viernes, 8 de agosto de 2014

Por donde va la corriente


Buenos días, amigo/a.

Lucha por ser auténtico, aunque tengas que ir contra la corriente. Enemigo de la autenticidad es el conformismo que hace a la persona producto del ambiente. Quien se adapta a tantos antivalores que el mundo le presenta, y no tiene juicio crítico, cae en el conformismo de las costumbres: "Todo el mundo lo hace”.

Dos africanos descendían por el río Zambeze en su angosta piragua. Oculto bajo las  aguas, un cocodrilo aguardaba su presa. De repente la canoa fue sacudida con violencia. El cocodrilo había hundido sus dientes en un remo. Desequilibrados, los dos remeros cayeron al agua. Ante una muerte segura, trataron de escapar. Uno sabía el consejo de los ancianos: "Si caes en un río donde hay cocodrilos, nada bajo agua río arriba, porque el cocodrilo busca su presa aprovechando la corriente". Con gran esfuerzo este hombre salvó su vida. El otro eligió la solución fácil: nadó a favor de la corriente, lo mismo que hizo el cocodrilo. Cayó en sus fauces y fue arrastrado al fondo del río.

El peligro está tan presente en un río lleno de cocodrilos como al seguir las corrientes de las modas: la opinión pública, los placeres dudosos, el amor al dinero, la popularidad... ¿Andas tú en la dirección correcta, o en el sentido de la corriente? Dios dice: "Hay caminos que al hombre le parecen rectos; pero al final conducen a la muerte". (Prov 14, 12). Es una advertencia importante y oportuna. P. Natalio.

jueves, 7 de agosto de 2014

Juan Pablo II y las vocaciones


Buenos días, amigo/a.

«Vale la pena dedicarse a la causa de Cristo, que quiere corazones valientes y decididos. Vale la pena dedicarse a ayudar al hombre en el camino hacia la eternidad. Vale la pena hacer la opción por un ideal que proporciona grandes alegrías, aunque exija no pocos sacrificios». Juan Pablo II, (México, 30-1-1979).  Del mismo Papa es esta oración:

Señor Jesús, te pedimos por los muchachos y chicas que invitas a seguirte de cerca; haz que sean capaces de desapegarse de las cosas de este mundo y abran su corazón a la voz que los llama.; que sientan el coraje de dedicarse por toda la vida, con un corazón no dividido, a ti y a la Iglesia; que crean que la gracia les dará la fuerza para tal donación y vean la belleza y la grandeza de la vida sacerdotal, religiosa y misionera. Haz, Señor, que los jóvenes sepan acoger con coherente aplicación las exigencias del llamado para el sacerdocio y para las otras formas de vida consagrada; bendícelos con la misericordia infinita de tu corazón. Amén.

La vocación es una llamada que Dios hace a quien él quiere, y que exige una gran renuncia de sí mismo para poder amar a todos. Es un servicio, es un testimonio, es amor. Es en definitiva, una llamada a vivir plenamente la gracia bautismal. Es vivir un riesgo absurdo a los ojos de los hombres, pero maravilloso a la luz de la fe. P. Natalio.

miércoles, 6 de agosto de 2014

El silencio es salud


Buenos días, amigo/a.

“Dado el desarrollo actual de la humanidad, el silencio hoy debería ser parte del derecho normal a una calidad de vida decente. Como la escuela, el hospital o el techo propio. Y sin embargo, en la Argentina, el silencio se considera como opresión, tristeza o aburrimiento. Según este concepto, el ruido sería diversión, entretenimiento, alegría.

Un argentino se instaló en Dortmund, Alemania. Después de un día de caminatas, quiso darse una ducha. Eran las diez de la noche. Apenas abrió la canilla, sonó el timbre. Atendió envuelto en su toallón. Era un alemán. Soy el vecino, señor. No puede bañarse a esta hora. La ducha hace ruido. Todos tenemos que dormir, para levantarnos mañana a las cinco. Y si no le hago caso, ¿va a llamar a la policía? Por favor, no quiero llamarla. La policía vendrá y habrá una multa. Dúchese mañana. El argentino cerró la puerta, cerró también la ducha y abrió la oreja. Apreció entonces que, en aquel barrio de clase media reinaba un apacible silencio. Todos convivían en paz y salud.

Sabemos que el ruido altera la digestión, perturba el sistema nervioso, atrofia la audición y genera todo tipo de enfermedades. E! ruido de los recitales de rock resquebraja los edificios en las proximidades de los estadios de River o Ferro. ¿Qué no hará con nuestro pobre aparato neuropsíquico?”, (R. Hanglin).  Que sepas convivir en paz y salud. P. Natalio.

martes, 5 de agosto de 2014

Fácil y difícil


Buenos días, amigo/a.

Si lo consideras bien, tu vida está llena de desafíos. Con frecuencia las circunstancias te provocan a dar pasos adelante, a no quedarte sino a subir y progresar. Con esta visión descubrirás que, incluso las peores tormentas de la vida, te invitan a cambiar y mejorar. Lee lo que sigue y decídete a afrontar aún lo que se te presenta difícil.

