martes, 14 de febrero de 2012

El orador Demades


Buenos días, amigo/a.

Hay un momento decisivo en la vida humana: es cuando ante tu propia
conciencia te comprometes a cumplir siempre tu deber. Desde ese día,
comienzas a mirar todo de otra manera, y cada cosa cobra nuevo valor.
Desde ese día, te abres a una etapa más hermosa y fecunda, porque has
dado prioridad al deber en vez del placer egoísta.

El orador Demades hablaba un día a los ciudadanos de Atenas, pero como
no prestaban mucha atención a su discurso, pidió que le permitieran
contar una fábula de Esopo. Aceptado el pedido, empezó de este modo:
–Deméter, la golondrina y la anguila viajaban juntas un día. Cuando
llegaron a la orilla de un río; la golondrina se elevó en el aire, la
anguila desapareció en las aguas… –y aquí se detuvo el orador. –¿Y
Deméter? –le gritaron–¿Qué hizo? –Deméter se enfureció contra ustedes
–replicó– porque descuidan los asuntos de Estado para entretenerse con
las fábulas de Esopo.

Tu vida, como la de todos, transcurre entre sencillas tareas. Puedes
caer en el grave error de juzgarlas sin importancia y hacerlas sin
entusiasmo y amor. Pon lo mejor de ti mismo en cada una. No olvides
que “no hay virtud más eminente que la de hacer sencillamente lo que
tenemos que hacer”. Que descubras y vivas la felicidad del deber
cumplido. P. Natalio.

lunes, 13 de febrero de 2012


Abrirse al amor de Dios


Buenos días, amigo/a.

En la Biblia está viva la Palabra de Dios. Leyéndola, crecerá tu amor
por el Señor. Te sugiero leer con lentitud el salmo 23 del Buen
Pastor, diciendo “Gracias, Señor”, a cada frase del mismo. Sentirás
conmoverse tu corazón por el amor delicado y tierno del Señor, que da
seguridad, descanso, renovación…Mensaje de la Reina de la paz:

“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y los miro y los
bendigo, y no pierdo la esperanza de que este mundo cambie para bien y
la paz reine en los corazones de los hombres. La alegría reinará en el
mundo porque se han abierto a mi llamado y al amor de Dios. El
Espíritu Santo está cambiando a una multitud que ha dicho sí. Por eso
deseo decirles: ¡gracias por haber respondido a mi llamado! ”

Trata de avivar la llama interior para tener un amor tan firme a Dios
que siempre lo tengas en el primer lugar de tu afecto, preocupaciones,
tiempo… Hay un motivo fundamental para eso: Dios, en Jesús, se ha
jugado tanto por ti que no te queda sino organizar toda tu vida como
respuesta coherente a su entrañable bondad. P. Natalio.

domingo, 12 de febrero de 2012


Bilocación del P. Pío


Buenos días, amigo/a.

La bilocación es la presencia de una persona en dos lugares distintos.
Muchos santos tuvieron este fenómeno místico, entre ellos: san
Francisco de Asís, san Antonio de Padua, santa Ludwina, san Martín de
Porres, san José de Cupertino, san Alfonso de Ligorio, san Juan Bosco,
etc. No es fácil explicarlo. Hay varias teorías al respecto.

Una vez el cardenal Merry del Val contó al papa Pío XII que había
visto al padre Pío rezando en la basílica de San Pedro frente a la
tumba de san Pío X, el día de la canonización de santa Teresita. El
papa preguntó al beato Don Orione qué pensaba del asunto. Don Oriorie
respondió: “Yo también lo vi. Estaba arrodillado rezando a san Pío X.
Me miró sonriente y luego desapareció”.

Sucede –explican– que en el lugar de partida la presencia del
místico es física, pero en un estado de reposo absoluto; mientras que
en el lugar de llegada está sólo en espíritu pero visualizado en una
aparición. O viceversa: en el lugar de partida hay una presencia
espiritual, y en el de llegada, corporal. ¡Qué maravilloso es el poder
de Dios! P. Natalio.

sábado, 11 de febrero de 2012


TV: selecciona con acierto


Buenos días, amigo/a.

No pidas a la televisión lo que no puede dar. La televisión no está
para suplir las deficiencias de nada ni de nadie. Ni es la panacea
para satisfacer todos los intereses y deseos incontables de la gente.
Selecciona inteligentemente los programas. La televisión hay que verla
con libertad, pero sin dejarse dominar por ella. (N. Blázquez).

