viernes, 14 de junio de 2013

El asno, el gallo y el león

Buenos días, amigo/a

Hay una realidad indiscutible, normal y prevista por Dios con un
designio de amor: los talentos han sido distribuidos en forma
desigual. ¿No te parece que es con el fin de hacernos crecer en el
amor y el servicio complementándonos, ayudándonos, intercambiando los
dones, integrándonos a la familia humana?

Estaban un gallo y un asno en un pastizal cuando llegó un hambriento
león. Y ya iba el león a tirarse encima del asno, cuando el gallo,
cuyo cantar se dice que aterroriza a los leones, chilló fuertemente,
haciendo salir corriendo al león tan rápido como pudo. El asno al ver
el impacto que un simple canto del gallo realizaba, se llenó de coraje
para atacar al león, y corrió tras de él con ese propósito. No había
recorrido gran trecho cuando el león se volvió, lo atrapó y lo
destrozó.  Esopo.

Es bueno reconocer las fortalezas y ventajas de uno mismo y de los
demás para servirnos de los dones personales adecuadamente, sin
pretender destacarnos en toda habilidad y destreza. Apeles dijo una
vez a un zapatero que se metió a crítico de arte señalando defectos en
sus maravillosas pinturas: “Zapatero, a tus zapatos”. P. Natalio.

jueves, 13 de junio de 2013

Portador de paz

Buenos días, amigo/a

La Reina de la paz te invita a ser portador de bien y de paz en tu
esfera de acción. Sólo si te pacificas interiormente puedes irradiar
paz a tu alrededor. Hombres sabios que sondearon su interior con la
luz del Espíritu han descubierto los enemigos de la paz interior:
ansiedad, irritación, miedo, odio, tristeza, autocompasión, duda,
abatimiento, impaciencia…

“¡Queridos hijos! Hoy los invito a abrirse a Dios por medio de la
oración, a fin de que el Espíritu Santo pueda comenzar a obrar
milagros en ustedes y a través de ustedes. Yo estoy con ustedes e
intercedo ante Dios por cada uno, queridos hijos, porque cada uno es
importante en mi plan de salvación. Yo los invito a ser portadores de
bien y de paz. Dios puede darles la paz sólo si ustedes se convierten
y oran. Por eso, queridos hijos, oren, oren, oren y hagan lo que el
Espíritu Santo les inspire. ¡Gracias por haber respondido a mi
llamado! ”

Para preservar la paz de tu corazón, el Espíritu Santo con sus
inspiraciones es una presencia valiosa y decisiva. La oración te
vuelve sensible a su conducción. Y, con el Espíritu como guía, te será
fácil discernir cuando surgen en tu fantasía castillos de dificultades
y rechazos al plan de Dios sobre tu vida, sugeridos por el mal
espíritu. Cultiva y defiende tu paz interior. P. Natalio.

miércoles, 12 de junio de 2013

El pozo de agua

Buenos días, amigo/a

Conocerme a mí mismo es llave de sabiduría, porque desde mi realidad
personal puedo crecer y superarme. Epitecto, filósofo griego,
escribió: “La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos, la
cosa más fácil, hablar mal de los demás”. Conocerte es encontrarte con
tus límites y fragilidades, y también con tus logros y fortalezas. Ten
un tiempo para evaluarte serenamente.

Un hombre se acercó a un monje y le preguntó: —¿Qué es lo que aprendes
en tu vida de silencio? El monje estaba sacando agua de un pozo y dijo
al visitante: —Mira allá abajo, en el fondo del pozo. ¿Qué ves? El
hombre miró no vio nada. —No veo nada, dijo. Después de un tiempo en
que el monje estuvo absolutamente quieto, el monje dijo de nuevo al
visitante: —Mira ahora. ¿Qué ves en el pozo? El hombre obedeció y
respondió: —Ahora me veo a mí mismo: el agua es mi espejo. El monje le
dijo: —Ves, cuando sumerjo el cubo, el agua se agita; ahora, en
cambio, el agua está tranquila. Esta es la experiencia del silencio:
el hombre se ve a sí mismo.

Conocer tus fortalezas y debilidades, está en la base de tu
crecimiento armónico como persona. Con un ojo en tus virtudes para
conservarlas y darles brillo, y con el otro ojo en tus debilidades
para neutralizarlas, afronta con esperanza y firmeza esa labor
cotidiana de llegar a realizar el proyecto de Dios sobre tu vida. Para
eso busca un tiempo de silencio y reflexión. P. Natalio.

martes, 11 de junio de 2013

Contratiempos

Buenos días, amigo/a

Una persona falla a una cita sin avisarte, no puedes hacer una
comunicación porque nadie atiende el teléfono, la comida es
insuficiente y no de tu gusto, etc., son situaciones que requieren
calma y buen humor para permanecer sereno. Aquí te ofrezco unas ideas
para fortalecer tu decisión de no dejarte perturbar por las
contrariedades de cada día.

