domingo, 7 de septiembre de 2014

¡Bendito sea Dios!


Buenos días, amigo/a.

La adoración y alabanza surgen del conocimiento de quién es Dios. La Biblia dice que es eterno e inmutable, santo y perfectísimo, fiel y misericordioso, omnisciente y sapientísimo, grande y poderoso, cercano y presente, infinito e insondable, autor de maravillas, omnipresente e inmenso. Hay personas que viven alabando y agradeciendo a Dios por todo.

Cada mañana una mujer salía a la puerta de su casa y gritaba: —¡Bendito sea Dios! Y el ateo que tenía como vecino respondía: —¡Dios no existe! Un día la mujer suplica: Señor:
¡Tengo hambre! Por favor, dame comida. A la mañana siguiente encuentra una enorme caja, llena de alimentos, junto a su puerta. —¡Bendito sea Dios!, exclama. —¡Le he dicho diez mil veces que Dios no existe! –grita el vecino mientras aparece detrás de un arbusto –. Yo compré todos esos productos. —¡Bendito sea Dios! –dice la mujer–. No sólo me regaló comida, sino que hizo que el mismo Satanás la pagara.

La lectura meditada de la Biblia te hará sentir la cercanía del Señor. Te parecerá escucharlo y decirte con dulce voz: “Yo estoy contigo. Aquí a tu lado me tienes. Ni por un momento te desamparo. Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor”.  Que vivas poniendo toda tu confianza en el Señor, seguridad y felicidad del creyente. P. Natalio.

sábado, 6 de septiembre de 2014

¡Bendito sea Dios!


Buenos días, amigo/a.

La adoración y alabanza surgen del conocimiento de quién es Dios. La Biblia dice que es eterno e inmutable, santo y perfectísimo, fiel y misericordioso, omnisciente y sapientísimo, grande y poderoso, cercano y presente, infinito e insondable, autor de maravillas, omnipresente e inmenso. Hay personas que viven alabando y agradeciendo a Dios por todo.

Cada mañana una mujer salía a la puerta de su casa y gritaba: —¡Bendito sea Dios! Y el ateo que tenía como vecino respondía: —¡Dios no existe! Un día la mujer suplica: Señor:
¡Tengo hambre! Por favor, dame comida. A la mañana siguiente encuentra una enorme caja, llena de alimentos, junto a su puerta. —¡Bendito sea Dios!, exclama. —¡Le he dicho diez mil veces que Dios no existe! –grita el vecino mientras aparece detrás de un arbusto –. Yo compré todos esos productos. —¡Bendito sea Dios! –dice la mujer–. No sólo me regaló comida, sino que hizo que el mismo Satanás la pagara.

La lectura meditada de la Biblia te hará sentir la cercanía del Señor. Te parecerá escucharlo y decirte con dulce voz: “Yo estoy contigo. Aquí a tu lado me tienes. Ni por un momento te desamparo. Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor”.  Que vivas poniendo toda tu confianza en el Señor, seguridad y felicidad del creyente. P. Natalio.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Valora lo positivo


Buenos días, amigo/a.

Ser optimista es cultivar una visión serena de la vida que nos lleve a descubrir todo lo que hay de bueno, alegre y gratificante en medio de espinas y carencias. No pierdas el sentido de la proporción y más bien destaca todo lo positivo, porque son muchos los obsesionados en detectar todo lo sombrío y difícil de nuestro diario caminar.

Vivir feliz es un arte. Y nada contribuye tanto a la paz del corazón como valorar todo lo bueno, agradable y valioso de la propia situación. Serás positivo, optimista y lleno de esperanza cuando te acostumbres a detectar cada día todo lo que te da satisfacción y contento, todo lo que te gratifica. Y sencillamente lo agradeces a Dios, sin compararte con los demás.

San Pablo recordaba a los cristianos de Colosas a “vivir dando gracias a Dios”. Ejercítate y verás que te ayuda a vivir la relación con Dios de una forma concreta y existencial, descubriendo con gozo los dones que te regala a cada paso. Es una oración que ensancha el corazón y descansa la mente y, además, es sencilla y accesible en cualquier ocasión Hasta mañana. P. Natalio.

jueves, 4 de septiembre de 2014

El escarabajo y el benteveo


Buenos días, amigo/a.

Para vivir en una Patria noble y digna cada ciudadano debe aportar su conducta honesta.  A veces la falta de integridad se quiere justificar diciendo que todos actúan así; o que es la única forma de salir adelante. Es necesario vivir según los principios, aunque esto suponga ir “contra corriente”. Es la única manera de levantar el nivel moral de nuestra sociedad.