Evita caer en la tentación de la televisión y sus muchos canales como
forma de pasar el tiempo. Cada día estamos ante ella un promedio de
tres horas. Huye de la ilusión de que estás informado porque ves el
noticiero. Lee más. Pasea más. Si hay niños pequeños en la casa, mira
la tele con ellos y dales criterios para elegir. Dales alternativas,
léeles cuentos, participa en sus juegos. Proponte leer todas las
noches media hora. y recuerda: detrás de los medios de comunicación
hay grandes intereses políticos, sociales y económicos. Sé crítico con
la información. Separa los hechos de las opiniones y busca la verdad
en todo momento, sin dejarte manipular. (Juan Yzuel).

No des a la televisión más importancia de la que tiene. La televisión
debe ser valorada como la ventana del dormitorio. La experiencia
debería indicarte cuándo debe permanecer abierta, cerrada o,
simplemente, entreabierta. Y recuerda: la mejor manera de castigar a
un canal consiste en no ver sus programas (Id.). P. Natalio

viernes, 10 de febrero de 2012


El bambú japonés


Buenos días, amigo/a

La única diferencia entre el adulto fracasado y el que ha tenido éxito
está en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos son la clave
de todo éxito. Por lo tanto valoriza el tiempo de formación, tiempo de
espera fructuosa en que pones la base de tu futuro. Persevera en el
esfuerzo, aun si no ves los resultados. Esto vale para los jóvenes y
también para los adultos.

Algo muy curioso sucede al bambú japonés. Siembras la semilla, la
abonas y te ocupas de regarla. Durante los primeros meses no sucede
nada apreciable; en realidad no pasa nada durante siete años. Un
cultivador inexperto pensará que las semillas eran infértiles. Sin
embargo, durante el séptimo año en un período de tan solo seis semanas
la planta de bambú crece hasta treinta metros. ¿Tardó solo seis
semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis
semanas en desarrollarse. Durante esos años de aparente inactividad el
bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le
permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete
años.

Tu crecimiento personal depende de los hábitos buenos que vas
incorporando a tu vida. Uno de estos hábitos es la actitud de
formación permanente, superándote de día en día, porque “crecer es un
aprendizaje constante y culmina cuando nos retiramos de esta fiesta
que es la vida”. El Señor te acompañe con su bondad. P. Natalio

jueves, 9 de febrero de 2012


Detente a oler las flores


Buenos días, amigo/a.

El ritmo de la vida moderna, suele alejarnos del contacto con las
cosas naturales. Es raro detenemos, a lo largo del año, a observar un
amanecer o un anochecer. Este solaz aporta tanto a nuestra paz
interior y equilibrio mental, que los beneficios se obtienen de
inmediato. No cierres los ojos a estas realidades fuertes de la vida.

Quítate el grillete de la muñeca -al menos de vez en cuando- deja de
depender tanto del reloj. Escucha tu reloj interior. Tómate días de
retiro, de verdadero descanso, sin programa alguno. No estés hasta la
última hora del día haciendo cosas o viendo la televisión. Un día a la
semana acuéstate y levántate antes. Huye de todo lo que «enganche» y
cree adicción. Vivir equilibradamente implica saber combinar las
actividades que nos agradan y recrean. Cuando algo se convierte en
una obsesión hay que buscar la forma de liberarse de su esclavitud.
(Juan Yzuel).

Es importante que cada familia busque sus momentos de descanso, aunque
sea sin salir de casa. Detenerse, “respirar la vida gozando cada
minuto”. Hacer lo que no siempre se hace. Salir a caminar, aprovechar
esa ocasión para un fructífero diálogo, o acercarse al templo para
hacer una visita a Jesús. P. Natalio.

miércoles, 8 de febrero de 2012


Vida sencilla


Buenos días, amigo/a.

A veces la vida del hombre moderno corre inquieta, agitada por la
locura de tener más y más. Ganarás en paz y serenidad de espíritu
cuando reduzcas esas necesidades ficticias que nos imponen los que
sólo anhelan vender más.

Como buen filósofo que era, Sócrates creía que la persona sabia
viviría por intuición natural de manera sencilla. Él mismo ni siquiera
llevaba zapatos; sin embargo, una y otra vez cedía al atractivo de la
plaza del mercado y solía acudir allí a ver las mercancías que se
exhibían. Cuando un amigo le preguntó la razón, Sócrates le dijo: —Me
encanta ir allí y descubrir que soy perfectamente feliz, sin tantas
bagatelas superfluas.

¿No podrías simplificar tu vida, volviéndola más sencilla, para
dedicarte a tus aspiraciones profundas? El salmista nos informa que ha
llegado a “acallar y moderar sus deseos como un niño en brazos de su
madre; ya no pretende grandezas que superan su capacidad, ni fomenta
ambiciones desmedidas” (131). P. Natalio.