martes, 14 de mayo de 2013

Las liebres y los leones

Buenos días, amigo/a

Hay una realidad indiscutible, normal y prevista por Dios con un
designio de amor: los talentos y capacidades han sido distribuidos en
forma desigual. ¿No te parece que es con el fin de hacernos crecer en
el amor y el servicio mutuo, complementándonos, ayudándonos,
intercambiando los dones, para integrarnos a la familia humana? Una
fábula iluminará la idea.

Las liebres arengaban en la asamblea y explicaban que todos deberían
ser iguales. Los leones entonces replicaron: —Sus palabras, señoras
liebres, son buenas, pero carecen de garras y colmillos como los que
tenemos nosotros. Esopo.

Es fundamental convencerme que si quiero ser yo mismo, el único punto
de referencia para superarme soy yo. No necesito envidiar a nadie. Lo
correcto es conocer mis talentos y habilidades, alegrarme de lo que
tengo y cultivarlo. Aceptaré, por otra parte, mis límites y carencias.
Piénsalo y vive en armonía y paz tu propia realidad. P. Natalio.

lunes, 13 de mayo de 2013

Portadores de paz

Buenos días, amigo/a

La paz del corazón es un tesoro tan grande que debes cuidarla y
defenderla. La ansiedad por el futuro perturba de tal manera que te
impide concentrar tus energías en el presente y disfrutar las alegrías
de cada día. Abandónate confiadamente en Dios que te ama y podrás
vivir con plenitud y paz el momento presente.

“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración, especialmente
hoy cuando Satanás quiere la guerra y el odio. Yo los invito de nuevo,
hijitos: oren y ayunen para que Dios les dé la paz. Testimonien la paz
a cada corazón y sean portadores de paz en este mundo sin paz. Yo
estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. Y no
teman, porque quien ora no teme el mal y no tiene odio en su corazón.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”.

Ojalá que, por propia experiencia, tengas la certeza que el mejor
descanso, ese oasis interior de paz que necesitas al fin del día, son
los brazos divinos de Dios. Allí está “la verde pradera donde
recostarte, de él fluye la fuente tranquila que repara tus fuerzas
agotadas”. La oración es la llave para cerrar sabiamente cada jornada.
El Señor te bendiga y proteja. P. Natalio.

domingo, 12 de mayo de 2013

El águila y los gallos

Buenos días, amigo/a

“No cantes victoria antes de gloria”: este refrán enseña a no dejarse
ofuscar por un triunfo pasajero, que todavía necesita asegurarse bien.
Este error cometes si te entregas al descanso prematuramente, si
descuidas la vigilancia, si pierdes el estado físico o intelectual, si
festejas antes de tiempo. Una fábula de Esopo lo ilustra muy bien.

Dos gallos reñían por la preferencia de las gallinas; y al fin uno
puso en fuga al otro. Resignadamente se retiró el vencido a un
matorral, ocultándose allí. En cambio el vencedor orgulloso se subió a
una tapia alta dándose a cantar con gran estruendo. Pero no tardó un
águila en caerle y raptarlo. Desde entonces el gallo que había perdido
la riña se quedó con todo el gallinero. Esopo.

El refrán comentado se aplica también al combate espiritual, que
terminará sólo con la gloria del Cielo. Antes de esa hora debemos
permanecer siempre en vigilancia y oración, como Jesús enseña en el
Evangelio, y lo ejemplificó con la parábola del servidor a quien su
señor al regresar lo encuentra velando. Don Bosco decía:
“¡Descansaremos en el Paraíso!”. P. Natalio.

sábado, 11 de mayo de 2013

Anota tus bendiciones

Buenos días, amigo/a

Escribir brevemente lo que te gratifica, lo que te da satisfacción y
contento cada día, agradeciéndolo al Señor, trae sus beneficios. Lo
puedes hacer semanalmente, preguntándote: “¿qué es lo que más me
alegró en estos últimos días, lo que me hizo sentir realizado?”. He
aquí algunas ventajas para que lo intentes:

Favorece el valioso hábito de concentrarte en lo positivo y apreciarlo
cada vez más. Releer este material ayuda mucho en los momentos de baja
autoestima, porque te da una perspectiva de esperanza. Te recuerda que
también esa situación penosa pasará. Lo negativo y frustrante adquiere
su verdadera dimensión parcial. Comprendes que incluso esto puede
abrirte a brillantes oportunidades. Al recordar ese cúmulo de logros y
fortalezas se incentivan las buenas ideas, se amplía el horizonte y te
sientes alentado a perseverar en aquello que te dio alegría y
satisfacción.

