sábado, 8 de noviembre de 2014


¿Qué mármol prefiere?


Buenos días, amigo/a.

Jorge Manrique en sus conocidas coplas, subraya que la muerte llega a todos: rico o pobre, rey o plebeyo: “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar que es el morir; allí van los señoríos derechos a se acabar y consumir; allí los ríos caudales, allí los otros, medianos y más chicos, allegados son iguales los que viven por sus manos y los ricos”.

Se sabe que en Constantinopla, cuando se coronaba a un nuevo emperador, había una ceremonia significativa en medio de los festejos. Después de recibir prolongados aplausos y ovaciones de la multitud agrupada en la gran plaza frente al palacio, se hacía un silencio absoluto. Un humilde marmolista se acercaba al trono y preguntaba al emperador: —De estos tipos de mármol, ¿cuál prefiere su Majestad Imperial para su sepulcro? Era un oportuno llamado de atención al soberano para que gobernara con sabiduría y prudencia, pues debería dar cuenta de sus actos ante Dios y la historia.

Pensar en la muerte es valioso si te motiva a vivir con sabiduría e intensidad. La vida del cristiano es un confiado caminar hacia la Casa del Padre, y la muerte es la puerta. Junto a ella está esperando Dios Padre para introducirte en la eterna fiesta de su amor. En una lápida se leía: “Vive moriturus”, vive como quien debe morir. P. Natalio.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Señor de la victoria


Buenos días, amigo/a.

“Descarguen en el Señor todas sus inquietudes, ya que él se ocupa de ustedes”. Si lees y meditas la Biblia, encontrarás esta exhortación y otras semejantes. Te ayudarán a fortalecer tu confianza en Dios que te ofrece refugio “a la sombra de sus alas mientras vienen calamidades” de cualquier clase y magnitud.

Cuando todo se desmorona en nuestros proyectos humanos; cuando nuestros mejores esfuerzos no alcanzan el objetivo propuesto; cuando la sinceridad y el ardor del amor nada consiguen, tú permaneces, Señor, indestructible y fuerte, nuestro amigo que todo lo puede. Tus designios permanecen intactos, nada puede impedir que tu voluntad se cumpla. Conviertes los fracasos en un triunfo mayor, nunca eres vencido. Tú tomas nuestra impotencia en tus manos creadoras, y la haces producir un fruto, obra tuya, mejor que todos nuestros deseos. En Ti, nuestra esperanza se salva del desastre, cumplida en plenitud. Amén.

Para la persona de fe, todo sucede porque lo quiere o lo permite Dios. Y él es experto en sacar bien del mal. Imagínate el río de bendiciones que bajó del Calvario donde murió Jesús en la cruz. También él tiene proyectos de salvación para cada una de tus contradicciones aceptadas en paz. Que el Señor te proteja y bendiga. P. Natalio.

jueves, 6 de noviembre de 2014


No todo es color de rosa


Buenos días, amigo/a.

Ningún trabajo es insignificante, ninguna tarea es despreciable, cualquier ocupación merece que pongamos todas nuestras fuerzas y nuestra creatividad en ella. “Si alguien está llamado a ser barrendero, debería barrer las calles como Miguel Ángel pintaba, como Beethoven componía música o como Shakespeare escribía versos”, (M. L. King).

“En el matrimonio no todo es color de rosa”, le advierte el futuro esposo a su novia: “Por ejemplo, me vas a tener que preparar la comida todos los días”.”Sí, mi tesoro”, contestó cariñosamente la novia, “Y tú vas a tener que comerla también todos los días”.

Las tareas sencillas y cotidianas son realmente responsabilidades simples; pero, ser fieles al quehacer de cada día es algo importante. La felicidad humana normalmente no se logra con acciones de especial relevancia, que acontecen muy raras veces, sino en ese sencillo deber que realizas todos los días con mucho amor. Valorízalo en ti y en los demás. P. Natalio.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Aceptación


Buenos días, amigo/a.

“Acepto”. Esta es una palabra fundamental para recuperar la paz interior, para dejar de sufrir tanto ante las dificultades, los imprevistos, las novedades que te rompen los planes y los esquemas. “Acepto” quiere decir que no te rebelas ante lo que no se puede evitar, que no desgastarás tus energías lamentándote por algo que no puedes cambiar. (V. Fernández).  

Aceptación significa que puedes encontrar en tu corazón la serenidad que te libere del pasado con sus errores y pesares, te transporte hacia el futuro con una perspectiva nueva, y te haga apreciar la oportunidad de una nueva vida. Aceptación significa que cuando haya momentos difíciles en tu vida, sabrás hallar el amparo y el consuelo para aliviar tus pesares. Hallarás nuevas aspiraciones y esperanzas, e indulgencia en tu corazón. Aceptación no significa perfección para siempre. Solo significa que te sobrepondrás a la imperfección. Aceptación es la senda hacia la paz, para liberarte de lo peor, conservar lo mejor, y hallar en tu alma la esperanza que te acompañe toda la vida. (Regina Hill).