Fácil es decir que amamos. Difícil es demostrarlo todos los días. Fácil es llorar por el amor perdido. Difícil es cuidarlo para no perderlo. Fácil es herir a quien nos ama. Difícil es curar esa herida. Fácil es criticar a los demás. Difícil es mejorar uno mismo. Fácil es pensar en mejorar. Difícil es poner en acción lo pensado. Fácil es cometer errores. Difícil es aprender de ellos. Fácil es orar todas las noches. Difícil es encontrar a Dios cada día en las cosas pequeñas.

Aprender de los errores, encontrar a Dios en las cosas pequeñas, luchar por un sueño, son otros tantos desafíos a superar la mediocridad y el estancamiento. Que no dramatices las dificultades, porque normalmente son fantasmas de la imaginación que racionaliza nuestras cobardías para no salir de la fácil rutina. ¡Ánimo, sé valiente y confía en el Señor! P. Natalio.

lunes, 4 de agosto de 2014

La zorra y el cuervo


Buenos días, amigo/a.

Te invito a reflexionar hoy sobre la vanidad humana. “La cola del pavo real honra al que la creó; pero, el pavo no tiene nada que ver en ello”, (J. Leclercq). “El vanidoso es como un gallo que se imaginara que el sol sale para oírlo cantar”. “Vasito de barro: ¿por qué te quieres poner tan alto? ¿No ves que si te caes, te quiebras? ¿No sabes que el aroma de tus flores se percibe mejor si estás abajo?”, (V. Gar-Mar).

Un cuervo robó a unos pastores un pedazo de carne y se retiró a un árbol. Lo vio una zorra, y deseando apoderarse de aquella carne empezó a alabar al cuervo, elogiando su gran belleza, pero que lo afectaba el hecho de que no tuviera voz. El cuervo, para demostrarle a la zorra que no le faltaba la voz, soltó la carne para lanzar con orgullo fuertes gritos. La zorra, sin perder tiempo, rápidamente recogió la carne y le dijo: --Amigo cuervo, si además de vanidad tuvieras entendimiento, nada más te faltaría para ser el rey de las aves. Esopo.

Todos corremos el peligro de obrar para recibir la aprobación de los demás. Es como decirse a  sí mismo: “Verán lo que yo soy capaz de hacer”. Jesús nos precave de toda ostentación. Una vez dijo: “Al dar limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará”. P. Natalio

sábado, 2 de agosto de 2014

El pequeño clavo


Buenos días, amigo/a.

Si la nota dijese: “Una nota no hace melodía...”, no habría sinfonía. Si la palabra dijese: “Una palabra no puede hacer una página...”, no habría libro. Si la piedra dijese: “Una piedra no puede levantar una pared...”, no habría casa.  Si el hombre dijese: “Un gesto de amor no puede salvar a la humanidad...”, nunca habría paz, ni dignidad, ni felicidad en la tierra.

De todas partes acudía gente para admirar una nueva iglesia. Era bellísima. En las maderas del tejado, había un pequeño clavo que oía cómo alababan la encantadora estructura del templo. Pero nadie veía ni pensaba en el clavo. Y éste se sintió irritado y lleno de envidia. ¡Si soy tan insignificante, nadie me echará de menos! Entonces el clavo dejó de presionar la madera y se deslizó hasta el suelo. Aquella noche llovió mucho. Donde faltaba el clavo, el tejado cedió y se separó de las tejas. El agua corrió por las paredes y arruinó los murales. El yeso se cayó, la alfombra se manchó y el Misal quedó estropeado. Todo esto porque un pequeño clavo desistió de su trabajo. Ahora en el barro yace oxidado e inútil.

Tu vida, como la de todos, transcurre entre sencillas tareas. Puedes caer en el grave error de juzgarlas sin importancia y hacerlas sin implicarte con entusiasmo poniendo lo mejor de ti mismo. No olvides que “no hay virtud más eminente que la de hacer sencillamente lo que tenemos que hacer”. Que descubras y vivas la felicidad y paz del deber cumplido. P. Natalio.

viernes, 1 de agosto de 2014

Por la propia vocación


Buenos días, amigo/a.

«La vida del cristiano reclama ser vivida como “vocación”, como respuesta a un llamado. A todos Jesús dice: ¡Sígueme! El cristiano es un llamado a segui4 a Cristo, a compartir su estilo de vida y su misión en favor de los hombres. Cada uno, en el “jardín donde Dios lo plantó”: casado, soltero o célibe». Aquí tienes una oración para conocer la propia vocación:

Señor, dígnate mostrarme el camino que debo elegir y seguir para servir a mis hermanos y glorificarte. Haz mi corazón en todo momento disponible a tu llamado, y mi voluntad siempre pronta a dar lugar a tu voluntad. Si me quieres totalmente dedicado a tu servicio, en la vida sacerdotal, religiosa o misionera, haz Señor que yo sea en verdad otro Cristo en medio de los demás. Quiero responder con generosidad a tu llamado; cualquiera que él fuere, quiero hacer tu voluntad. Ayúdame, Señor, a conservar el ideal de mi juventud. María, Madre de Jesús y Madre mía, enséñame a descubrir la voluntad de Dios y dame fuerzas para seguirla. Amén.

«También hoy, en medio de una cultura que no favorece la responsabilidad y el compromiso, Jesús sigue llamando: ¡Sígueme! Y hay jóvenes —y no tan jóvenes— que, con generosidad, dejan la carrera, los sueños juveniles y a veces, incluso, las novias o los novios…y siguen a Cristo para ponerse a su servicio a “tiempo y corazón” completos». P. Natalio.