lunes, 14 de octubre de 2013

El labrador y sus perros


Buenos días, amigo/a

A veces sentimos cierta amargura al percibir la forma tan inhumana en
que se comportan las personas. Al parecer, ya a nadie le importa nada
de los demás. Alexis Carrel, premio Nobel de medicina, expresó: “Hoy
todos se encierran en su egoísmo, lo mismo que el cangrejo en su
caparazón, intentando como él devorar a su vecino”. Eso hizo el
labrador de la fábula.

Aprisionó el mal tiempo a un labrador en su cuadra. No pudiendo salir
para buscar comida, empezó por devorar a sus carneros; luego, como el
mal tiempo seguía, comió también las cabras; y, como no paraba el
temporal, acabó con sus propios bueyes. Viendo entonces los perros lo
que pasaba se dijeron entre ellos: —Larguémonos de aquí, pues, si el
amo ha sacrificado los bueyes que trabajan con él, ¿cómo nos perdonará
a nosotros? (Esopo).


El mal ha entrado en el mundo por la puerta del egoísmo humano, que es
negación del amor y búsqueda desenfrenada del propio bienestar. Cada
día puedes empezar a ser generoso en gestos pequeños. Con la práctica
se te irá abriendo el corazón, descubrirás la alegría de dar y
comprobarás, maravillado, que recibes mucho más de lo que das. P.
Natalio.

domingo, 13 de octubre de 2013

Cercanía de Dios

Buenos días, amigo/a

La lectura meditada de la Biblia te llevará a la vivencia de que Dios
está contigo. Te parecerá escucharlo y decirte con dulce voz: “Yo
estoy contigo. Aquí a tu lado me tienes. Ni por un momento te
desamparo. Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor”.
Hoy la Reina de la Paz te invita a crecer en la firme convicción de
que Dios está contigo y te ama.

“¡Queridos hijos! También hoy los invito a tener más confianza en mí y
en mi Hijo. El ha vencido con su muerte y resurrección y los llama,
para que a través de mí, sean parte de su alegría. Hijitos, ustedes no
ven a Dios pero, si oran, sentirán su cercanía. Yo estoy con ustedes e
intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber
respondido a mi llamado! ”

La clave está en la oración que alcanza poco a poco la meta señalada
por san Pablo: “Vivan dando gracias a Dios”; también: “En cualquier
circunstancia recurran a la oración y a la súplica”: y además,
“Perseveren en la oración, velando siempre en ella con acción de
gracias”. Santa Teresa hablando de la oración dice, “Se trata de amar
mucho”. P. Natalio.

sábado, 12 de octubre de 2013

Claves de felicidad


Buenos días, amigo/a.

Existe una inmensa alegría en poder alegrar a otros a pesar de nuestra
propia situación. La aflicción compartida disminuye la propia
tristeza; pero, cuando la alegría se comparte, se duplica. Si deseas
sentirte feliz y realizado, basta compartir tus bendiciones, esas que
no se pueden comprar con dinero.

Serás feliz cuando creas en ti mismo; cuando aceptes y luches contra
la adversidad; y cuando aprendas a disfrutar de tus ocupaciones
cotidianas. Serás feliz cuando sientas satisfacción con lo que tienes;
cuando mires de frente tus temores; y cuando compartas tus bendiciones
con los demás. Serás feliz si entiendes que casi todo es temporal y
pasajero; si comprendes que siempre puedes elegir; y si estás
convencido que las pequeñas cosas significan mucho para ti. Serás
feliz, en fin, cuando lo espiritual prevalezca en tu vida sobre lo
material.

Compartir tus bendiciones con generosidad es una virtud que te pone en
sintonía con Dios que es todo amor y donación de sí mismo. Cada día
puedes empezar a ser generoso en gestos pequeños. Con la práctica se
te irá abriendo el corazón, descubrirás la alegría de dar y
comprobarás, maravillado, que recibes mucho más de lo que das. P.
Natalio.

viernes, 11 de octubre de 2013

Sabiduría indígena

Buenos días, amigo/a.

El filósofo Platón comparaba nuestra vida con un carruaje tirado por
dos corceles: uno dócil y brioso, otro rebelde y perezoso. Para que el
carro avance el conductor necesita armonizar esas fuerzas contrarias.
San Pablo confiesa esa lucha en su propia vida: la carne que quiere
avasallar al espíritu. Un cacique iroqués te expone su experiencia con
una sugestiva parábola.

El viejo cacique de la tribu charlaba junto al fuego con sus nietos
acerca de la vida, y en ese momento les dijo: — ¡Una gran pelea está
ocurriendo dentro de mí!... ¡es entre dos lobos! Uno de los lobos es
maldad, cobardía, ira, envidia, rencor, avaricia, falsedad, orgullo,
vagancia. El otro es bondad, valor, paciencia, amistad, perdón,
generosidad, sinceridad, humildad, laboriosidad. Esta misma pelea está
ocurriendo dentro de cada uno de ustedes y dentro de todos los hombres
de la tierra. Los indiecitos se quedaron pensando por un rato, hasta
que uno de los niños le preguntó a su abuelo: — ¿Y cuál de los lobos
crees que ganará? El viejo cacique respondió simplemente: —El que
alimentes más, muchacho.

