Pedir libertad interior
Buenos días, amigo/a
Quien vive abandonado en el Señor crece en una relación verdaderamente
filial con Dios, su Padre; está disponible a todo lo que se presente,
su corazón se vuelve simple y libre, tiene facilidad para vivir con
humildad de corazón los misterios de la vida, se libera de toda
ansiedad por el porvenir incierto: “Será lo que el Padre quiera”, dice
con total sumisión.
“Mira, Señor, ese dolor inútil que a veces se apodera de mí. Sufro por
el amor que no me dan, por las desilusiones, porque a veces no me
comprenden, porque no pude lograr cosas que mi corazón deseaba. Toca
esas necesidades y deseos insatisfechos con tu amor, Dios mío, y
enséñame a gozar serenamente de tu divina ternura, del fuego de tu
amor que nunca me falta. Regálame, Señor, la libertad interior, no
dejes que me haga esclavo de mis sensaciones y sentimientos que me
enferman y me abruman. Y enséñame a reconocer tu amor en las cosas
simples de cada día. Porque siempre tengo el pan de tu ternura. Amén.”
P. Víctor Fernández.
La confianza en el Señor que es abandono en su voluntad, te dejará
sereno y tranquilo en las tempestades de la vida, porque te has fiado
de Dios que es poderoso, bondadoso y fiel a su Palabra. Él asegura por
boca del salmista: “Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el
Señor, porque no quedará defraudado”. ¿Qué te parece? Vale la pena. P.
Natalio.
martes, 7 de mayo de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
Trasmitir valores
Buenos días, amigo/a
¡Qué importante que los papás hablen a sus hijos y les vayan
trasmitiendo los valores que ellos mismos recibieron! Pero mucho más
importante es que actúen de acuerdo con esos mismos valores. Las
palabras se las lleva el viento, los ejemplos se quedan grabados en el
alma como marcas impresas con fuego.
Una señora ese día tenía varios invitados a cenar. Llegado el momento
de comenzar y ya en la mesa se dirigió a su hija de 5 años para que
empezara la oración. La chiquilla responde atemorizada: —Mamá, no sé
qué decir. La madre animándola le contesta: —Niña, es fácil, basta que
repitas lo que me escuchaste a mí decir. La hija inclina su cabeza,
cierra sus ojitos y dice: —Oh Dios, ¿por qué habré invitado a esta
gente a cenar?
A los niños se les queda grabado el trato sincero a las amistades, el
cariño con que las recibimos y la alegría de compartir con ellas los
momentos mejores de la vida. Aprenden si ven que el respeto a los
maestros se tiene no sólo cuando los van a ver a la escuela, sino
cuando hablan de ellos delante de sus hijos. Esta coherencia es
fundamental. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
¡Qué importante que los papás hablen a sus hijos y les vayan
trasmitiendo los valores que ellos mismos recibieron! Pero mucho más
importante es que actúen de acuerdo con esos mismos valores. Las
palabras se las lleva el viento, los ejemplos se quedan grabados en el
alma como marcas impresas con fuego.
Una señora ese día tenía varios invitados a cenar. Llegado el momento
de comenzar y ya en la mesa se dirigió a su hija de 5 años para que
empezara la oración. La chiquilla responde atemorizada: —Mamá, no sé
qué decir. La madre animándola le contesta: —Niña, es fácil, basta que
repitas lo que me escuchaste a mí decir. La hija inclina su cabeza,
cierra sus ojitos y dice: —Oh Dios, ¿por qué habré invitado a esta
gente a cenar?
A los niños se les queda grabado el trato sincero a las amistades, el
cariño con que las recibimos y la alegría de compartir con ellas los
momentos mejores de la vida. Aprenden si ven que el respeto a los
maestros se tiene no sólo cuando los van a ver a la escuela, sino
cuando hablan de ellos delante de sus hijos. Esta coherencia es
fundamental. P. Natalio.
domingo, 5 de mayo de 2013
Alegría sin fin
Buenos días, amigo/a
La Biblia ha sido llamada con razón el libro de las promesas. En
efecto, casi no hay página en la que no encontremos que Dios alienta a
sus fieles por el camino de la virtud con la esperanza de un premio
eterno. San Pablo afirma: “Nuestras tribulaciones son nada en
comparación con la futura gloria que se revelará en nosotros”. El
salmo 16 te ofrece una visión de alegría y gozo.
- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
- De alegría perpetua a tu derecha.
- En tu presencia, Señor.
- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
El túnel más largo y oscuro se hace un camino llevadero, cuando sabes
que al final te aguarda una salida hacia la luz. Las arenas ardientes
del desierto se tornan un camino alentador, cuando peregrinas sobre
ellas con la esperanza segura de alcanzar el oasis reparador. Que la
vivencia diaria de la esperanza te mantenga firme en la lucha. P.
Natalio.
Buenos días, amigo/a
La Biblia ha sido llamada con razón el libro de las promesas. En
efecto, casi no hay página en la que no encontremos que Dios alienta a
sus fieles por el camino de la virtud con la esperanza de un premio
eterno. San Pablo afirma: “Nuestras tribulaciones son nada en
comparación con la futura gloria que se revelará en nosotros”. El
salmo 16 te ofrece una visión de alegría y gozo.
- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
- De alegría perpetua a tu derecha.
- En tu presencia, Señor.
- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
- Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
El túnel más largo y oscuro se hace un camino llevadero, cuando sabes
que al final te aguarda una salida hacia la luz. Las arenas ardientes
del desierto se tornan un camino alentador, cuando peregrinas sobre
ellas con la esperanza segura de alcanzar el oasis reparador. Que la
vivencia diaria de la esperanza te mantenga firme en la lucha. P.
Natalio.
sábado, 4 de mayo de 2013
El águila agradecida
Buenos días, amigo/a
Ser agradecido es una virtud humana muy digna. Dar las gracias ante un
favor, ante un buen gesto, ante una atención recibida, es una forma
concreta de reconocer que lo que han hecho por nosotros, nos agrada,
nos ayuda, nos hace bien... Poco de lo que somos o poseemos lo hemos
logrado por mérito propio. Generalmente, se lo debemos a alguien.
Un labrador encontró un águila atrapada en una trampa. Admirado por su
belleza, la libró y la dejó libre. El águila no fue ingrata con su
bienhechor. Viendo que estaba sentado junto a un muro a punto de
derrumbarse, voló hasta él y le arrebató con sus garras la cinta con
que se ceñía su cabeza. Se levantó el hombre para perseguirla, pero el
águila dejó caer la cinta; la recogió el labriego y, al volver sobre
sus pasos, halló desplomada la tapia junto a la cual había estado
sentado. Quedó sorprendido y muy agradecido de haber sido retribuido
así por el águila. (Esopo).
Un inmenso desfile de quienes merecen que les demos las gracias, puede
aparecer delante de nuestros ojos con sólo pensarlo: padres, maestros,
familiares, amigos, vecinos, colaboradores, servidores públicos,
antepasados… Una lista interminable de gente que con su obra han hecho
posible que hoy seamos lo que somos. De bien nacidos es ser
agradecidos. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
Ser agradecido es una virtud humana muy digna. Dar las gracias ante un
favor, ante un buen gesto, ante una atención recibida, es una forma
concreta de reconocer que lo que han hecho por nosotros, nos agrada,
nos ayuda, nos hace bien... Poco de lo que somos o poseemos lo hemos
logrado por mérito propio. Generalmente, se lo debemos a alguien.
Un labrador encontró un águila atrapada en una trampa. Admirado por su
belleza, la libró y la dejó libre. El águila no fue ingrata con su
bienhechor. Viendo que estaba sentado junto a un muro a punto de
derrumbarse, voló hasta él y le arrebató con sus garras la cinta con
que se ceñía su cabeza. Se levantó el hombre para perseguirla, pero el
águila dejó caer la cinta; la recogió el labriego y, al volver sobre
sus pasos, halló desplomada la tapia junto a la cual había estado
sentado. Quedó sorprendido y muy agradecido de haber sido retribuido
así por el águila. (Esopo).