Debes estar siempre prevenido. Las adversidades, cuando se las ve
venir, son menos de temer que cuando nos hieren de improviso. Pon en
el presupuesto de tus previsiones para el día  cuatro o cinco
contrariedades normales y, cuando te sucedan algunas de ellas, apenas
te sorprenderá. Acéptalas de buen grado. Debemos estar dispuestos a
soportar las penas y así parecerán menos duras. Mira al Cielo: esta
mirada cambia por completo la naturaleza de las cosas para quien tiene
fe. Desde esta óptica, la cruz no es cruz, es joya preciosa que es
preciso estimar en gran valor. Es una moneda con la que se adquieren
bienes inmensos.

Puedes también aprender de los contratiempos, si tratas de encontrar
el aspecto positivo de las adversidades. Que no dramatices las
dificultades, porque no pocas veces son fantasmas de la imaginación
que racionaliza nuestras cobardías, para no salir de la fácil rutina.
¡Ánimo, sé valiente y confía en el Señor! P. Natalio.

lunes, 10 de junio de 2013

Ladrillo tras ladrillo…

Buenos días, amigo/a.

Aquí tienes una anécdota que ofrece una enseñanza muy importante para
la vida: la constancia es fundamental porque da un toque de perfección
a todos los talentos del hombre. Sin ella, nada vale ser un genio en
el arte, en la ciencia, en la literatura o en los negocios. No se
llega a ninguna meta. Queda uno vencido por el camino.

Los días más amargos de la vida de Tomás Carlyle empezaron aquella
mañana cuando su amigo Juan Stuart Mill entró en su estudio diciendo:
—No sé cómo decírtelo…Pero aquel manuscrito que me diste a leer… Pues,
¿sabes?... la sirvienta lo usó para encender la chimenea. Carlyle
relata que al principio experimentó sentimientos alternativos de ira y
pesar, pero acabó por abatirse en un hondo desconsuelo. —Hasta que un
día —prosigue— asomándome a la ventana, vi a unos albañiles
trabajando. Caí en la cuenta de que, igual que ellos iban poniendo
ladrillo tras ladrillo, aún podía yo también añadir una palabra a
otra, una frase a otra. Con aquella reflexión, comenzó a escribir de
nuevo “La Revolución Francesa”. Y el fruto de su perseverancia perdura
aún en nuestros tiempos como una obra clásica en su género y como un
monumento al valor que es capaz por sí solo de vencer la desesperanza.

Beethoven, eminente compositor, dijo que el genio se compone del dos
por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante
aplicación. La voluntad tenaz es la que produce el milagro de la
constancia a toda prueba. Vale la pena entrenarla cada día, ¿verdad?
Hasta mañana. P. Natalio.

domingo, 9 de junio de 2013

Ser más sanos

Buenos días, amigo/a

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los
demás.encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por
ti mismo y tu propio entorno, si vives para acumular dinero y
comodidades, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los
demás, la vida carecerá de sentido para ti, porque la vida sin amor no
vale nada.

Padecemos una especie de subdesarrollo emocional que nos impulsa a
ciertas conductas autodestructivas, tanto en nuestra vida pública como
privada. Nos urge encontrar un camino que nos permita hallar una
manera de ser más sanos, y ese camino está íntimamente relacionado con
el amor y la espiritualidad. El amor es el mejor símbolo de la salud
del hombre, es todo lo opuesto a la agresión, al miedo y a la
paranoia, que a su vez representan la patología que nos desune.
(Claudio Naranjo).

La regla de oro de las grandes religiones es el amor al prójimo. En el
libro de Tobías el anciano ciego, sintiéndose cercano a la muerte, dio
preciosos consejos a su hijo. Entre ellos se destaca: “Haz a los demás
lo que te agrada que hagan a ti”. Norma fundamental y obvia. Su
observancia te dará pacíficas y muy gratas relaciones con tus
semejantes. P. Natalio.

sábado, 8 de junio de 2013

Todas muy ocupadas…

Buenos días, amigo/a

Todos tememos la muerte, pero, ¡qué distinto es ver la muerte desde la
fe en la vida eterna y no desde el vacío de la incredulidad!  La vida
del cristiano es un confiado caminar hacia la Casa del Padre, y la
muerte es la puerta. Junto a ella está esperando Dios Padre para
introducirnos en la eterna fiesta de su inmenso corazón.

Santa María Mazzarello contó un día la siguiente parábola: “La Muerte
llegó a una casa de religiosas y le dijo a la portera: ‘¡Venga conmigo
a la eternidad!’. Pero la portera le respondió: ‘Tengo mucho trabajo
en la portería y no me puedo alejar de aquí’. Entonces pasó la Muerte
a la cocina, y le dijo a la hermana cocinera: ‘¡Venga conmigo a la
eternidad!’. Pero la hermana cocinera le dijo: ‘Tengo tanto que
cocinar. ¡No puedo acompañarla!’. Y la Muerte se fue donde la
Superiora, y le dijo: ‘Ud. tiene que dar a las demás ejemplo de
obediencia. ¡Venga conmigo a la eternidad!’. Y la superiora, para dar
ejemplo, se fue a la eternidad con la Muerte”.

Don Bosco solía decir a los jóvenes: “La vida es demasiado corta. Los
ociosos, al final de la vida, experimentarán grandes remordimientos
por el tiempo perdido. Las espinas de la vida serán las flores de la
eternidad. A la hora de la muerte se ven las cosas desde otro punto de
vista. Un rinconcito de cielo lo arregla todo”. Que lo pienses y tomes
tus decisiones. P. Natalio.