martes, 14 de agosto de 2012

El enfermo y su médico


Buenos días, amigo/a.

Ama la verdad y busca la verdad. “Un error, aunque lo repitan millones
de bocas, no deja de ser un error”. El mundo progresará cuando no se
permita al error ocultarse bajo el ropaje de la ciencia. “La ciencia
indaga las verdaderas causas de los hechos”. Este es el espacio donde
debe funcionar una metódica observación de la realidad.

Habiéndole preguntado un médico a un enfermo por su salud, contestó el
enfermo que había sudado más que de costumbre. —Eso va bien, dijo el
médico. Interrogado al día siguiente sobre su estado de salud,
contestó el enfermo que temblaba y sentía fuertes escalofríos. —Eso va
bien -dijo el médico. Vino a verle el médico por tercera vez y le
preguntó por su enfermedad. Contestó el enfermo que había tenido
diarrea. —Eso va bien -dijo el médico, y se marchó. Vino un pariente a
ver al enfermo y le preguntó que cómo iba. —Me muero -contestó- a
fuerza de ir bien. Esopo.

Es básico cultivar el hábito de observar con atención la realidad para
no vivir en un mundo de fantasías. Por otra parte, arrastramos
prejuicios y errores que se nos han adherido por la época en que
vivimos, por la generación que integramos, por la  familia en que
nacimos, etc. El camino de la observación cuidadosa te liberará de
muchos errores. P. Natalio.

lunes, 13 de agosto de 2012


Alegría y paz



Buenos días, amigo/a.

La Reina de la Paz te ofrece hoy un mensaje para que encuentres la
alegría profunda del corazón: te enseña el camino de la paz interior.
Ponte en la presencia de tu dulce Madre y escucha sus palabras. Se
percibe en ellas su preocupación por tu verdadera felicidad.

“¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a seguirme con alegría. Deseo
guiarlos a todos a mi Hijo y a su Salvador. No están conscientes de
que sin Él no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna. Por
eso, hijitos, aprovechen este tiempo de oración y abandono gozosos.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”.


“¿Quién sirve y obedece a Jesús con tanto empeño y constancia como se
sirve al mundo y a sus dueños? Avergüénzate, alma mía, indolente y
quejumbrosa, de que aquéllos sean más solícitos para su perdición que
tú para la vida”, Tomás Kempis. La Virgen María insiste y quiere verte
decidido por Jesús, el Salvador. P. Natalio.

domingo, 12 de agosto de 2012

El perdón pacifica


Buenos días, amigo/a.

“El que dice que está en la luz y no ama a su hermano, está todavía en
las tinieblas. El que ama a su hermano permanece en la luz y nada lo
hace tropezar. Pero el que no ama a su hermano, está en las tinieblas
y camina en ellas, sin saber a dónde va, porque las tinieblas lo han
enceguecido”, 1Juan 2, 9-11. Cuenta Teresa de Calcuta:

“Tenemos en Lima casas para los que sufren de SIDA; la mayoría son
jóvenes. Y la mayoría de ellos muere, pero tienen una muerte muy
hermosa, en paz con Dios. Un joven estuvo agonizando por tres días y
no podía morir. La hermana le preguntó: “¿Qué cosa te preocupa?, ¿qué
es lo que te impide morir? Yo deseo ayudarte”. Y el joven dijo:
“Hermana, no puedo morir hasta que no pida perdón a mi padre”. La
hermana averiguó dónde vivía el padre y lo trajo por avión adonde su
hijo estaba. Fue una hermosa y viva realidad de la parábola del hijo
pródigo. Fue emocionante ver al joven encontrarse con la muerte lleno
de paz con Dios”.

Entre los sentimientos que turban la paz del corazón se destaca por su
capacidad destructiva el odio que se niega a perdonar y olvidar.
“Señor, tú que eres puro amor, tú que perdonabas a los que te
crucificaban, quita de mi corazón el veneno de los recuerdos que me
llenan de rencor y rabia. Derrama en mi interior el deseo de perdonar
y la gracia del perdón”. Que el Señor te bendiga. P. Natalio.

sábado, 11 de agosto de 2012


Piénsalo bien



Buenos días, amigo/a

“Necesitas tener una habitación interior a donde poder retirarte
cuando lo precises. Un lugar agradable, lleno de esas riquezas
intangibles que renuevan el ánimo: serenidad, energías positivas y una
firme ilusión de vivir”, (Larrañaga). Pascal pensaba que las
desgracias de los hombres provienen de una sola fuente: no saben estar
a solas en su habitación. .

El obstáculo más grande es el miedo. El día más bello es hoy.
Los mayores maestros son los niños. El mayor error es darse por vencido.
La mayor distracción es el trabajo. El más grande defecto es el egoísmo.
La peor bancarrota es el desánimo. El sentimiento más vil es la envidia.
El regalo más hermoso es el perdón. La felicidad más grande es la paz.
El mayor conocimiento es Dios. Lo más maravilloso del mundo es el amor.


