lunes, 7 de mayo de 2012

Al caer la tarde


Buenos días, amigo/a.

Al fin de una jornada agitada de lucha y de trabajo, nada ayuda tanto
a restaurar la paz en el alma como una oración llena de confianza en
el Señor. En efecto, en él encontramos un refugio seguro, un amigo
fiel, un pastor que acompaña con solícito cuidado. El himno que hoy te
ofrezco te introduce en un ambiente de celestial compañía.

Como el niño que no sabe dormirse sin asirse a la mano de su madre,
así mi corazón viene a ponerse sobre tus manos al caer la tarde.
Como el niño que sabe que alguien vela su sueño de inocencia y esperanza,
así descansará mi alma segura, sabiendo que eres Tú quien nos aguarda.
Tú endulzarás mi última amargura, tú aliviarás el último cansancio,
tú cuidarás los sueños de la noche, tú borrarás las huellas de mi llanto.
Tú nos darás mañana nuevamente la antorcha de la luz y la alegría,
y, por las horas que te traigo muertas, tú me darás una mañana viva. Amén.


Ojalá que, por propia experiencia, tengas la certeza que el mejor
descanso, ese oasis interior de paz que necesitas al fin del día, son
los brazos divinos del Padre. Allí está “la verde pradera donde
recostarte, de él fluye la fuente tranquila que repara las fuerzas
agotadas”. La oración es la llave que cierra sabiamente cada jornada.
El Señor te bendiga y proteja. P. Natalio.

domingo, 6 de mayo de 2012


Mecánico especial



Buenos días, amigo/a.

El egoísmo es una triste realidad humana. Alguien escribió con todo
realismo: “Cada uno vive pensando en él mismo y no en Ud. ni en mí. A
cada cual le importa más su dolor de muelas que una epidemia que mate
dos millones en China, y le interesa más el forúnculo que tiene en el
cuello que 40 terremotos en Asia”. (Dale Carnegie).

Un hombre llevó su auto a un taller mecánico. Mientras esperaba al
dueño, observó a uno de los empleados que arreglaba un coche. Quedó
maravillado por su prolijidad. El mecánico cambió el aceite, sin
derramar ni una gota, revisó el radiador, limpió el parabrisas,
borrando cada mancha de polvo y cada marca grasienta de huellas
dactilares, se lavó las manos a la perfección, y condujo el auto,
despacio, fuera del garaje para aparcarlo en la esquina. Entonces
llegó el patrón, y el cliente le dijo, refiriéndose al mecánico: —
¡Ese sí que es un verdadero mecánico! ¡Bah! —dijo el dueño,
despectivamente—, ¡ése es su propio coche!


Dios espera la colaboración de los hombres para su plan de amor. El
mal ha entrado en el mundo por la puerta del egoísmo humano, que es
negación del amor. “Este es mi mandamiento, —dijo Jesús— que se amen
los unos a los otros como yo los he amado”. Que el Padre
misericordioso derrame sobre ti el Espíritu del amor, que es el
Espíritu de Jesús. P. Natalio.

sábado, 5 de mayo de 2012

¿Qué hace un joven alegre?


Buenos días, amigo/a.

Alguien escribió bellamente: “Un joven sin ideales, es un cielo sin
estrellas”. No bien  encuentres el sentido de tu vida, percibirás que
creces como persona. Eso es tener una estrella que orienta y estimula
a jugarse por algo que merece la pena. Entonces sabrás seleccionar
amigos, diversiones, lecturas, programas con sabiduría. Tomarás
decisiones responsables y coherentes que te acercarán a la meta
soñada.

¿Qué hace un joven alegre? El canto está siempre en sus labios. El
canto que alegra y purifica como el agua, como la luz como el sol, y
se traduce en risa franca y confiada. Canta en el templo. Canta en el
hogar. Canta cuando la pena ronda su alma. Canta cuando trepa las
cordilleras. ¡Las cumbres y el mar! Ahí están sus preferencias: ellas
reflejan su alma. Alta como los Andes. Ancha, serena, profunda como el
Pacífico que baña las costas de su Patria. San Alberto Hurtado


Leonardo da Vinci escribió: “El que tiene los ojos fijos en un
estrella no se vuelve atrás”. Ésa es precisamente la fuerza
irresistible que tiene una vocación o ideal que ha movilizado el
corazón de un joven. Otro escritor sugiere: “Si quieres mantener tu
surco derecho, ata tu arado a una estrella”. ´Surco derecho´  hace
pensar en una vida recta, honesta, sin extravíos… P. Natalio.

viernes, 4 de mayo de 2012

Los miembros y el estómago


Buenos días, amigo/a.

Movamos los mecanismos oportunos para que la gestión social, política
y económica se oriente a una mayor equidad en la participación de los
bienes espirituales, culturales y materiales,  buscando el progreso de
todos y, en primer lugar, el de los más desfavorecidos. Todos debemos
revalorizar la Política como arte de la convivencia humana.