Un escarabajo, personaje muy grueso y todo dorado, escarbaba con ahínco en un montón de estiércol. Lo rodeaban muchos escarabajitos que con respeto le ayudaban en su trabajo, recibiendo su parte del tesoro. Pasó un benteveo e incomodado por el olor que despedían las materias así removidas, gritó indignado al escarabajo: ¡Si será puerco! Pero éste sin inmutarse siguió su repugnante trabajo, protegido por los demás escarabajos a quienes dejaba lo desechado; y el benteveo se fue deplorando que gente puesta en lo alto y que debería ser decente, no tuviera vergüenza de buscar provechos tan malolientes. Daireaux.

El bien de la Patria está ligado a las cualidades de los representantes del pueblo. Es preciso que éstos sean hombres capaces, eminentes en prudencia de juicio y honestidad de vida. Deben ser consecuentes en el decir y el obrar, dotados de autoridad moral, y convencidos de que son representantes de todo el pueblo y no mandatarios de un sector. P. Natalio.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Todavía tienes tiempo..


Buenos días, amigo/a

 “Los ideales se parecen a las estrellas, porque nunca los alcanzamos; pero, como los navegantes, dirigimos por ellos el curso de nuestras vidas”, escribió Albert Schweitzer premio Nobel de la Paz (1952). Es importante lograr una feliz armonía entre tus sueños y la realidad en medio de la cual debes encarnar los ideales que movilizan tu vida.

Todavía estás a tiempo de soñar. Todavía estás a tiempo de cambiar. Todavía estás a tiempo de crear, de crecer y de buscar. Todavía estás a tiempo de seguir un ideal. Todavía estás a tiempo de emprender un nuevo camino, de sembrar y cosechar. Todavía estás a tiempo de dar. Todavía estás a tiempo de madurar. Todavía estás a tiempo de perdonar, de probar y de amar. Todavía estás a tiempo de hacer realidad alguno de tus más apreciados sueños. Toda la fuerza para que esto suceda está en tu interior.

El paso fugaz del tiempo es percibido por todos. El salmista (S. 90) dice que, “aun cuando lleguemos a los 70 y 80 años, al fin tenemos la impresión de que han pasado a prisa y como volando; Señor, enséñame a calcular mis años, para que adquiera sabiduría”. Buena lección, ¿verdad? Aprovecha intensamente este día. P. Natalio.

martes, 2 de septiembre de 2014

Aunque no seas artista


Buenos días, amigo/a.

 “Descarguen en el Señor todas sus inquietudes, ya que él se ocupa de ustedes”. Si lees y meditas la Biblia, encontrarás esta exhortación y otras semejantes. Te ayudarán a fortalecer tu confianza en Dios que te ofrece refugio “a la sombra de sus alas mientras vienen calamidades” de cualquier clase y magnitud. “No temas, contigo estoy. Yo te amo”,  te asegura Dios.

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu propia vida… Aunque no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra maestra… Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso... con Dios de productor. Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían... Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones, tu vida puede transformarse en un reportaje modelo... Todo, todo... depende de tu confianza en Dios, y de tu empeño en ser digno hijo suyo.

Confiar en Dios, es depositar toda nuestra fe en él. Dejarle el cuidado de tus cosas. Permitirle disponer de tu futuro, porque sabes que te ama más que tú mismo. Reposar en él “como un niño en brazos de su madre” (salmo 131). Y confiar sobre todo en las pruebas, cuando las cosas resultan incomprensibles. P. Natalio.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Acéptate a ti mismo


Buenos días, amigo/a.

Por un sabio plan divino las personas somos distintas, tenemos diversas capacidades, diferentes inclinaciones y gustos. Es una realidad y tienes que aceptarla sin dejarte alcanzar ni por la envidia del bien ajeno, ni por el orgullo de lo que te ha tocado. Es señal de madurez la aceptación serena de ti mismo con tus capacidades y carencias.

Padre mío, en tus manos me pongo, con lo poco que soy, feliz de ser como soy. Si alguna vez sentí tristeza y vergüenza de mi persona, te pido perdón por haberme avergonzado de la obra de tus manos. Te doy gracias por haberme hecho capaz de pensar que pienso, portador de un aliento divino e inmortal. Dame la gracia de perdonar-amar esta extraña personalidad. En tu voluntad perdono-amo tantas cosas muy mías que hasta ahora no me gustaban. En tus manos me pongo con lo poco que soy, feliz de ser como soy, amigo de mí mismo. Hágase tu voluntad. (Ignacio Larrañaga).

Recuerda que los demás te necesitan tal como eres. No conviene que te pongas una máscara o representes una comedia. Puedes decirte a ti mismo: “voy a llevarles algo especial, pues nunca se encontraron ni se encontrarán con alguien como yo; soy una persona única salida de las manos de Dios”. Dios te valora, hazlo tú también. P. Natalio.