jueves, 7 de junio de 2012

Manos abiertas

Buenos días, amigo/a.

Antes de buscar el beneficio personal, piensa cómo puedes servir. En
lugar de querer poseer empezarás a compartir, guiado por el deseo de
ayudar a satisfacer las necesidades de los otros. Lo asombroso es que
verás fluir la verdadera satisfacción a tu vida, pues te pones en
sintonía con tu semejanza divina.

Qué suerte es tener un corazón sin puertas,
qué suerte es tener las manos siempre abiertas.
Manos abiertas para estrechar las de un amigo,
manos abiertas para ayudar en el camino.

Manos abiertas para buscar un mundo nuevo,

manos abiertas para un hacer, no para un sueño.
Manos abiertas, las de Jesús, las del Maestro,
manos abiertas, las del que supo amar primero.

Manos abiertas llenas de amor, las de María,

manos abiertas, ellas son nuestra luz y guía.


Pide al Señor, bendiga tus manos diciéndole con fe y amor: “Bendice,
Señor, mis manos para que sepan acariciar sin aprisionar; para que
sepan recibir sin poseer, dar sin calcular y sostener sin condicionar…
Gracias, Señor. Amén”. Que experimentes la alegría de compartir tus
dones. P. Natalio.

miércoles, 6 de junio de 2012


El asno engreído



Buenos días, amigo/a

Todos corremos el peligro de obrar para recibir la aprobación de los
demás. Es como decirse a  sí mismo: “Verán lo que yo soy capaz de
hacer”. Jesús nos precave de toda ostentación. Al referirse a la
limosna, dijo: “Cuando des limosna, que tu mano izquierda ignore lo
que hace la derecha, así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre,
que ve en lo secreto, te recompensará”.

Una vez le tocó a un asno cargar la imagen de un dios por las calles
de una ciudad para ser llevada a su templo. Y por donde él pasaba, la
multitud se postraba ante la imagen. El asno, pensando que se
postraban por respeto hacia él, se erguía orgullosamente, dándose
aires y negándose a dar un paso más. El conductor, viendo su decidida
parada, lanzó su látigo sobre sus espaldas y le dijo: —¡Oh, cabeza
hueca, todavía no ha llegado la hora en que los hombres adoren a los
asnos! (Esopo).


La humildad consiste en el reconocimiento de que Dios es el autor de
todo bien. De él proviene todo cuanto tenemos y somos. Y también
cuanto tiene y es nuestro prójimo. Por eso no cabe el sentido
competitivo de la vida, que está en el fondo de la actitud soberbia y
envidiosa. Que intentes vivir en lo concreto de cada día esta sólida
verdad. P. Natalio.

martes, 5 de junio de 2012


Escalera de cuatro peldaños



Buenos días, amigo/a.

Para mejorar la lectura diaria de la Biblia con una breve meditación,
se han señalado cuatro pasos de una mística escalera que, apoyada en
la tierra, penetra hasta el mismo cielo. Este método de los monjes,
llamado “lectio”, tiene cuatro momentos: lectura, meditación, oración
y contemplación.

1. Lectura: lee el fragmento elegido, que podría ser el evangelio del
día, con calma varias veces, e intenta responder a esta pregunta: ¿Qué
dice este texto? Fíjate las personas que intervienen, sus
sentimientos, el lugar y el tiempo del suceso, etc. Subraya algunas
palabras que están cargadas de significado en la Biblia.
2. Meditación: te preguntas: ¿Qué me dice Dios hoy en este texto? ¿A
qué cambios me invita, qué desafíos me sugiere? Puedes tomar alguna
frase que te impresionó y repetirla como “rumiando” su denso
contenido.
3. Oración: ¿Qué le digo yo a Dios? Quizá debo agradecerle mucho, o
bien pedirle perdón, o elevarle alguna súplica, o bien las tres cosas.
Apóyate en las mismas palabras del texto para elaborar con sencillez
tu propia oración.
4. Contemplación: Es un regalo de la gracia de Dios que se manifiesta
como una alegría, una decisión, una nueva mirada sobre la vida y el
mundo, una esperanza y amor nuevos, quizá el don de lágrimas…


En síntesis, pregúntate: ¿Qué me dice el texto?, ¿Qué me dice Dios en
este texto? y ¿Qué le digo yo a Dios? Y así  tu lectura es oración,
basada en las mismas palabras de Dios. Con el tiempo asociarás otras
frases ya meditadas que complementarán el texto del día. Esto
representará una gran alegría y fuerza para tu relación con Dios. Es
cuestión de comenzar. Anímate. P. Natalio.

lunes, 4 de junio de 2012


La hormiga y la paloma



Buenos días, amigo/a

Ser agradecidos es propio de corazones nobles. No es lo común. Cuando
Jesús curó a diez leprosos, sólo uno regresó a dar las gracias. El
reconocimiento de los favores recibidos hace quedar bien consigo mismo
por haber hecho lo justo y correcto. Desde luego, el que beneficia
debe hacerlo por pura bondad. Pero le es grato verse agradecido.

