martes, 7 de octubre de 2014

Poderosa protección


Buenos días, amigo/a.

 “Si llegas a la oración y no consigues entrar en contacto con Dios, toma el Rosario y recita lentamente una o dos decenas; muy pronto verás el resultado. Sorprenderás a tu corazón en «flagrante delito» de oración y serás introducido, sin darte cuenta en el corazón de la Santísima Trinidad por la oración de María”. (Jean Lafrance).

Cuando en 1945 se tiró la bomba atómica sobre Hiroshima, de una pequeña comunidad de ocho sacerdotes jesuitas, situada en una casa parroquial distante sólo ocho manzanas del lugar de la explosión atómica, la casa y todos dentro quedaron ilesos, mientras que no se salvó ninguna persona en el radio de un kilómetro y medio del centro de la explosión. El Padre Schiffer en el Congreso Eucarístico (Filadelfia, 1976) dijo que, cuando aún vivían los ocho miembros supervivientes, 200 científicos investigaron varios años las causas por las cuales la casa parroquial y sus habitantes no habían sido tocados en medio de la destrucción de toda vida… Él decía que en aquella casa había una cosa distinta a las demás que fueron destruidas: se rezaba el Rosario diariamente en comunidad…

“En el Rosario he hallado los atractivos más dulces, más suaves, más eficaces y más poderosos para unirme con Dios”, (Santa Teresa de Jesús). “El Rosario es el instrumento con el cual se vence al demonio y se obtienen todas las gracias. Es la síntesis de la fe, el sostén de la esperanza, la expresión y crecimiento de la caridad”, (Santo Padre Pío). Valoriza esta devoción alabada por los santos. P. Natalio.

lunes, 6 de octubre de 2014

La gran diferencia


Buenos días, amigo/a.

“Decimos “madre de Dios” y lo decimos tranquilamente, con la misma naturalidad con que decimos la madre de Carlos o de Carlota. Sin embargo, esa expresión está reclamando nuestro estupor, incluso cierta resistencia, cierto escándalo. Madre de Dios. En el límite del lenguaje y al borde mismo del absurdo, hemos tenido que hablar así: Dios, que es incapaz de hacer otro Dios, hizo lo más que podía hacer, una madre de Dios”, (José Cabodevilla).

Una persona decía a un amigo: —¿Por qué honrar tanto a la Virgen María? ¿Es que hay diferencia entre ella y mi madre? Y el amigo le respondió: —Supongamos que entre las dos madres no hubiera tanta diferencia. Pero entre el Hijo de la una y el hijo de la otra sí hay una diferencia inmensa, infinita. Por eso amamos a la Virgen María: porque es Madre del verdadero Dios. Si el pueblo de Israel honraba tanto a Betsabé, por ser la madre del sabio rey Salomón, ¿no deberemos honrar nosotros a María Santísima por ser Madre del más grande hombre que ha tenido el mundo, que es Nuestro Señor Jesucristo y nuestro Dios?

“En la Sagrada Escritura encontramos pocas palabras de la Virgen, pero son como granos de oro puro: si los fundimos con el fuego de una amorosa contemplación, serán suficientes para irradiar sobre toda nuestra vida el esplendor luminoso de las virtudes de María”, (Santa Teresa Benedicta de la Cruz). Hazla conocer, amar y honrar por los demás. P. Natalio.

domingo, 5 de octubre de 2014

Todo con amor



Buenos días, amigo/a.

Cuando Jesús resumió el mensaje de la Biblia en amar a Dios con toda el alma y al prójimo como a nosotros mismos, nos entregó también la clave para unificar y armonizar nuestra propia vida. Impregnar de verdadero amor cada jornada es el secreto para alcanzar ese cúmulo de bendiciones que Dios ha prometido a los que aman. San Agustín lo expresó así:

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor. Si gritas, gritarás con amor. Si corriges, corregirás con amor. Si perdonas, perdonarás con amor. Si está dentro de ti la raíz del amor, ninguna otra cosa sino el bien podrá salir de tal raíz.

El amor, al liberarnos de nuestro egoísmo, nos proyecta hacia los demás y entonces nuestra vida comienza a tener sentido. Lo dijo muy bien beata Teresa de Calcuta “Si nos preocupamos demasiado por nosotros mismos, no nos queda tiempo para los demás. Si no se vive para los demás la vida carece de sentido”. El amor generoso anime tus tareas de hoy. P. Natalio.

sábado, 4 de octubre de 2014

Los ríos y el mar


Buenos días, amigo/a

Para tener una buena convivencia con los demás, trata de ser comprensivo, poniéndote en su lugar. Al dialogar con ellos destaca siempre lo que los une. Acepta al vecino, a los del equipo de trabajo tales como son y trata de expresar con sinceridad lo bueno que hacen. Cuando existe comprensión es más fácil ser amable y vivir con plenitud la tolerancia mutua..

