martes, 7 de agosto de 2012


Vengan a mí



Buenos días, amigo/a

Jesús Salvador te ofrece descanso, orientación y seguridad. Él es
fuerza y poder de salvación, de vida y gozo sin fin. Por la fe y el
amor, unidos al Salvador, nuestra vida se potencia. Como el metal,
sumergido en el fuego, se pone incandescente, así tu vida se hace
ardiente al unirse a Jesús, que vino a traer fuego a la tierra. Él te
dice:

“Vengan a mí todos los que están fatigados y sobrecargados, y yo les
daré descanso. Vengan a mí todos los que están deprimidos y agobiados,
y yo les daré alivio. Vengan a mí todos los que están desorientados y
sin sentido, yo soy el camino. Vengan a mí todos los que están en
tinieblas y sombras de muerte, yo soy la luz. Vengan a mí, mansos y
humildes, y encontrarán un remanso para su alma. Jesús”


Como la lámpara eléctrica, fría e incolora, irradia de repente
claridad, así te transformarás desde dentro de tu alma al contacto de
la gracia santificadora de Jesús. Como la naturaleza se anima bajo los
bienhechores rayos del sol, así tu vida se desarrollará bajo el
influjo salvador de Jesús. “El que permanece en mí y yo en él, ése da
mucho fruto”, dijo el Señor. P. Natalio.

lunes, 6 de agosto de 2012

En un accidente…


Buenos días, amigo/a

La anécdota de hoy es una invitación a examinar si tienes una correcta
jerarquía de los valores que orientan tu vida. Porque a veces puedes
cometer el error de perder serenidad y alegría, fuerza y coraje de
vivir por pérdidas que, si bien son lamentables y dolorosas, no deben
significar una catástrofe total. Como ves ésta es una reflexión de
suma importancia.

Un hombre tiene un accidente con su coche y llega la policía al lugar
del suceso. Allí se encontraron al accidentado en el suelo gritando
entre sollozos por su coche que estaba destrozado. Los policías
entonces le dicen: —Pero, ¡hombre!, ¡como se lamenta por su coche...!
¿No se da cuenta que ha perdido su brazo izquierdo? El hombre, con
cara de terror, grita:  —¡Cómo! ¡Que he perdido mi brazo izquierdo!
¡Dios mío, mi Rólex! ¿Dónde está mi Rólex?


El divino Maestro presentó este problema con una pregunta que nos
lleva más allá de los límites terrenos: “¿De qué le vale al hombre
ganar todo el mundo, si pierde su vida?”. La vida a la que se refiere
Jesús es la vida que él vino a ofrecer en abundancia, la vida eterna
que esperamos gozar en la visión del Sumo Bien. Don Bosco lo decía con
sencillez: “Un rinconcito de Cielo lo arregla todo”. Que esta visión
de fe te anime en las penas. P. Natalio.

domingo, 5 de agosto de 2012


¿Se compra todo con dinero?



Buenos días, amigo/a

Jesús señaló la seducción de las riquezas como un peligro que asecha
al hombre: “No pueden servir a Dios y al dinero”. Sin duda es un medio
importante para nuestra vida y los objetivos que nos proponemos. Pero
hay que estar alerta para no poner el corazón en las riquezas. El
creyente está invitado a confiar más en la Providencia de Dios, que
vela con bondad por nosotros.

Con el dinero puedes comprar una casa, pero no un hogar; la comida,
pero no el apetito; una cama, pero no el sueño; un libro, pero no la
sabiduría; el lujo, pero no la belleza; la compañía, pero no el amor;
la diversión, pero no la alegría; un crucifijo, pero no la fe; un
magnífico ataúd, pero no un lugar en el cielo. Preocúpate primero por
las cosas de Dios. No siempre te dará todo lo que pidas, pero siempre
te dará todo lo que necesitas.


Detrás de estas afirmaciones hay una constatación que Saint Exupery
dejó en su famoso libro: “El Principito”: “Lo esencial es invisible a
los ojos”. Y lo esencial son esos valores intangibles que el dinero
por sí mismo no puede apropiarse, como la paz del hogar, la serenidad
de la conciencia, la sensatez que es sabiduría, el amor sacrificado,
la belleza del alma. P. Natalio.

sábado, 4 de agosto de 2012

La comadreja y la lima


Buenos días, amigo/a.

Otro nuevo día se abre para ti lleno de posibilidades. Aprovéchalo
bien. Sé generoso. Pasa por el mundo desparramando bondad, ayuda,
alegría y paz. El símbolo de la mano abierta que da todo lo que tiene
podría ilustrar con acierto el pensamiento de Jesús que dijo una vez:
“La felicidad está más en dar que recibir” (Hechos 20, 35).