Excelente respuesta: ¡no hay que alimentar los vicios! De este modo
nuestras malas inclinaciones no tomarán fuerza en nosotros. Y así será
si nunca mentimos, nunca criticamos, nunca nos quedamos con algo del
prójimo, etc., sencillamente no sabemos hacerlo porque no tenemos el
mal hábito de hacerlo; pero, estemos alerta para no comenzar. P.
Natalio.

jueves, 10 de octubre de 2013

Ahora mismo

Buenos días, amigo/a.

Uno de los defectos más comunes de la naturaleza humana es diferir lo
que deberíamos y podríamos hacer ahora. Cuántas hermosas iniciativas
han muerto por esta concesión a la pereza que nos lleva a dejar para
después lo que podemos hacer enseguida. Aquí te ofrezco unas buenas
sugerencias para aprovechar mejor cada día.

No esperes una sonrisa, para ser gentil. No esperes ser amado, para
amar. No esperes estar solo, para reconocer el valor de un amigo. No
esperes el mejor empleo, para comenzar a trabajar. No esperes tener
mucho, para compartir algo. No esperes llegar a tal extremo, para
recordar un consejo. No esperes el dolor, para rezar una oración. No
esperes tener tiempo, para poder servir. No esperes ser herido por
otro, para pedir perdón. No esperes una separación, para
reconciliarte. No esperes… porque el tiempo es un regalo que se va y
no espera.

“No pierdas un momento en lamentar las desgracias del ayer, las
derrotas del ayer, los sufrimientos del ayer. Haz de este día el mejor
de tu vida. Los deberes de hoy cúmplelos hoy. Hoy mismo conságrate al
trabajo. Hoy tienes la oportunidad de convertirte en la persona que tu
bien sabes puedes llegar a ser”. Que seas hoy decidido, entusiasta y
dinámico. P. Natalio.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Comenzando el día

Buenos días, amigo/a.

Empezar bien es importante, porque ayuda a ambientar positivamente la
jornada. Que el clima de este día sea para ti luminoso, festivo y
entusiasta. Empiézalo entonces con pensamientos de confianza, de
fuerza, de alegría. Aquí tienes una oración que te reanimará cuando no
te brote la inspiración y corras el riesgo de empezar tus tareas en
tono menor y con el ánimo por el suelo.

Señor: me cuesta comenzar este día, porque sé que es una nueva tarea,
un nuevo compromiso, un nuevo esfuerzo. Pero quiero comenzarlo con
entusiasmo, con alegría reestrenada, con ilusión nueva. Sé que estás a
mi lado: en mi familia, en mis amigos, en las cosas, en mi propia
persona. Gracias por este nuevo amanecer. Gracias por este nuevo
empezar. Gracias por esta tu presencia. Hoy quiero sembrar paz,
solidaridad, amor, entre mis hermanos. Y sé, mi Señor, que esta tarea
la comienzan cada día muchos hermanos míos de cualquier punto de la
tierra; y eso me alienta y me empuja. También te pido por ellos, y con
ellos te digo: “¡Buenos días, Señor!”.  (P. Fernández).

La Biblia ofrece textos muy hermosos para el inicio del día como
estos: “Confiaré y no temeré porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él es mi Salvador” (Is. 12, 2)  y “Los que esperan en el Señor
renovarán sus fuerzas y desplegarán alas como las águilas: caminarán y
no se fatigarán, correrán y no se agotarán” (Is. 42, 31). Que el Señor
te bendiga y proteja. P. Natalio Bértolo.

martes, 8 de octubre de 2013

Las tareas de cada día

Buenos días, amigo/a

Si esperas el momento oportuno de hacer algo verdaderamente grande,
¿cuántas veces en tu vida se te presentarán ocasiones semejantes?
Aprovecha las oportunidades que te ofrece cada día para realizar
acciones ordinarias de manera extraordinaria. Cada tarea te permite
dedicarte con lo mejor de ti mismo, madurar y vivir a pleno.

Realiza las cosas pequeñas de cada día, con esperanza. Realízalas con
dedicación, como el alumno inclinado sobre su cuaderno se esfuerza en
su tarea cotidiana. Las pequeñas cosas parecen insignificantes, pero
traen la paz. Son como las flores silvestres. Nos parecen sin
fragancia, pero todas juntas perfuman el aire. La oración de las
pequeñas cosas es inocente. En cada pequeña cosa hay un ángel.
(Georges Bernanos)

Las tareas sencillas y cotidianas son realmente responsabilidades
simples; pero, ser fieles al quehacer de cada día es algo importante.
La felicidad humana generalmente no se logra con acciones de especial
relevancia, que pueden acontecer muy raras veces, sino en ese sencillo
deber que realizas todos los días con mucho amor. Valorízalo en ti y
en los demás. P. Natalio.