martes, 14 de enero de 2014

El cabrero y su cabra

Buenos días, amigo/a

Un proverbio dice: “La mentira tiene las patas cortas”, a saber, que
no puede llegar muy lejos. Quien dice una mentira para evitar una
reprensión, no piensa que tarde o temprano se va encontrar con la dura
realidad que pretendió ignorar o esconder. Más vale afrontar con
valentía la verdad, aunque se deba aceptar una falta y sufrir la
corrección.

Llamaba un cabrero a sus cabras para llevarlas al establo. Una de
ellas, al pasar por un rico pasto se detuvo, y el cabrero le lanzó una
piedra, pero con tan mala suerte que le rompió un cuerno. Entonces el
cabrero le suplicó a la cabra que no se lo contara al patrón, a lo que
la cabra respondió: -- ¡Quisiera yo quedarme callada, mas no podría!
Bien claro está a la vista mi cuerno roto.(Esopo).

“Puedes engañar a todo el mundo por algún tiempo. Puedes engañar a
algunos por todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo por
todo el tiempo”, dijo Abrahán Lincoln. Y el gran orador de Roma,
Cicerón, expresó: “Todas las cosas fingidas caen como flores
marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo”.
Decídete siempre por la verdad. P. Natalio.

lunes, 13 de enero de 2014

Camino de esperanza

Buenos días, amigo/a

Te presento hoy un poema vibrante de esperanza. Esta virtud busca lo
bueno en la gente, en lugar de subrayar lo malo. La esperanza descubre
lo que se puede hacer, en lugar de protestar por lo que no se puede.
La esperanza obtiene su poder de una firme confianza en Dios y en sus
promesas y en la bondad innata de la humanidad. La esperanza ayuda a
llevar una vida plena.

Cuando la luz del día está en su cumbre, eres, Señor Jesús, luz y alegría
de quienes en la fe y en la esperanza celebran ya la fiesta de la vida.

Eres resurrección, palabra y prenda de ser y de vivir eternamente;
sembradas de esperanzas nuestras vidas, serán en ti cosecha para siempre.

Ven ya, Señor Jesús, Salvador nuestro, de tu radiante luz llena este día,
camino de alegría y de esperanza, real acontecer de nueva vida. Amén.

Que en las pruebas y luchas de la vida sepas recordar y repetirte,
como el salmista: “Señor, me saciarás de gozo en tu presencia, de
alegría perpetua a tu derecha” (S 16). Don Bosco en sus homilías solía
recordar a los niños y jovencitos del Oratorio: “No olviden que un
rinconcito de Cielo todo lo arregla”. Que tengas un día de mucha paz.
P. Natalio.

domingo, 12 de enero de 2014

Transformado en hormiga

Buenos días, amigo/a

El P. Alfonso Milagro, autor de libros muy vendidos, cuenta esta
constatación: Encontré a un hombre de buenas cualidades que casi las
maldecía. Le pregunté por qué y me respondió: “Porque hacen sombra, y
eso no me lo perdonan”. Eso es la envidia, un sentimiento de aguda
incomodidad al ver a otro que tiene lo que deseamos. Lee este curioso
mito griego:

Cuenta la mitología griega que la hormiga actual era en otros tiempos
un hombre que, consagrado a los trabajos de la agricultura, no se
contentaba con el producto de su propio esfuerzo, sino que miraba con
envidia el producto ajeno y robaba los frutos a sus vecinos. Indignado
Zeus por la avaricia de este hombre, lo transformó en hormiga. Pero
aunque cambió de forma, no le cambió el carácter, pues aún hoy día
recorre los campos, recoge el trigo y la cebada ajenos y los guarda
para su uso.

No te compares nunca con los demás, porque todo humano tiene éxitos y
fracasos, días de sol y de nublados,  épocas de penuria y prosperidad.
Enumera y goza en cambio tus propios bienes y agradécelos al Señor y
él te librará de la envidia. Que esta reflexión te ayude a vivir con
sabiduría y en paz tu propia vida, tu concreta realidad. P. Natalio

sábado, 11 de enero de 2014

Si queremos…

Buenos días, amigo/a

Cuando tu vida se encrespa con alguna tormenta, no pierdas el ánimo,
porque hay dentro de ti fuerzas insospechadas. Entre todas sobresale
una que debes valorar, cuidar, entrenar y servirte de ella: la
voluntad. El éxito comienza siempre con una voluntad decidida a
permanecer firme en la lucha, ése es el gran regalo de Dios. Utilízalo
con humildad.

Muchas veces nos conformamos en vez de arriesgarnos, sin pensar que
cada día que pasa nunca volverá. Debemos recordar que: Nada está
escrito. Nada está hecho. Nada es imposible. Todo depende de nuestra
voluntad, don precioso de Dios. Es una fuerza que nos sale de adentro.
Basta decir: "¡Sí, puedo!" a cada desafío. Cuando estamos decididos,
cuando de verdad queremos algo, no hay obstáculo capaz de
interponerse. Si queremos... podemos llegar más lejos. Si queremos...
podemos llegar más alto. Si queremos... podemos hacer lo que sea. Sólo
hay que proponérselo, y trabajar para lograrlo. ¡Yo sé que tú puedes!

