sábado, 14 de abril de 2012

El pino sin infancia


Buenos días, amigo/a

“El presente es tan efímero que no le atribuyes ningún valor. Y es,
sin embargo, el único que está en tu poder, y tu vida no es más que un
conjunto de momentos presentes. El hombre inquieto arrastra consigo su
pasado e intenta agarrar el futuro al mismo tiempo que el presente. Si
quieres triunfar en la vida vive plenamente, uno tras otro, cada
momento presente”, (M. Quoist).

Había una vez un pino que, desde pequeño, soñó con ser grande. Su
especie llegaba a alcanzar los sesenta metros. Le habían dicho que,
desde arriba, la vista era maravillosa. Sus amigos le señalaban
distintas bellezas naturales, pequeñas plantas, flores, insectos,
grandes animales y hasta personas, pero no lo atraían; iba creciendo y
lo único que le interesaba era ser muy alto. Al llegar a la estatura
deseada, disfrutó de un panorama espectacular. Cuando conversaban sus
amigos, escuchaba cosas extrañas para él: chicos jugando a la pelota,
perros que corrían, abejitas que se posaban en las flores, y muchos
comentarios sobre seres que no llegaba a ver desde allá arriba. Pero
ya no pudo bajar para conocerlos, se los había perdido mientras
esperaba llegar bien alto. El futuro es para soñar; el presente, para
vivirlo y gozarlo.


“Piensas siempre que la vida es para mañana: mañana haré, mañana
tendré, mañana seré… ¿Por qué esperar al mañana para vivir? Un día no
tendrás mañana y no habrás vivido” (M. Quoist). Repite una y otra vez
la consigna: «Este es el día que hizo el Señor; me regocijaré y
alegraré en él» (S 118). P. Natalio.

viernes, 13 de abril de 2012


Decídete por lo mejor



Buenos días, amigo/a.

El pecado no es de ninguna manera un enriquecimiento del hombre. Todo
lo contrario: “coronado de gloria y dignidad por Dios” (Sal 8), el ser
humano al pecar se devalúa, se degrada, se priva de la plenitud que le
es propia. Se vuelve esclavo del pecado, él que había sido creado
“poco inferior a los ángeles y bajo cuyos pies puso Dios la creación
inmensa”. La Reina de la Paz te anima a decidirte por lo mejor.

“¡Queridos hijos! Mi oración hoy es para todos ustedes que buscan la
gracia de la conversión. Llaman a la puerta de mi Corazón, pero sin
esperanza ni oración, en el pecado, y sin el sacramento de la
Reconciliación con Dios. Abandonen el pecado y decídanse, hijitos, por
la santidad. Solamente así puedo ayudarlos y escuchar sus oraciones e
interceder ante el Altísimo. ¡Gracias por haber respondido a mi
llamado! ”


Los santos vivían con el pensamiento en el Cielo. Con esta luz
orientaron sus pasos por la tierra. Sabían que obrar mal desagrada y
ofende a Dios y nos perjudica seriamente. Sabían también que no dar
importancia a las transgresiones pequeñas, arrastra a graves pecados,
porque adormecen la conciencia… Cuida no lesionar el amor a Dios y al
hermano. P. Natalio.

jueves, 12 de abril de 2012


El sentido de la vida



Buenos días, amigo/a

La vida es nuestro máximo valor y, a la vez, nuestro máximo problema.
Tememos perderla; nos angustia la muerte física. Pero hay otra muerte
más sutil que nos envuelve: no encontrarle sentido a la vida. ¿Es
exagerado decir que el hombre de hoy ya no sabe a dónde va ni para qué
vive? Vive nadando entre el placer y la comodidad... pero
insatisfecho: no experimenta la alegría de vivir.

Santa Paula tuvo en Roma una juventud rodeada de lujos. Se casó muy
bien. Continuó en el matrimonio aquella vida de esplendor y bienestar.
Sentía repulsión por los pobres. Pero, un día, entró en su palacio la
tristeza y el luto. Paula perdió a su marido. Pasó varios días
encerrada en su dolor. Cuando dejó su retiro, estaba transformada.
Había encontrado a Cristo. Reapareció vestida con sencillez. Las
puertas del palacio se abrieron a los pobres y enfermos. Andaba
presurosa por Roma, hacia el barrio de los pobres. Lavaba a los
enfermos sus heridas purulentas. A los niños les limpiaba las cabezas
llenas de parásitos. Antes de morir dejó, por testamento,  todos sus
bienes a los pobres.


El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los
demás encuentra su madurez y plenitud. “Si te preocupas demasiado por
ti mismo, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará
tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de
sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada”. P. Natalio.

miércoles, 11 de abril de 2012

Saber decidirse


Buenos días, amigo/a.

Avanzar ante obstáculos abrumadores es arriesgarse a fracasar. Pero se
deben correr los riesgos porque el peligro más grande en la vida es no
arriesgar nada. La persona que no arriesga nada, no hace nada, no
tiene nada, no es nada. Podrá evitar el sufrimiento y la tristeza,
pero no puede aprender, sentir, cambiar, crecer ni amar.