Un inmenso desfile de quienes merecen que les demos las gracias, puede
aparecer delante de nuestros ojos con sólo pensarlo: padres, maestros,
familiares, amigos, vecinos, colaboradores, servidores públicos,
antepasados… Una lista interminable de gente que con su obra han hecho
posible que hoy seamos lo que somos. De bien nacidos es ser
agradecidos. P. Natalio.
viernes, 3 de mayo de 2013
Alegre encuentro
Buenos días, amigo/a
El rosario es la oración que más agrada a la Virgen. En Lourdes y en
Fátima ella misma lo enseñó y recomendó su difusión. Es un dulce
coloquio con la Madre celestial para decirle que la amas. Mientras
rezas las avemarías, reflexiona sobre los episodios de la vida de
Jesús y de la Virgen recordados por los misterios: está en ellos toda
la historia de nuestra Salvación.
“¡Queridos hijos! También hoy, los invito a la oración. Hijitos, la
oración hace milagros. Cuando ustedes estén cansados y enfermos y no
saben cuál es el sentido de su vida, tomen el rosario y oren hasta que
la oración llegue a ser para ustedes un alegre encuentro con el
Salvador. Yo estoy con ustedes e intercedo y oro por ustedes, hijitos.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”
La Reina de la Paz te anima a rezar el rosario. Llévalo siempre
contigo y cuídalo con devoción. Es un arma segura para vencer las
tentaciones. Es también una oración poderosa para alcanzar de Dios la
conversión de los pecadores, la paz de las familias y del mundo, y el
triunfo del Reino de Dios en los corazones. Que te aficiones a esta
devoción. P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
El rosario es la oración que más agrada a la Virgen. En Lourdes y en
Fátima ella misma lo enseñó y recomendó su difusión. Es un dulce
coloquio con la Madre celestial para decirle que la amas. Mientras
rezas las avemarías, reflexiona sobre los episodios de la vida de
Jesús y de la Virgen recordados por los misterios: está en ellos toda
la historia de nuestra Salvación.
“¡Queridos hijos! También hoy, los invito a la oración. Hijitos, la
oración hace milagros. Cuando ustedes estén cansados y enfermos y no
saben cuál es el sentido de su vida, tomen el rosario y oren hasta que
la oración llegue a ser para ustedes un alegre encuentro con el
Salvador. Yo estoy con ustedes e intercedo y oro por ustedes, hijitos.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”
La Reina de la Paz te anima a rezar el rosario. Llévalo siempre
contigo y cuídalo con devoción. Es un arma segura para vencer las
tentaciones. Es también una oración poderosa para alcanzar de Dios la
conversión de los pecadores, la paz de las familias y del mundo, y el
triunfo del Reino de Dios en los corazones. Que te aficiones a esta
devoción. P. Natalio.
jueves, 2 de mayo de 2013
Un regalo de verdad
Buenos días, amigo/a
Crea en torno a ti sentimientos y actitudes de paz, concordia y
convivencia. Perdona las injurias presentes y pasadas, líbrate de las
garras del odio, guarda la libertad de tu corazón para amar y comenzar
una vida nueva cada día. Desea sinceramente la colaboración, la buena
vecindad y el gozo de la fraternidad y del servicio.
Hace mucho tiempo un rey quiso hacer un regalo precioso a un místico
musulmán. Era una tijera de oro incrustada de diamantes y de otras
piedras preciosas. Agradeciéndolo educadamente, el sufí le dijo:
—Vuestro gesto me conmueve, pero siento no poder aceptar vuestro
regalo. La tijera sirve para cortar, separar, dividir... y toda mi
enseñanza y toda mi vida se basan en el acercamiento y la
reconciliación, la unión y la reunificación. Ofrecedme, si queréis, y
para mi alegría una aguja, una sencilla aguja para unir cosas
parecidas y también cosas diversas.
A la obra gigantesca de la paz mundial, tú puedes aportar tu sonrisa,
la paz de tu propio corazón, porque quien está en paz consigo mismo,
la irradia a su alrededor, a la familia, al círculo de amigos, al
entorno de su trabajo cotidiano. Que el Señor te haga instrumento de
su paz, favoreciendo el amor, la unidad, la buena convivencia… P.
Natalio.
Buenos días, amigo/a
Crea en torno a ti sentimientos y actitudes de paz, concordia y
convivencia. Perdona las injurias presentes y pasadas, líbrate de las
garras del odio, guarda la libertad de tu corazón para amar y comenzar
una vida nueva cada día. Desea sinceramente la colaboración, la buena
vecindad y el gozo de la fraternidad y del servicio.