Ejercitar la paciencia es un buen modo de fortalecer la voluntad:
paciencia para escuchar a los inoportunos, para controlar los
impulsos, para no contestar mal… Lo que hay que hacer, se hace,
¡ahora! Sin aplazarlo. Si algo supone esfuerzo, esa es una buena razón
para hacerlo. Ahí radica la clave de la superación personal. Como
ejercitas tus músculos, ejercita tu voluntad. P. Natalio.

viernes, 10 de enero de 2014

Las moscas en la miel

Buenos días, amigo/a

Hay tres frentes que asechan la rectitud moral del hombre: tener más
cosas (codicia), disponer de más poder (orgullo), disfrutar más
satisfacciones de los sentidos (sensualidad). Por ejemplo: comer es
necesario, pero comer en exceso es gula. El elemento común de las tres
tentaciones es el egoísmo, el amor desordenado por uno mismo, que nos
lleva al orgullo, a la codicia y a la sensualidad, y nos impide amar
de verdad. Una fábula para aclarar.

De un panal se derramó su deliciosa miel, y las moscas acudieron
ansiosas a devorarla. Y era tan dulce que no podían dejarla. Pero sus
patas se fueron prendiendo en la miel y no pudieron alzar el vuelo de
nuevo. Ya a punto de ahogarse en su tesoro, exclamaron: -- ¡Nos
morimos, desgraciadas nosotras, por quererlo tomar todo en un instante
de placer! (Esopo).

A tu alrededor y dentro de ti mismo hay seducciones que pueden
arrastrarte fuera del recto camino. Jesús te recomienda estar atento,
pensar bien lo que haces, tener control sobre tus apetencias; y además
recurrir a la oración para fortalecer tu decisión de llevar una vida
en la presencia de Dios que sea agradable a sus ojos. Este es el
combate del cristiano. P. Natalio.

jueves, 9 de enero de 2014

Perdonar

Buenos días, amigo/a

Si comprendiéramos, no haría falta perdonar. Fuera de casos
excepcionales, nadie actúa con mala intención. ¿No estarás tú
atribuyendo a esa persona intenciones perversas que ella nunca las
tuvo? El parece orgulloso; no es orgullo, es timidez. Parece un tipo
obstinado; no es obstinación, es un mecanismo de autoafirmación. Estas
reflexiones, el P. Larrañaga las completa con una oración liberadora y
sanadora:

Jesucristo, poderoso y amoroso Señor, calma dentro de mí este tormento
de hostilidad que siento contra esa persona. Yo quiero sentir por esa
persona lo que tú sientes en este momento por ella, lo que tú sentías
al morir en la cruz por ella. Perdónale tú dentro de mí. Y, con mis
sentimientos, transformados en tus sentimientos perdónale y ámale
dentro de mí, en vez de mí, conmigo; quiero perdonarle como tú le
perdonas; quiero mirar a ese ser con tus ojos y abrazarlo con tus
brazos. Yo lo quiero. Yo lo comprendo. Yo lo perdono. Yo lo amo, como
tú, mi Señor.

El amor que pide Jesús debe llevarnos a evitar en la convivencia
cotidiana las faltas de aceptación, incomprensiones, y malentendidos.
El Señor nos quiere ver fraternos, bondadosos, pacíficos, cordiales…
No es fácil, pero lo podrás, si lo pides cada día: “Señor, ayúdame a
ser hoy comprensivo, compasivo y paciente con todos”. Que pases un día
feliz de buena convivencia. P. Natalio.

miércoles, 8 de enero de 2014

Dolorosa lección

Buenos días, amigo/a

La sinceridad es una virtud exigente, ya que puedes faltar a la verdad
de distintas y sutiles maneras. Por ejemplo, con la simulación, que es
mentir con los hechos, o con la hipocresía pasando por lo que no se
es, o con jactancias atribuyéndose uno excelencias que no posee, o con
adulaciones cuando se engaña para sacar algún provecho de los otros.

En la vida de San Epifanio, se cuenta que unos mendigos quisieron
engañar al Santo para sacarle una buena limosna. Con tal finalidad
idearon una escena patética en la que uno hacía de muerto y otro,
profundamente apenado y llorando, pedía dinero para su mortaja y
entierro. El Santo, compadecido de tantas lágrimas, hizo oración por
el muerto y entregó al vivo una buena limosna. Pero, sucedió que
después el muerto no despertaba, a pesar de los sacudones y gritos del
compañero... Éste, presa de pánico, corrió entonces presuroso a buscar
al Santo y, no con lágrimas fingidas, le confesó toda la verdad,
rogándole volviera a resucitarlo. Pero el Santo le dijo: —Las burlas
con Dios no valen. Vete y entiérralo, que es eso lo que se saca con la
mentira.

Es lamentable que en Argentina haya faltas de sinceridad que son
celebradas como “viveza criolla”, feo vicio antisocial que ha
vulnerado tristemente nuestra imagen en el exterior. Y lo peor es que
perdura entre nosotros cuando aplaudimos al canchero, al piola, al
madrugador, que son los “avivatos” y “ventajitas” de las historietas
cómicas. Sólo la verdad nos hará libres. P. Natalio.