsabilidad hasta la edad adulta. Se ha
escrito mucho sobre cómo educar a los hijos. Por eso, cuando encuentro
sobre el tema una orientación luminosa, breve y perfecta, siento el
deseo de compartirla para que todos aprovechen ese condensado de
sabiduría. Lee y medita.

Si el supremo Creador te da un hijo, tiembla por el sagrado depósito
que confía a tus cuidados. Haz que ese hijo hasta los diez años, te
admire. Hasta los veinte, te ame. Y hasta la muerte, te respete. Sé
para ese hijo hasta los diez años, su padre, hasta los veinte años, su
maestro y hasta la muerte, su amigo.

Qué metas simples pero exigentes: ser para el hijo un padre, un
maestro y un amigo, poniendo sin embargo el acento hasta los diez
años, en la paternidad protectora, hasta los veinte en la docencia del
difícil arte de vivir honestamente, y hasta la muerte en la amistad
que todo lo comparte con humildad y sabiduría. Es una buena
iluminación para orientarte. P. Natalio.