Se introdujo una comadreja en el taller de un herrero y se puso a
lamer una lima que ahí se encontraba. Al cabo de un rato su lengua
arrojaba sangre en abundancia, y la comadreja se puso muy feliz
pensando que había arrancado algo al hierro, hasta que acabó por
perder su propia lengua. Piensa siempre que si haces un daño, tarde o
temprano éste regresará contra ti. Esopo.


Antes de buscar el beneficio personal, piensa cómo puedes servir. En
lugar de querer poseer empezarás a compartir con el anhelo de ayudar a
satisfacer las necesidades de los otros. Lo asombroso es que verás
fluir la verdadera felicidad a tu vida. Cuando prestas servicio a los
demás, resplandece tu semejanza divina. P. Natalio.

viernes, 3 de agosto de 2012

Dar y darse


Buenos días, amigo/a

La generosidad es una virtud que te pone en sintonía con Dios que es
todo amor y donación de sí mismo. Cada día puedes empezar a ser
generoso en gestos pequeños. Con la práctica se te irá abriendo el
corazón, descubrirás la alegría de dar y comprobarás, maravillado, que
recibes mucho más de lo que das.

El gran secreto está en dar. Aprende, pues, y la vida te recompensará
con creces. Dale a tu prójimo una parte de tu tiempo, de tu dinero, de
tu comprensión, de tu simpatía, de tu estimulo. De cierto te digo que
a cambio recibirás algo valioso. Más al dar no esperes una recompensa
inmediata y material. Por misteriosos caminos infalibles, el Supremo
Dador te lo ofrecerá multiplicado y en su momento oportuno. A fin de
cuentas, el negocio más productivo del mundo es dar. (Clement Stone).


El propósito de actuar con generosidad abre el corazón poco a poco, y
descubres admirado que nunca pierdes. Por el contrario te fortaleces y
puedes superar el temor de ser vulnerable. Practicar esta actitud
ejercita al corazón: cuanto más se da, más se fortalece. Recuerda que
Jesús dijo: “Hay más alegría en dar que en recibir”. P. Natalio.

jueves, 2 de agosto de 2012

El sabio de Egipto


Buenos días, amigo/a.

Todos los meses en el Oratorio de Don Bosco los jóvenes hacían el
“Ejercicio de la buena muerte”. Era un día de retiro para ponerse en
la situación de presentarse ante el tribunal de Dios inmediatamente,
pero con la posibilidad de prepararse. Después de unas palabras de
meditación, había tiempo para confesarse. Todos comulgaban ese día.

Se cuenta que un turista americano fue a El Cairo, Egipto, para
visitar a un famoso sabio. Se sorprendió mucho el turista al ver que
el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Los únicos
muebles que había eran una cama, una mesa y un banco. -- ¿Dónde están
sus muebles? –pregunto el turista. Y el sabio rápidamente también
preguntó: --¿Y dónde están los suyos? -- ¿Los míos? –se sorprendió el
turista. –Pero si yo estoy aquí de paso. –Yo también, concluyó el
sabio.


A veces olvidas que estás de paso en la tierra y  no sabes cuándo será
tu partida. La Biblia te recuerda que vives en tierra extranjera: “No
tenemos aquí abajo una ciudad permanente, sino que buscamos la futura”
(Hebreos 13, 14). “Soy un forastero en la tierra, Señor, no me ocultes
tus promesas” (Salmo 119). Piénsalo, y que te sea provechoso. P.
Natalio.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Caminar es salud


Buenos días, amigo/a

Caminar favorecerá tu respiración, comprimida muchas veces por la vida
sedentaria. Ayudará a tu corazón al estimular una buena circulación de
la sangre especialmente en los pies. Descansará tu mente ya que tu
atención, mientras caminas, es atraída a todo tipo de percepciones
sensoriales.

Andar es el ejercicio que no requiere gimnasia. Es una prescripción
sin medicina, la regulación del peso sin dieta, el cosmético que no se
vende en las perfumerías. Es un tranquilizante sin comprimidos, una
terapia sin sicoanalista, una fuente de juventud que no es simple
leyenda. Una caminata es una vacación que no nos cuesta un centavo.


Ayuda a quemar calorías. Disminuye el estrés: serena la mente y los
nervios. Favorece el sueño. Regula el funcionamiento del aparato
digestivo. Devuelve la capacidad de atención y concentración. Da vuelo
a la creatividad. Dinamiza si ha entrado la modorra. Es un tiempo
propicio para rezar, reflexionar y programar. ¿Por qué no haces la
prueba? P. Natalio.