sábado, 7 de junio de 2014

El sendero de las cosas


Buenos días, amigo/a.

Lincoln dijo: “Todavía concibo que se pueda ser ateo mirando la tierra; pero no acabo de entender que se alcen, de noche, los ojos al cielo y decir que no existe Dios”. La naturaleza revela y manifiesta la bondad, sabiduría y poder de Dios: tanto los astros del cielo como la belleza de un rosal hablan al hombre de un Dios maravilloso creador de cuanto existe.

Señor, ayúdame a encontrarte más cada día por el sendero de las cosas. Dame ese sentido delicado que permite amar santamente a todas tus criaturas, comprenderlas y aceptar sus dulces y fuertes lecciones. Puesto que tú, Verbo de Dios, quisiste hacerte hombre, para parecerme a ti no tendré que ser menos hombre, sino más y más divinamente hombre. Con la santa sencillez cristiana, querría pasear mi oración contigo, Señor, por todas las cosas de este mundo que es tuyo. Y en ellas te encontraré; porque no es demasiado difícil saber dónde estás; lo imposible es saber dónde no estás.

Entrar en contacto un poco más prolongado con la naturaleza nos acerca a una verdadera fuente de sabiduría. Allí surgen emociones y vivencias que nos hacen amar más la vida, para volver luego a nuestras ocupaciones habituales con nuevas energías y nuevas ideas. Que sepas aprovechar la fuerza renovadora de la naturaleza. P. Natalio.

viernes, 6 de junio de 2014

Un día funesto


Buenos días, amigo/a.

“Dios mezcla las amarguras con las alegrías de la tierra, a fin de llevar al hombre a aquella felicidad y alegría, cuya dulzura nunca engaña y que sólo se encuentra en él. Las alegrías mundanas están vacías, no tienen sabor ni duración. No hay en ellas realidad, ni dicha, ni estabilidad, son como una gota de miel que se convierte en un mar de hiel”. San Agustín.

Desde hacía una hora un hombre de unos cincuenta años estaba sentado en un bar mirando un vaso lleno de vino sin beberlo. De pronto entra un camionero alto y robusto, y le bebe todo el vaso de vino. El hombre empieza a llorar, y el hombrachón le dice: —Vamos, amigo, era una broma no más; ahora mismo pido una botella. —No lloro por eso. Hoy ha sido el día más funesto de mi vida. Llegué  tarde al trabajo y me echaron. Cuando volvía a mi casa, me robaron el auto. Ya estaba llegando a pie y sorprendí a mi esposa con otro hombre. Y ahora, cuando estoy por poner fin a tanto sufrimiento, viene usted y se bebe todo mi veneno…

La fe no suprime el sufrimiento ni las contrariedades. Pero me hace descubrir que Jesús  puede tomarme de la mano y levantarme. Puede fortalecerme y liberarme de mis males físicos y espirituales. Tiene poder para sostenerme, darme ánimo y arrancar mi vida de los poderes del mal que tantas veces me esclavizan. Confía siempre en él. P. Natalio.

jueves, 5 de junio de 2014

Felicidad del corazón


Buenos días, amigo/a.

“No profieran palabras inconvenientes; al contrario, que sus palabras sean siempre buenas, para que resulten edificantes cuando sea necesario y hagan bien a aquellos que las escuchan” (Efesios 4, 29). San Francisco de Sales escribió: “El trato cortés y delicado es la crema de la caridad”. Que este mensaje oriente cada día tu conducta.

Nunca la dicha y la maldad se vie­ron juntas. El daño que causemos a los demás se volverá contra nosotros. Fíjate en lo que te ocurre cuando, por ejemplo, lastimas a un compañero con una frase grosera. Al poco rato reflexionarás en lo que dijiste; comprenderás que has procedido mal; preferirías haberte expre­sado de otro modo. Sólo tienes un medio para librarte de la pena: buscar a la persona que has ofendido y pedirle disculpa por tus palabras. Mayor será tu amargura si empleas la violencia contra alguien. Te dolerá más a ti, pues te dolerá en el alma. Te durará más el sufrimiento, porque la conciencia te recordará tu crueldad por meses y años. Ser bueno es la primera condición para sentirte feliz.

La buena convivencia comienza por el respeto. Respetas a una persona cuando la tienes por lo que es: un ser humano con toda su dignidad. Una forma distinguida de respeto es el trato cortés y urbano. Las reglas fundamentales de la cortesía son bien simples: alabar lo bueno de los otros, suprimir los reproches, dar importancia a los demás y prestarles atención. P. Natalio.

miércoles, 4 de junio de 2014

El loro y el hornero


Buenos días, amigo/a.

Cuando comienzan las dificultades y reveses en tu vida, no pierdas el ánimo, porque hay dentro de ti fuerzas insospechadas. Entre todas sobresale una que debes valorar, entrenar y servirte de ella: la voluntad. El éxito comienza siempre con una voluntad decidida a permanecer firme en desalojar los defectos y mejorar los buenos hábitos.