Obligada por la sed, una hormiga bajó a un manantial, y arrastrada por
la corriente, estaba a punto de ahogarse. Viéndola en esta emergencia
una paloma, desprendió de un árbol una ramita y la arrojó a la
corriente. Montó encima la hormiga salvándose. Mientras tanto un
cazador de pájaros se adelantó con su arma preparada para cazar a la
paloma. Lo vio la hormiga y lo picó en el talón, haciendo soltar al
cazador su arma. Aprovechó el momento la paloma para alzar el vuelo.
Esopo.


Ser agradecido es una virtud humana muy digna. Dar las gracias por un
favor es una forma concreta de reconocer que lo que han hecho por
nosotros, nos agrada y beneficia. Poco de lo que somos o poseemos lo
hemos logrado por mérito propio. Generalmente, se lo debemos a
alguien. Aprovecha hoy toda ocasión de decir sencillamente, “Muchas
gracias”. P. Natalio

domingo, 3 de junio de 2012


Haz buenos propósitos



Buenos días, amigo/a.

Cuando se trata de edificar una casa, hay que ser concreto y práctico.
El albañil observa si están los materiales y herramientas necesarias,
examina los planos, toma las medidas sobre el terreno, empuña la pala
y comienza el trabajo. En la noble tarea de agradar al Señor, tú
también debes ir a lo concreto. Para eso están los propósitos. Algunos
ejemplos, para inspirarte:

Me encargaré de una tarea familiar no habitual. Comenzando el día
ofreceré a Jesús mis trabajos. Aceptaré las críticas sin buscar
justificaciones. Diré un pensamiento de fe a un vecino. Visitaré a un
amigo que me necesita. Pensaré un defecto característico de mi
personalidad y el modo de evitarlo. Felicitaré a un miembro de mi
familia por una buena cualidad o acto bueno realizado. Diré de algún
modo al vecino que estoy contento de él. Rezaré un misterio del
rosario por los enfermos. Preguntaré a un familiar un rasgo negativo
de mi personalidad para comenzar a corregirlo.


Los Exploradores de Don Bosco se comprometen a hacer al menos una
buena acción por día. Cada uno de estos actos es como un ladrillo de
esa maravillosa construcción que levantas para alegría de Dios. Él
goza ver a sus hijos desarrollar con generosidad los dones recibidos.
Que pases un buen día. P. Natalio.

sábado, 2 de junio de 2012


En la corte del tirano Dionisio



Buenos días, amigo/a.

La persona plenamente humana es aquella que consigue ser ella misma,
que actúa por sus propias convicciones, y no por reacción a como
actúan con él los demás. Para vivir la vida con autenticidad, hace
falta mucho valor y ser capaz de nadar contracorriente. Vivir con
autenticidad supone arriesgarse, atreverse.

El poeta griego, Filoxeno, vivió por un tiempo en la corte de Dionisio
el Antiguo, tirano de Siracusa. Condenado a trabajo forzado en las
canteras por haber encontrado malos algunos versos del soberano, a los
pocos días fue sacado para consultarlo acerca de otra composición.
Como no le parecieron los versos mejores que los anteriores, tan sólo
se volvió hacia los oficiales de Dionisio y les dijo: “Que me vuelvan
a las canteras”. El tirano no pudo menos de reírse ante crítica tan
ingeniosa y lo perdonó.


Qué valentía supone buscar con pasión la verdad, sin transigir con las
excusas que nos vuelven esclavos de nuestras mentiras. Sólo la verdad
nos hará libres, dijo Jesús. Libres y auténticos, al reconocer con
sensatez “fortalezas” y “debilidades”. No es fácil porque vivimos en
un entorno de convencionalismos y máscaras. P. Natalio.

viernes, 1 de junio de 2012


Al Espíritu Santo



Buenos días, amigo/a

El Espíritu Santo habita en el bautizado en estado de gracia como en
un templo y es para nosotros el principio de la vida sobrenatural, así
como el alma es el principio de la vida corporal. Por eso podría
decirse que, si el hombre está compuesto de cuerpo y alma, el
cristiano está compuesto de cuerpo, alma y Espíritu Santo.

Ven, Espíritu Santo, luz y gozo, Amor, que en tus incendios nos abrasas:
renueva el alma de este pueblo tuyo que por mis labios canta tu alabanza.

En sus fatigas diarias, sé descanso; en su lucha tenaz, vigor y gracia:

haz germinar la caridad del Padre, que engendra flores y que quema zarzas.

Ven, Amor, que iluminas el camino, compañero divino de las almas:

ven con tu viento a sacudir al mundo y a abrir nuevos senderos de
esperanza. Amén.


El Espíritu Santo comunica al bautizado la vida divina, la vigoriza y
perfecciona. Nos alienta a practicar buenas obras. Con este fin, nos
enriquece con sus siete dones que generan actos eminentes de virtud,
llamados frutos del Espíritu. A saber, aplica a cada uno la Redención
de Cristo, en especial por los sacramentos de la Iglesia.  P. Natalio.