Menenio Agripa, patricio romano, resolvió una rebelión de la plebe
contándoles este apólogo: “Una vez los miembros del cuerpo humano,
cansados de alimentar al estómago, que al parecer era ocioso, se
rebelaron, negándose a llevar alimento a la boca, pero al poco tiempo
el cuerpo y los miembros se debilitaron. Éstos entonces comprendieron
que el estómago también trabajaba y mediante la digestión de los
alimentos mantenía a todo el cuerpo en actividad”. Agripa les explicó
que los plebeyos eran los miembros y el Senado el estómago y para que
toda la sociedad funcionara en armonía, era necesaria la concordia.


A la obra gigantesca de la paz social, tú puedes aportar la paz de tu
propio corazón, porque quien está en paz consigo mismo, la irradia a
su familia, al círculo de amigos, al ambiente laboral. Evita además
toda intolerancia y discriminación: programa, simple y fácil, para ser
un constructor eficaz de concordia y de paz. P. Natalio.

jueves, 3 de mayo de 2012


Oración por las sonrisas



Buenos días, amigo/a.

Un autor espiritual dice: “Si sucede alguna vez que no te dan la
sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta
necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás”.
Pide al Espíritu Santo el don de la alegría cada día y, si no te
sientes alegre, empieza a sonreír y una fresca alegría surgirá de tu
alma.

Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro sonrisas de gozo por
la riqueza de tu bendi¬ción. Que mis ojos sonrían diaria¬mente por la
salud y amistad de mi familia y de mi comunidad. Que mi corazón sonría
cada día, por las alegrías y dolores que compartimos. Que mi boca
sonría todos los días con la alegría y regocijo de tus trabajos. Que
mi rostro dé testimonio siempre de la alegría que tú me brindas.
Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor. Amén. Madre Teresa de
Calcuta


El sentido del humor es una herramienta básica para la supervivencia:
rompe la tensión en un momento de crisis, ayuda a encarar situaciones
estresantes, disipa las preocupaciones...  Cuando rías, se te
aliviarán las cargas. Que el Señor te ayude a defender y cultivar con
acciones concretas el don de la alegría. P. Natalio.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Con toda el alma


Buenos días, amigo/a.

 “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y
con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón estas palabras que yo te
dicto hoy. Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en
tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte”. Este
es el mandato más importante y así como fue dado: “con toda el alma”.
Lee ahora lo que sigue:
C. S. Lewis, novelista irlandés (1898-1963) en sus “Cartas del diablo
a su sobrino”, describe admirablemente esa tentación que lleva al alma
a regatear con Dios. «Háblale —aconseja el diablo veterano a su
inexperto sobrino— sobre la “moderación en todas las cosas”. Una vez
que consigas hacerle pensar a cualquiera que “la religión está muy
bien, pero hasta cierto punto”, podrás sentirte satisfecho acerca de
su alma. Una religión moderada es tan buena para nosotros como la
falta absoluta de religión, y más divertida.»


¿Te das cuenta? En amar a Dios no debe haber moderación alguna, porque
hay que amarlo como él se merece, con toda el alma y con todas las
fuerzas. Cuando entibiamos nuestra relación con Dios, es tan malo como
ignorarlo por completo. “La medida de amar a Dios es amarlo sin
medida”. ¿Estamos? No caigas en esa sutil tentación del enemigo. P.
Natalio.

martes, 1 de mayo de 2012

Frutos del perdón


Buenos días, amigo/a.

Perdonar es más propio de Dios cuya misericordia es infinita, que del
hombre que tan fácilmente se deja arrastrar a la venganza. Pero hay
ejemplos de personas que, buscando inspiración y fuerza en Jesús,
incluso murieron perdonando a sus verdugos. Te ofrezco hoy un texto
encontrado en un pedazo de papel en el campo de concentración de
Robensburg, luego de la Segunda Guerra Mundial:

Acuérdate, Señor, no sólo de los hombres y mujeres de buena voluntad,
sino también de los de mala voluntad. No recuerdes tan sólo el
sufrimiento que nos han causado; recuerda también los frutos que hemos
dado gracias a ese sufrimiento: la camaradería, la lealtad, la
generosidad, la humildad, el valor y la grandeza de ánimo que todo
ello ha conseguido inspirar. Y cuando los llames a ellos a juicio, haz
que esos frutos que hemos dado sirvan para su recompensa y perdón.


Emocionante testimonio de creyentes que transformaron una situación
injusta y terrible, en ocasión de crecimiento espiritual y de
fraternidad humana. Para perdonar necesitas pedir al Espíritu Santo
que derrame el mismo amor de Dios en tu corazón. Ese amor cambia el
corazón para poder cumplir el precepto de perdonar a los que nos hacen
el mal. Mañana estoy contigo, si Dios quiere. Y que él te bendiga. P.
Natalio.