Un loro, iba por todas partes, diciendo que su nido estaba deshecho sin compostura, y tan sucio que ya no se podía vivir en él. El hornero, extrañaba que pudiera uno hablar tan mal de su propio nido; y un día, le preguntó al loro por qué no trataba de componer el suyo. Si no tiene más remedio, amigo –le contestó el loro–; los loros somos así; luego de hacer algo, lo destruimos; nuestra raza es una raza ruin. Haces mal, loro, en hablar así de tu hogar y de los tuyos –le dijo el hornero–; sería mejor, no ensuciar, ni destruir tu nido; pero todo mal tiene compostura, menos para el que se figura que no la tiene. Daireaux

Busca siempre la faz luminosa y positiva de todos los obstáculos y reveses que te presente cada día. No olvides que puedes desarrollar la escondida sabiduría de convertir un menos en más, un fracaso en victoria y una cruz en resurrección y vida. Que pases un día muy apacible. Hasta mañana. P. Natalio.

martes, 3 de junio de 2014

Cuida y ama tu matrimonio


Buenos días, amigo/a.

Cuando ya no valoras y amas a la persona que Dios puso a tu lado; cuando te haces como ciego ante las inmensas riquezas espirituales y humanas que tiene tu cónyuge; cuando desconoces u olvidas el por qué te enamoraste del que después sería contigo un solo ser, poco a poco se hunde la estabilidad de tu matrimonio.

Mucha gente, por descuido y desidia, se encuentra el día menos pensado con un vacío grande... "desapareció el ser amado", se rompió la vinculación afectiva. No se dieron cuenta de que al no cultivar la ternura, la escucha, el respeto, el dedicar tiempo al encuentro personal; todo esto produjo un enfriamiento, y un triste alejamiento de ambos. Todo ocurre gradualmente, y un día cualquiera, se levantan y se dan cuenta de que "se les murió el amor"; que ya nada los une. Se fueron alejando y fabricando un mundo de indiferencia. Ya no hay resonancia en las palabras, en los suspiros, en los anhelos... un frío interno ha congelado sus almas. Al final, dos extraños viviendo juntos.

Aprecia y cuida tu matrimonio. Juntos arrodíllense e imploren al Señor que entre en sus vidas, que sea él quien conduzca su matrimonio, quien los mantenga unidos hasta el final. ¡Hasta que la muerte los separe! Y no se olviden, con Dios todo esto es más fácil y posible, porque ¡con él, ustedes son invencibles! (Anónimo). P. Natalio.

lunes, 2 de junio de 2014

La historia de siempre

Buenos días, amigo/a.

A veces puede surgir en ti una profunda amargura al percibir la forma
tan inhumana en que se comportan las personas. Al parecer, ya a nadie
le importa nada de los demás. El famoso premio Nobel de medicina
Alexis Carrel escribió: “Hoy todos se encierran en su egoísmo, lo
mismo que el cangrejo en su caparazón, intentando como él devorar a su
vecino”.

Esta es una pequeña historia, la historia de siempre, sobre cuatro
personas que se llamaban Todo el Mundo, Alguien, Cualquiera y Nadie.
Había que hacer un importante trabajo, y Todo el Mundo estaba seguro
de que Alguien lo haría. Podía haberlo hecho Cualquiera, pero Nadie lo
hizo. Entonces, Alguien se enfadó porque era un trabajo de Todo el
Mundo. Pero Todo el Mundo pensó que Cualquiera podía hacerlo y Nadie
sabía que ninguno lo haría. Al final, Todo el Mundo echó la culpa a
Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podía haber hecho. La
historia de siempre.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa al
prójimo.encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por
ti mismo, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará
tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de
sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada. P. Natalio.

domingo, 1 de junio de 2014

Aférrate

Buenos días, amigo/a

“Aférrate a la fe porque es la fuente de la creencia de que todo es
posible. Es la fibra y es la fortaleza de un alma confiada. Aférrate a
la esperanza porque destierra la duda y da lugar a actitudes positivas
y alegres. Aférrate a la confianza porque se encuentra en el corazón
de las relaciones fructíferas que son seguras y satisfactorias.

Aférrate al amor porque es el don más preciado de la vida, porque es
generoso, se preocupa y  da significado a la vida. Aférrate a la
familia y a los amigos porque son las personas más importantes en tu
vida y porque hacen del mundo un lugar mejor. Ellos son la vida que ha
crecido con el tiempo para ayudarte a seguir tu camino y permanecer
siempre cerca de ti. Aférrate a todo lo que eres y a todo lo que has
aprendido, porque esto es lo que te convierte en un ser singular. No
menosprecies lo que sientes y lo que crees que es bueno e importante,
tu corazón te habla con más fuerza que tu mente. Aférrate a tus
sueños, alcánzalos de manera diligente y honrada. No tomes nunca el
camino fácil ni te rindas ante el engaño.

Recuerda a otros en tu camino y dedica tiempo para atender sus
necesidades. Disfruta de la belleza que te rodea. Ten valor para ver
las cosas de manera diferente y más clara. Haz del mundo un lugar
mejor día a día y no te olvides de las cosas importantes que dan
significado a tu vida” (Autor desconocido). Amigo/a, valoriza
sabiamente tus verdaderas riquezas. P. Natalio.