Muchas veces nos conformamos en vez de arriesgarnos, sin pensar que
cada día que pasa nunca volverá. Debemos recordar que: “Nada está
escrito. Nada está hecho. Nada es imposible”. Todo depende de nuestra
voluntad. De esa fuerza que nos sale de adentro. De decir "¡Sí,
puedo!" a cada desafío. Tenemos el poder. Cuando estamos decididos,
cuando de verdad queremos algo, no hay obstáculo capaz de
interponerse. Si queremos... podemos llegar más lejos. Si queremos...
podemos llegar más alto. Si queremos... podemos hacer lo que sea. Sólo
hay que proponérselo, y trabajar para lograrlo. ¡Yo sé que tú puedes!


Temores y ansiedades pueden anular tus energías y frustrar el logro de
tus objetivos. Para superar estos miedos confía en el Señor. Él te
acompaña y está dispuesto a darte una mano. Déjale el cuidado de todas
tus cosas y abandónate en él. Todo te irá mejor y tus problemas se
resolverán con tranquilidad según sus designios. P. Natalio.

martes, 10 de abril de 2012

Antes de que sea tarde


Buenos días, amigo/a.

Con frecuencia nos damos cuenta de lo que tenemos, sólo cuando lo
perdemos. Muchas veces esperamos demasiado para decir: "Tú significas
mucho para mí”. A  veces dañamos a las personas que más amamos
permitiendo que una tontería nos separe. Muchas veces dejamos que las
cosas menos importantes acaparen nuestra mente, y nos perjudiquen.

Una chica le preguntó a un chico, si pensaba que ella era bonita. Él
dijo que no. Ella le preguntó si él quería estar con ella para
siempre, y él dijo que no. Entonces ella le preguntó que si ella se
fuera, él lloraría; y él dijo que no. Ya había escuchado suficiente.
Ella comenzó a caminar, y las lágrimas comenzaron a brotar. El chico
la agarró de un brazo, y le dijo: Tú no eres linda, eres hermosa. No
quiero estar contigo por siempre, necesito estar contigo por siempre.
Y si te vas, no lloraría, simplemente moriría...


Por lo tanto… asegúrate de dejarle saber a las personas más
importantes en tu vida, cuánto las quieres y cuánto ellas significan
para ti. Tómate tiempo de decir las palabras adecuadas, antes de que
tu tiempo se acabe. Asegúrate de apreciar todo lo que has obtenido, y
sé agradecido por todo lo que significa mucho para ti, (Sitio “María
luz divina”). P. Natalio.

lunes, 9 de abril de 2012


Aunque no seas artista



Buenos días, amigo/a.

“Los entusiastas son los triunfadores. Ellos tienen fortaleza, tienen
tenacidad. El entusiasmo es la base de todo progreso. Sin él, todo son
excusas”. El entusiasta tiene una gran confianza en Dios, que es
también sana confianza en sí mismo, en los demás y en la vida.
Sentimiento poderoso que disipa los fantasmas nefastos de los temores.

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu propia vida. Aunque
no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra maestra. Aunque
no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse
en un film primoroso, con Dios de productor. Aunque no tengas gran
cultura, puedes cultivar la sabiduría de la caridad. Aunque tu trabajo
sea humilde, puedes convertir tu día en oración. Aunque tengas sesenta
o setenta años, puedes seguir siendo joven de espíritu. Aunque
lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar. Todo
depende de tu confianza en Dios, y de tu empeño en ser digno hijo
suyo.


En la Biblia encontrarás pensamientos capaces de levantar el ánimo por
más decaído que estés. En Isaías (43) el Señor te dice: “Tú eres de
gran precio ante mis ojos, porque eres valioso y yo te amo. No tengas
miedo, yo estoy contigo”. Aunque tu autoestima esté muy baja, esta
declaración de Dios es poderosa para ponerte de pie. P. Natalio.

domingo, 8 de abril de 2012


Campanas jubilosas…



Buenos días, amigo/a

Aquí tienes un himno pascual para levantar el ánimo, hacer vibrar la
esperanza y bailar de alegría, porque el Señor, victorioso del pecado
y de la muerte, te invita a anticipar por la fe la vida que no
termina, descansando seguro en la imperturbable paz de su abrazo
eterno.

Que doblen las campanas jubilosas y proclamen el triunfo del amor,
y llenen nuestras almas de aleluyas, de gozo y esperanza en el Señor.
Los sellos de la muerte han sido rotos, la vida para siempre es libertad,
ni la muerte ni el mal son para el hombre su destino, su última verdad.

Derrotados la muerte y el pecado, es de Dios toda historia y su final;

esperad con confianza su venida: no temáis, con vosotros él está.
Volverán encrespadas tempestades para hundir vuestra fe y vuestra verdad,
es más fuerte que el mal y que su embate el poder el Señor, que os salvará.


“No temas, yo estoy contigo”, es un maravilloso tema bíblico que
puedes profundizar en el libro de Josué, (1, 1-10).. Allí Dios una y
otra vez repite al héroe, antes de su gesta guerrera en la tierra que
mana leche y miel: “Sé valiente, no temas, porque yo estaré siempre
contigo, adondequiera que vayas”. Que estas palabras fortalezcan tu
confianza. P. Natalio.