La meditación sobre este u otros temas parecidos hace aflorar las
certezas sobre lo que piensas y deseas verdaderamente. Despierta y
fecunda tus energías latentes. Te ayuda a revisar tus valores morales.
Da a tu vida equilibrio: distingues lo principal de lo secundario. Es
un espacio para maravillarte y contemplar. Vale la pena darle un
tiempo, ¿no te parece? P. Natalio.

viernes, 10 de agosto de 2012


Ovejas criticonas



Buenos días, amigo/a

“Cuando te hiera la maledicencia, —dice Cicerón— consuélate pensando
que no son los peores frutos los que pican las avispas”. Nos sucede
que somos excesivamente perspicaces para detectar los mínimos defectos
ajenos, pero nos volvemos muy ciegos para descubrir nuestras propias
debilidades y falencias y, si las vemos, somos hábiles en
disculparlas.

Mientras desfilaba la majada, al salir del corral, un carnero que
caminaba solo, escuchaba la conversación de dos ovejas que iban detrás
de él. Hablaban de sus compañeras y criticaban sin piedad a todas las
que pasaban cerca de ellas. «¡Qué facha! ¡Qué modo de caminar! ¡Qué
lana fea! ¡Qué gorda! ¡Qué flaca!» y mil otras cosas peores, algunas.
El carnero, pensando al oírlas, que quienes así hablaban no podían ser
sino un compendio de la hermosura ovejuna, se dio vuelta, dispuesto a
admirar, y se encontró con dos ovejas horrorosas que casi lo
asustaron. (G. Daireaux)


“Encontré a un hombre de buenas cualidades —relata el P. Alfonso
Milagro— que casi las maldecía. Le pregunté por qué y me respondió:
“Porque hacen sombra y eso no me lo perdonan”. Casi siempre detrás de
la crítica está la envidia por ver a otro gozar de lo que deseamos;
los celos, por ver a otro poseer lo que quisiéramos para nosotros. P.
Natalio.

jueves, 9 de agosto de 2012

Nguyen Van Thuan


Buenos días, amigo/a

El Cardenal Nguyen Van Thuan (1928-2002), pasó trece años en una
cárcel comunista. Se ingenió para escribir a los cristianos, como san
Pablo encarcelado en Roma. Dotado de una excelente memoria, citaba
fielmente la Biblia y documentos del Vaticano II. Escribió así “El
camino de la esperanza”. Aquí tienes una selección de sus escritos
sobre formación humana.

- El hábito de la crítica es uno de los obstáculos más grandes del
crecimiento espiritual. El hablar mal de los otros no hace más que
irritarlos y cultivar amargura en tu corazón.
- Chocar con los demás forma parte de la vida normal. Una vida social
que no presentara conflictos sería semejante a la del paraíso. Con el
roce una piedra se puede volver más lisa, más redonda, más pulida y
más hermosa.
- No te dejes contaminar por la superficialidad. Esta enfermedad causa
la muerte gradual de la voluntad. Sus síntomas son un continuo cambio
de opiniones y de actividades. Que tu vida no se vuelva un cementerio
de proyectos no realizados.


Van Thuan predico el 2000 un Retiro al Papa y a los Cardenales que
escucharon con asombro testimonios de su vida de prisionero. Les contó
cómo rezaba en secreto la Misa. Lo hacía en la oscuridad, la sabía de
memoria, mezclando en la palma de la mano tres gotitas de vino y una
de agua. Y fortalecido por este sacramento, sobrellevó con valor la
injusta privación de su libertad. P. Natalio.

miércoles, 8 de agosto de 2012


El taxista tranquilo



Buenos días, amigo/a.

No tengas miedo al silencio. Vitalizará tu mente y tu sistema
nervioso, dará solidez y fuerza expresiva a tus palabras. Es un tiempo
para buscar el equilibrio interno y el reencuentro consigo mismo y con
Dios. Regálate de vez en cuando estas saludables inmersiones en la
soledad y el silencio.

Un escritor cuenta que una vez tomó un taxi para llegar a tiempo a un
compromiso. ¡Tuvo una sorpresa! El taxista realizaba su trabajo
mientras escuchaba música instrumental. Llevado por la curiosidad le
preguntó el motivo de algo tan inusual. —Es muy sencillo, - contestó
el taxista-, así me siento tranquilo. Y añadió: —Usted no es el
primero en reparar en el detalle de la música, y lo notable es que la
mayoría de los que viajan conmigo hacen el mismo reparo. Algunos
incluso se ponen tan furiosos y violentos, que abandonan el coche.


De vez en cuando y por un lapso de toda una mañana o de una tarde
entera, sumérgete en baños de soledad y silencio. Es una disciplina
excelente que fortalecerá tu espíritu y te ayudará a encontrarte con
tu ser más profundo y verdadero. No le temas a la soledad. Aprende a
amarla. P. Natalio.