Te sugiero algunos ejemplos: una decisión en la que persistes desde
hace varias semanas;  un trabajo concluido; una lectura que
disfrutaste; una carta esperada que te alegró mucho; una compra que
hiciste de algo especialmente deseado; una conversación interesante
con un amigo, etc.  Que sepas recordar, con acción de gracias, las
bendiciones que Dios te regala cada día. P. Natalio.

viernes, 10 de mayo de 2013

Vive con sencillez

Buenos días, amigo/a

A veces la vida del hombre moderno corre inquieta, agitada por la
locura de tener más y más. Ganarás en paz y serenidad de espíritu
cuando reduzcas esas necesidades ficticias que nos imponen los que
sólo anhelan mayores ventas. Aquí te ofrezco una ingeniosa reflexión
de Sócrates que, junto con poetas y filósofos de todos los tiempos,
opinó de la misma manera.

Como buen filósofo que era, Sócrates creía que la persona sabia
viviría instintivamente de manera sencilla. Él mismo ni siquiera
llevaba zapatos; sin embargo, una y otra vez cedía al hechizo de la
plaza del mercado y solía acudir allí a ver las mercancías que se
exhibían. Cuando un amigo le preguntó la razón, Sócrates le dijo: —Me
encanta ir allí y descubrir que soy perfectamente feliz, sin tantas
cosas superfluas. (A. de Mello).

¿No podrías simplificar tu vida, volviéndola más sencilla, para
dedicarte a tus aspiraciones profundas? El salmista nos informa que ha
llegado a “acallar y moderar sus deseos como un niño en brazos de su
madre, ya no pretende grandezas que superan su capacidad, ni fomenta
ambiciones en su corazón” (S. 131). Anímate a dar algún paso en esa
dirección. P. Natalio.

jueves, 9 de mayo de 2013

Humildad y paciencia

Buenos días, amigo/a

Paciencia es amar a los demás aún cuando te decepcionen y no los
comprendas. Es aceptarlos tal como son y perdonarlos por lo que hayan
hecho. Paciencia es amarte a ti mismo y darte tiempo para crecer; es
hacer cosas que te mantengan sano y feliz; y es saber que mereces lo
mejor de la vida y que estás dispuesto a conseguirlo, sin importar
cuánto tiempo sea necesario.

Toma la costumbre de alegrarte cuando se te presente una ocasión de
practicar la humildad o ejercitar la paciencia. Es totalmente
superfluo querer crear estas situaciones, porque podrías caer en lo
artificial y perderte en la complacencia por tu virtud. Ten la
seguridad de que encontrarás tantas ocasiones de humillarte y ser
paciente como sean necesarias, y serán exactamente las que te hagan
falta. Si adviertes que has dejado escapar alguna, repróchate esta
negligencia, porque has actuado como el marino inexperto que no supo
aprovechar el viento favorable.

La paciencia es una madurez. Presupone virtudes tan sólidas como la
humildad y la fe en Dios. Conseguirás la paciencia meditando en Jesús
bondadoso, sufrido, servicial, y suplicándole vuelva tu corazón a
semejanza del suyo, manso y humilde. Que el Señor te ayude a dar pasos
para crecer en estas virtudes tan necesarias. P. Natalio.

miércoles, 8 de mayo de 2013

El santo de la alegría

Buenos días, amigo/a

Defiende y cultiva la alegría. El sentido del humor te ayudará a
encarar las situaciones estresantes de la vida. Ríe, y tus cargas
serán aliviadas. Ríe, y tu vida se alargará. Ríe cuando más lo
necesites. Si eres capaz de reírte de una situación, por más dolorosa
que sea, podrás superarla.

Donde quiera que san Felipe Neri llegaba, se formaba un ambiente de
fiesta y buen humor. Las gentes se reían de buena gana. A algunos muy
serios les parecía que él debería ser un poco más mesurado y solemne.
Por eso a veces se le llamaba “el bufón de Dios”. Tuvo siempre el don
de la alegría. A él se le atribuye la frase: «Tristeza y melancolía,
fuera de la casa mía».  Un día, una señora rica se presentó delante de
Felipe Neri calzada con un par de zapatos bastante elevados. Cuando le
preguntó a Felipe tímidamente, temiendo una condena o una crítica, si
podía andar así de engalanada, el santo se limitó a decir: «Cuide de
no caerse». Y en aquel “caerse” la interlocutora entendió todo un
discurso.

Te sugiero un modo más para mantener la alegría que sale de adentro:
“vive dando gracias a Dios”, como exhortaba san Pablo a los
colosenses. Pues, dar gracias a Dios en toda ocasión te hará experto
en descubrir lo bueno y gratificante que sucede en tu entorno. ¿Cómo
no va a vivir sereno y alegre quien transformó la acción de gracias en
una luminosa costumbre? P. Natalio.