lunes, 14 de mayo de 2012


Damós y Pitias



Buenos días, amigo/a.

Los amigos son escasos. Los puedes contar con los dedos de la mano y
siempre te sobrarán dedos. Por eso tal vez no tengas muchos, pero los
que tienes siempre serán suficientes para llenar tu alma. Un amigo es
como la perla evangélica que, cuando la encuentras, vas y vendes todo,
con tal de poseerla.

Damós y Pitias, filósofos pitagóricos en tiempo de Dionisio el Joven,
fueron célebres por la amistad que los unía. Pitias, condenado a
muerte por el tirano, pidió un corto plazo para arreglar algunos
asuntos.  Damós aceptó morir en lugar de su amigo, si aquel no estaba
de regreso el día fijado. Llegada la hora del suplicio iba a ser
decapitado Damós, cuando se presentó Pitias a tomar su puesto. Se
conmovió tanto Dionisio ante tal abnegación que perdonó al condenado y
suplicó, aunque en vano, a los dos filósofos que lo admitieran en su
amistad.


“La amistad es una puerta que se abre, una sonrisa que te alienta, una
mirada que te comprende, una lágrima que se une a tu dolor, una
palabra que te anima, y una crítica que te mejora. Es un elogio que te
estimula, un encuentro que te regocija, un favor sin recompensa, y un
esperar sin cansancio”. Valora a tus amigos, acéptalos. P. Natalio.

domingo, 13 de mayo de 2012


Mensaje mariano



Buenos días, amigo/a.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los
demás.encuentra su plenitud. Si te preocupas demasiado por ti mismo y
tus cosas, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará
tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de
sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada.

Mis amados: volved vuestros ojos al espíritu. Desatad vuestros
egoísmos y veréis claro. Si el hombre de hoy se acercase más Dios, si
observase los Mandamientos, si viviese en un santo Temor, muchos
problemas que hoy os aturden no existirían. Mas, perdéis días, horas,
semanas en preocupaciones vanas e inútiles. ¿Y si viniese el dueño de
la boda y no os encontrara con la lámpara encendida? ¿Qué respuesta le
daríais? Mis pequeños, sabed ser pequeños, grandes en Humildad y
Pureza. Recordad que esta Madre os ama y sabe lo que es lo bueno para
vosotros.


Dios espera la colaboración del hombre para su plan de amor. El mal ha
entrado en el mundo por la puerta del egoísmo humano, que es negación
del amor. “Este es mi mandamiento, —dijo Jesús— que se amen los unos a
los otros como yo los he amado”. El Padre bondadoso derrame sobre ti
el Espíritu del amor, que es el Espíritu de Jesús. P. Natalio.

sábado, 12 de mayo de 2012


¿Oras por los difuntos?


Buenos días, amigo/a.

Las almas del Purgatorio no pueden ya hacer nada en su propio favor,
porque con la muerte termina el tiempo de expiar y purificarse. Si los
vivos no rezan por ellas, quedan abandonadas. Nosotros tenemos el
inmenso poder de aliviarlas. Mientras estamos vivos podemos reparar el
mal que hayamos hecho. Pero a menudo no le damos importancia.

San Juan Macías, hermano dominico, tenía una gran caridad con las
almas del Purgatorio. El obtuvo por sus oraciones (principalmente por
la recitación del santo Rosario) la liberación de ¡un millón
cuatrocientas mil almas! En retribución, el consiguió para sí mismo
las más abundantes y extraordinarias gracias; y esas almas vinieron a
consolarlo en su lecho de muerte y a acompañarlo hasta el Cielo. Este
hecho es tan cierto que fue insertado por la Iglesia en el decreto de
su beatificación.

Cuando las almas benditas son liberadas de sus penas y gozan la
beatitud del Cielo, no olvidan a sus amigos de la Tierra: su gratitud
no conoce límites. Postradas ante Dios, no cesan de orar por sus
bienhechores. Santa Catalina de Bologna dice:"He recibido muchos
favores de los Santos, pero mucho más grandes de las almas del
Purgatorio". Orar por los difuntos es una excelente obra de
misericordia. P. Natalio.

viernes, 11 de mayo de 2012


Diez adivinanzas



Buenos días, amigo/a.

Desde pequeños sin duda nos hemos divertido muchas veces
proponiéndonos adivinanzas: aguzan el ingenio, concentran la atención
dispersa, nos sorprenden siempre, suscitan hilaridad,  y facilitan la
memorización. Aquí te ofrezco un racimo de diez jugosos acertijos,
atribuidos a la beata Teresa de Calcuta.

¿Cuál es el día más bello?... Hoy.
¿Cuál es la cosa más fácil?... Equivocarse.
¿Cuál es el obstáculo más grande?... El miedo.
¿Cuál es el error mayor?... Abandonarse.
¿Cuál es la raíz de todos los males?... El egoísmo.
¿Cuál es la distracción más bella?... El trabajo.
¿Cuál es la peor derrota?... El desaliento.
¿Cuál es el peor defecto?... El mal humor.
¿Cuáles son los mejores profesores?... Los niños.
¿Cuál es la primera necesidad?... Comunicarse.