Un signo de madurez es aceptar la realidad y poseer suficiente solidez y equilibrio para vivirla. La persona madura es objetiva: sabe valorarse a sí mismo sin dejar de valorar a los demás. Es capaz de tomar una decisión y sostenerla. Madurez es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar. Ejercítate en la sabiduría de ser objetivo. P. Natalio.

martes, 4 de noviembre de 2014


El murciélago pícaro


Buenos días, amigo/a.

Vivir con sinceridad es decidirte a hablar con la verdad en la mano aunque a veces te cueste; a no valerte de una mentira para salir de una dificultad o librarte de una responsabilidad; a reconocer con honestidad cuando te has equivocado sin tratar de justificarte. He aquí un camino exigente de honestidad y grandeza moral.

El águila y el león se repartieron el reinado sobre los animales. El león sería rey de osos, lobos y demás cuadrúpedos terrestres. El águila gobernaría las aves del cielo. Pasado un tiempo, se reunieron ambos soberanos. — ¡El murciélago me fastidia! —dijo el águila—. Cuando le conviene, dice que es un pájaro porque vuela. Pero cuando quiere zafarse, dice que es mamífero y que pertenece a tu dominio. — ¡Vaya con el animalejo! —Exclamó airado el león—. Cuando le exijo cumplir mis leyes, alega que, como vuela, es un ave de las tuyas. —¡Yo no lo quiero en mi reino! —dijo el águila—. ¡Ni yo en el mío! —añadió el león. Y desde entonces el pícaro vivió solo y triste en la oscuridad.

Es lamentable que en Argentina hay faltas de sinceridad que son festejadas como “viveza criolla”, vicio antisocial que ha dañado nuestra imagen en el exterior; y que existe entre nosotros cuando aprobamos al canchero, al piola, que son los “avivatos” y “ventajitas” de las historietas cómicas. Sólo la verdad nos hará libres. P. Natalio. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

amigo/a.

Crecer es dejar atrás algo a lo cual estuvimos apegados y de lo cual nos cuesta desprendernos; es atrevernos una vez más y estar dispuestos a ser diferentes de lo que fuimos ayer; es desarrollarnos y evolucionar desde adentro. Cuando decidimos cambiar una actitud negativa, estamos creciendo. Cuando decidimos corregir un error, estamos evolucionando.

A eso de caer y volver a levantarte. De fracasar y volver a comenzar. De encontrar el dolor y tener que afrontarlo... A eso, no lo llames adversidad, llámalo Sabiduría. A eso de fijarte una meta y tener que seguir otra. De huir de una prueba y tener que encararla. De planear un vuelo y tener que recortarlo. De aspirar y no poder.  De avanzar y no llegar. A eso, no lo llames castigo, llámalo Enseñanza. A eso de pasar días juntos radiantes. Días felices y días tristes. Días de soledad y días de compañía. A eso, no lo llames rutina, llámalo Experiencia. A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan. Y tu cerebro funcione y tus manos trabajen. Y tu alma irradie y tu corazón ame. A eso, no le llames poder humano, llámale Milagro Divino.

“Actuamos movidos por la pasión, el prejuicio, la avaricia, el amor, el medio ambiente, los hábitos, y el peor de estos tiranos es el hábito. Así pues, si tienes que ser esclavo, sé esclavo de tus buenos hábitos. Si tienes algún mal hábito, destrúyelo; y prepara surcos para la buena semilla. Con una disciplina simple puedes triunfar”, (Mandino). P. Natalio

domingo, 2 de noviembre de 2014

Vivo en una estrella


Buenos días, amigo/a.

Cuando oras por tus queridos difuntos, te encuentras con ellos en una misteriosa comunión de fe, esperanza y amor. Ellos han transpuesto ya la frontera del tiempo y entrado en el ámbito de la eternidad, propio de Dios. Siempre que haces oración por ellos, los encuentras dentro del dulce abrazo con que Dios estrecha a los que lo aman.

Vivo en una estrella radiante de luz, no lloren mi ausencia estoy con Jesús. Cuando llegué al cielo, cuando vi su faz, mi alma dichosa se colmó de paz. El Dios de los cielos sanó toda herida, me tendió su mano y encontré la vida. Un coro de ángeles y... la Virgen María me vino a encontrar. ¿Qué más quieren hijos? ¡Dejen de llorar! ya desde mi estrella los puedo mirar. Denme una sonrisa para descansar; piensen que los amo, búsquenme en la flor, en la nueva brisa, ¡en lo que es amor! Que estoy presente como lo está el sol, yo sigo latiendo en su corazón...

Si por la fe estás abierto al sentido cristiano de la muerte, no te dejes abatir por la amargura ante una pérdida dolorosa. Tu sensibilidad puede quedar destrozada. Pero, en la zona más secreta del alma, vives una experiencia de paz, esperanza y gozo, porque estás seguro que tus muertos viven ya una existencia trascendente. P. Natalio.