Se juntaron los ríos para quejarse ante el mar diciéndole: ¿Por qué si nosotros te entregamos agua dulce y potable, haces tal trabajo, que conviertes nuestras aguas en saladas e imposibles de beber? El mar, percibiendo que querían echarle la culpa del asunto, dijo: Por favor, dejen de darme agua y entonces ya no volverán a salarse sus aguas. Esopo.

La fábula de hoy señala defectos del diario convivir: quejas sin fundamento, falta de verdadero diálogo, incapacidad de buscar juntos la verdad. Trata de simplificar los problemas en vez de agrandarlos. No acumules las sombras y en todo busca resquicios de luz y caminos de esperanza.  Con serenidad construye la paz en tu ambiente. P. Natalio.

viernes, 3 de octubre de 2014

Alegría y paz


Buenos días, amigo/a.

La Virgen de la Paz desea que goces de esa serenidad que ofrecía su Hijo: “les doy mi paz, pero no como la da el mundo” (Juan 14, 27). Es una paz que nada puede turbar ni el más terrible vendaval. “La serenidad escribió Kempis no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar la paz en medio de ella”. El mensaje de hoy invita a abandonarte en las manos de Dios. Ése es el camino.

“¡Queridos hijos! Los invito a un abandono total a Dios. Los invito al gran regocijo y a la paz que sólo Dios da. Yo estoy con ustedes e intercedo cada día por ustedes ante Dios. Queridos hijitos, los invito a escucharme y a vivir los mensajes que yo les doy desde hace ya varios años. Todos ustedes están llamados a la santidad, pero ustedes todavía están lejos de ella. Yo les doy mi bendición. Gracias por haber respondido a mi llamado!

El camino de abandono total en Dios, tiene un nombre, es el camino de la santidad, porque requiere confianza y amor total a Dios, en quien hemos puesto nuestra esperanza. María Santísima intercede para que te decidas sin miedo, “como un niño en los brazos de su madre” (Salmo 131). Te deseo de corazón un día de mucha paz. P. Natalio.

jueves, 2 de octubre de 2014

La sonrisa


Buenos días, amigo/a.

Hoy te ofrezco un conjunto de buenas razones para cultivar con perseverancia el hábito de la sonrisa en tu rostro, avalada por un corazón sinceramente anclado en la alegría y gozo del espíritu. Es en verdad un tema para que lo reflexiones con detenimiento. “La alegría es el perfume de Dios percibido por el alma”, escribió un pensador con perfil de poeta.

La sonrisa es el más saludable masaje de belleza para el rostro; el pasaporte al reino de los Cielos; el ropaje más lindo del alma; el mejor antídoto contra las preocupaciones; la canción de los Ángeles; la seriedad  arrepentida; la  oración  de  los sabios; la contraseña entre los amigos;
la puerta de la cooperación entre conocidos y desconocidos; alienta la buena voluntad en los negocios; acorta el tiempo de la angustia; crea la felicidad en la pareja y en el hogar; una clara manifestación de salud mental, emocional y espiritual; descanso para los fatigados; calor para los tristes; luz para los decepcionados; es como el sol: ilumina, calienta  y  se  irradia.                            

Un autor espiritual dice: “Si sucede alguna vez que no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás”. Pide al Espíritu Santo el don de la alegría cada día y, si no te sientes alegre, empieza a sonreír y una fresca alegría surgirá de tu alma. P. Natalio.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Teresita, santa muy simple y humilde


Buenos días, amigo/a

Hoy recordamos a santa Teresita del Niño Jesús. Esta carmelita decía que «Los sencillos actos de la vida, hechos con amor, son el camino de la santidad. Ésta no consiste en prácticas especiales, sino en una disposición interior que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra fragilidad y confiados hasta la audacia en su bondad de Padre.»

Lo extraordinario se escondía dentro de su alma, era su amor. «Ahora—escribía—no tengo más que un deseo: amar a Jesús hasta la locura.» Este amor producía en ella un grande amor al prójimo, dándole a entender que su vida debía ser un sacrificio continuo por la salvación de las almas. Rezaba y ofrecía sus dolores por los misioneros, y no podía leer, sin conmoverse, la vida del mártir Teófanes Vénard. «Le amo—decía—, porque es un pequeño santo, lleno de sencillez, que amaba a la Virgen y quería mucho a su familia, y vivía en un amoroso abandono en las manos de Dios.» Y añadía: «Se lee en la vida de ciertos santos que eran graves y austeros, aun en las horas de recreo. Estos me atraen menos que Teófanes Vénard, el cual aparecía siempre alegre.»

Teresita escribía a su hermana (17.09.1896) con claridad, la actitud fundamental que la guió en su vida espiritual: "La confianza, y nada más que la confianza, es la que debe conducirnos al amor de Dios". Había captado con profundidad el mensaje de la Biblia: “Dichoso el que ha puesto en el Señor toda su confianza, porque jamás quedará defraudado”. P. Natalio