Para que estos acertijos susciten interés e inviten a pensar es
apropiado formular las preguntas a otra persona que no tenga delante
las respuestas. Como puedes ver todas las adivinanzas orientan a
cultivar actitudes correctas, e invitan a un momento de provechosa
reflexión. Te deseo un día agradable. P. Natalio.

jueves, 10 de mayo de 2012


La felicidad de dar



Buenos días, amigo/a.

San Pablo recordaba a los cristianos de Éfeso que Jesús había dicho:
«La felicidad está más en dar que en recibir». El mismo sentía gran
alegría en llevar el mensaje de salvación por pueblos y ciudades a
toda clase de personas. Y es la vivencia que tú puedes experimentar,
si por amor te donas a los demás en gestos de servicio humilde.

Un anciano muy pobre se dedicaba a sembrar árboles de mango. Alguien le dijo:
”¿Cómo es que a su edad se dedica a plantar mangos?  ¡Tenga por seguro
que no vivirá lo suficiente para consumir sus frutos!” El anciano
respondió apaciblemente: “Toda mi vida he comido mangos de árboles
sembrados por otros. ¡Que los míos rindan frutos para quienes me
sobrevivan! Habitamos un universo espléndido en el que todo y todos
tienen algo que ofrecer. Los árboles dan, los ríos dan, la tierra da,
el sol y la luna y las estrellas dan. ¿De dónde, pues, esa ansiedad
por tomar, recibir, juntar, acumular, sin dar nada a cambio? Todos
podemos dar algo, por pobres que seamos. Podemos ofrecer pensamientos
agradables, dulces palabras, sonrisas radiantes, conmovedoras
canciones…


¡Qué hermosa lección! “Todos podemos dar algo por pobre que seamos”.
Esto será para otros motivo de alegría y felicidad, pero sobre todo
para ti será una fuente de satisfacción y dicha profunda, porque nada
plenifica tanto al hombre como sus gestos de amor gratuito. Es mi
deseo que experimentes hoy la felicidad de dar. P. Natalio.

miércoles, 9 de mayo de 2012


A los jóvenes esposos



Buenos días, amigo/a.

Cuando Dios regala a una familia un hijo, la alegra con una preciosa
donación, confiando que los padres de la criatura la cuidarán con
responsabilidad hasta la edad adulta. Se ha escrito mucho sobre cómo
educar a los niños y a los adolescentes. Por eso, cuando encuentro
sobre el tema una orientación luminosa, breve y perfecta, siento el
deseo de compartirla para que todos aprovechen ese condensado de
sabiduría. Lee y medita.

Si el supremo Creador te da un hijo, tiembla por el sagrado depósito
que confía a tus cuidados. Haz que ese hijo hasta los diez años, te
admire. Hasta los 20, te ame. Y hasta la muerte, te respete. Sé para
ese hijo hasta los diez, su padre. Hasta los 20 años, su maestro y
hasta la muerte, su amigo.


Qué metas simples pero exigentes: ser para el hijo un padre, un
maestro y un amigo, poniendo sin embargo el acento hasta los diez
años, en la paternidad protectora, hasta los veinte en la docencia del
difícil arte de vivir honestamente, y hasta la muerte en la amistad
que todo lo comparte con humildad y sabiduría. Gracias, hermano/a, por
acercarte a este sitio web. Hasta mañana. P. Natalio.

martes, 8 de mayo de 2012


Reino importante


Buenos días, amigo/a.

Jesús comenzó a predicar a la gente diciendo: “El tiempo se ha
cumplido. El reino de Dios ha llegado. Conviértanse y crean en la
buena noticia”. Estas palabras que resonaron como una clarinada para
convocar al pueblo de Dios, siguen señalando el camino de la
salvación: volver al Señor, purificando el corazón…

Un Emperador de la antigua Alemania visitando una escuela hizo algunas
preguntas. Tomando una naranja, preguntó a una niñita: —¿A qué reino
pertenece? —Al reino  vegetal, dijo la niña con aplomo. —Bien, y ¿a
qué reino pertenece esta moneda de oro? —Al reino mineral, volvió a
responder. —¿Y a qué reino pertenezco yo?, preguntó con picardía el
emperador. La niña se ruborizó sin atreverse a decir, al reino animal;
pero, se le ocurrió una idea ingeniosa. —Al reino de Dios, señor, dijo
con los ojos relucientes. El emperador se conmovió y enjugó una
lágrima que asomó a sus ojos; puso su mano sobre la cabeza de la
pequeña y añadió seriamente: —¡Ojalá que yo sea digno de ese reino!


Jesús a todos nos invita a entrar en este reino por la puerta de la
conversión y de la fe en las buenas nuevas de salvación que están en
su mensaje. Es fundamental leer la Palabra de Dios para dar solidez a
nuestra vida cristiana. Ojalá tomes el hábito de comer este pan
celestial. Gracias por encontrarte cada día en este lugar. P. Natalio.