Hace mucho tiempo un rey quiso hacer un regalo precioso a un místico
musulmán. Era una tijera de oro incrustada de diamantes y de otras
piedras preciosas. Agradeciéndolo educadamente, el sufí le dijo:
—Vuestro gesto me conmueve, pero siento no poder aceptar vuestro
regalo. La tijera sirve para cortar, separar, dividir... y toda mi
enseñanza y toda mi vida se basan en el acercamiento y la
reconciliación, la unión y la reunificación. Ofrecedme, si queréis, y
para mi alegría una aguja, una sencilla aguja para unir cosas
parecidas y también cosas diversas.
A la obra gigantesca de la paz mundial, tú puedes aportar tu sonrisa,
la paz de tu propio corazón, porque quien está en paz consigo mismo,
la irradia a su alrededor, a la familia, al círculo de amigos, al
entorno de su trabajo cotidiano. Que el Señor te haga instrumento de
su paz, favoreciendo el amor, la unidad, la buena convivencia… P.
Natalio.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Mantener la alegría
Buenos días, amigo/a
San Ignacio, fundador de los jesuitas, decía: “Me gusta ver reír a la
gente. Un cristiano no tiene ningún motivo para estar triste y tiene
muchos para estar alegre”. Es conocido el proverbio: “Un santo triste
es un triste santo”; esto significa que no tiene nada de santo, sino
que da lástima. El buen humor es un aspecto social de la alegría y se
manifiesta en la conversación cotidiana.
Evalúa el nivel de tu alegría y, si lo encuentras algún tanto más bajo
de lo conveniente, esboza una sonrisa frente al espejo y mantenla por
un minuto, mientras te repites “así quiero estar hoy, y así estaré con
tu ayuda, Señor”. Esto es tan efectivo como tomar una aspirina para
sacarse el dolor de cabeza. La alegría es una opción. Se cuenta que,
cuando Don Bosco estaba más alegre y contento que de costumbre, sus
amigos íntimos pensaban: “Pobre Don Bosco, hoy debe tener algún
gravísimo problema que resolver”. El santo de la alegría había
comprendido la necesidad de gobernar las propias emociones y no
dejarse esclavizar por ellas. Intenta pasar una jornada de serena
alegría.
Defiende, pues, y cultiva la alegría. La risa y el buen humor te
liberarán de aquella lúgubre seriedad que vuelve los problemas pesados
como el plomo, te liberarán además de la triste inquietud cotidiana.
La risa y el buen humor crean espacios nuevos para alegrías
desconocidas. Es un precepto de Dios estar alegres: “Estén siempre
alegres” (1 Tes. 5,16). P. Natalio.
Buenos días, amigo/a
San Ignacio, fundador de los jesuitas, decía: “Me gusta ver reír a la
gente. Un cristiano no tiene ningún motivo para estar triste y tiene
muchos para estar alegre”. Es conocido el proverbio: “Un santo triste
es un triste santo”; esto significa que no tiene nada de santo, sino
que da lástima. El buen humor es un aspecto social de la alegría y se
manifiesta en la conversación cotidiana.
Evalúa el nivel de tu alegría y, si lo encuentras algún tanto más bajo
de lo conveniente, esboza una sonrisa frente al espejo y mantenla por
un minuto, mientras te repites “así quiero estar hoy, y así estaré con
tu ayuda, Señor”. Esto es tan efectivo como tomar una aspirina para
sacarse el dolor de cabeza. La alegría es una opción. Se cuenta que,
cuando Don Bosco estaba más alegre y contento que de costumbre, sus
amigos íntimos pensaban: “Pobre Don Bosco, hoy debe tener algún
gravísimo problema que resolver”. El santo de la alegría había
comprendido la necesidad de gobernar las propias emociones y no
dejarse esclavizar por ellas. Intenta pasar una jornada de serena
alegría.
Defiende, pues, y cultiva la alegría. La risa y el buen humor te
liberarán de aquella lúgubre seriedad que vuelve los problemas pesados
como el plomo, te liberarán además de la triste inquietud cotidiana.
La risa y el buen humor crean espacios nuevos para alegrías
desconocidas. Es un precepto de Dios estar alegres: “Estén siempre
alegres” (1 Tes. 5,16). P. Natalio.
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