jueves, 8 de diciembre de 2011

A María Inmaculada


Buenos días, amigo/a.

San Francisco de Asís decía: “Cuando digo el Avemaría, los cielos
sonríen, los ángeles cantan y los demonios tiemblan y huyen”. Don
Bosco recordaba a los chicos: “María nos asegura que, si somos devotos
suyos, nos tendrá como hijos suyos, nos cubrirá con su manto, nos
colmará de bendiciones en este mundo, para obtenernos después el
Paraíso”. Te presento hoy una sencilla y hermosa oración para celebrar
a nuestra Madre Inmaculada.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se
recrea en tan graciosa belleza. A ti celestial princesa, Virgen
Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón. Mírame
con compasión, no me dejes, Madre mía.

Concluye esta breve plegaria con un acto de gran confianza: la entrega
y abandono en su poderosa protección e intercesión maternal. ¿Por qué
no memorizarla y decirla al menos una vez cada día? “Que el nombre de
María sea alegría para tu corazón, miel para tus labios y melodía para
tus oídos”, como decía san Antonio de Padua. P. Natalio.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El caballo escondido


Buenos días, amigo/a.

Hay en nuestras vidas hábitos que nos esclavizan e impiden ser la obra
maestra que a veces soñamos. Todo es posible con la ayuda del Señor, a
pesar de que no sea fácil. Procede con paciencia pues “nadie se
desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la
ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño”, (Mark
Twain).

Cuentan de un niño que un día entró en el taller de escultura de un
vecino, y allí encontró un gran bloque de piedra. A los pocos meses
volvió a entrar, y en el mismo sitio encontró la escultura de un
caballo. Entonces le preguntó al escultor: —¿Cómo sabías tú que dentro
había un caballo? —Ésta es la especialidad del artista: encontrar el
caballo (o lo que sea) que hay dentro. Ir quitando toda la piedra que
sobra hasta encontrar el caballo.

Sin duda dentro de ti mismo hay una obra de arte que debes sacar a luz
con persistente labor. Se trata de ir quitando lo que sobra, lo que
impide ser un hombre cabal, un hijo de Dios tal como él lo soñó. “Si
todos los años extirpáramos un solo defecto, pronto llegaríamos a ser
personas perfectas”, (Kempis). El Señor te asiste, pon manos a la
obra. P. Natalio.

martes, 6 de diciembre de 2011


Niños sinceros


Buenos días, amigo/a.

¡Qué importante que los padres hablen a sus hijos y les vayan
trasmitiendo los valores que ellos mismos recibieron! Pero mucho más
importante es que actúen de acuerdo con esos mismos valores. Las
palabras se las lleva el viento, los ejemplos se quedan grabados en el
alma como marcas impresas con fuego.

Entramos con mis hijos a un restaurante. Al traernos la cuenta, el
mozo le arma un tremendo escándalo a mi esposa: —Señora, por favor,
¡devuelva el tenedor que se guardó en el bolso! Mi señora
—indignadísima—vocifera: —¡Atrevido! ¡Respete! Yo soy una distinguida
mujer. Además, no tengo necesidad de una cosa de ésas. ¡Esto es una
infamia! En nuestra casa tenemos cubiertos finísimos y muy elegantes.
—¿No es cierto, hijito? —se dirigió a mi hijo menor. Y éste respondió:
¡Sí, mami! Y... de los mejoles lestaulantesl

La mentira comienza por faltas leves, que se van volviendo más
atrevidas, pues arruinan la rectitud de la conciencia moral. Lo malo
de la mentira es que abre camino a transgresiones graves como
apropiarse lo ajeno, calumniar las personas, ocultar amistades
peligrosas, etc. El mentiroso anula valiosos muros que lo protegen.
Cultiva la sinceridad. P. Natalio

domingo, 4 de diciembre de 2011


Los dos burros


Buenos días, amigo/a.

La incomprensión entre las personas es una falta común. Entre los
mismos miembros de la familia, en las asociaciones apostólicas y
grupos humanos sucede lo que la Reina de la Paz señaló en un mensaje:
“Hijitos, oren y no permitan que Satanás actúe en sus vidas con
malentendidos, incomprensiones y faltas de aceptación entre unos y
otros”.

Iban por un camino dos burros atados por el cuello con una cuerda muy
corta. A ambos lados del camino encontraron dos fardos de alfalfa
fresca y verde. Cada uno tiraba hacia su lado. Pero como la cuerda era
corta, ninguno de los dos llegaba a la alfalfa. Se miraron y se
entendieron. Fueron los dos juntos a uno de los fardos, y después los
dos al otro.

San Pablo a los colosenses los pone en guardia contra las rivalidades,
envidias y discordias, obras propias del hombre carnal y terreno.
Desea, por el contrario, verlos llenos de los frutos del Espíritu, a
saber: amabilidad, confianza mutua, alegría y paz. Por lo tanto,
vigila y ora al Espíritu Santo para que arda en tu corazón el fuego de
su amor. P. Natalio.

sábado, 3 de diciembre de 2011


Qué es el amor


Buenos días, amigo/a.

No hay dificultad por muy grande que sea, que el amor no la supere. No
hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra, tendiendo
puentes sobre ellas. No hay muro por muy alto que sea, que el amor no
lo derrumbe. No importa cuán serio sea un problema, cuán desesperada
una situación: el amor tiene poder para vencer todo esto.

El amor consiste, no en sentir que se ama, sino en querer amar. Cuando
se quiere amar, se ama, cuando se quiere amar por encima de todo, se
ama por encima de todo. Si ocurre que se cae en una tentación, es
porque el amor es demasiado débil, no es que no haya amor. Hay que
llorar, arrepentirse y humillarse corno san Pedro. Y también como él
decir tres veces: yo te amo, a pesar de mis debilidades y pecados, te
amo. En cuanto al amor que Jesús nos tiene, nos lo ha probado tanto
como para que crearnos en él sin sentirlo. Sentir que lo amamos y que
nos ama, sería el cielo; el cielo no es, salvo raras excepciones, para
aquí abajo. Carlos de Foucauld.

Hay personas pobres que distribuyen sonrisas. Existen personas que
sufren pero nos comunican alegría. Por allí van personas
incomprendidas que saben comprendernos. Hay personas que fueron
ofendidas y supieron perdonar. Tú y yo conocemos esas personas… y su
secreto es amar. Amigo/a, pasa por el mundo desparramando gotitas de
amor. P. Natalio.

viernes, 2 de diciembre de 2011


Ama la verdad


Buenos días, amigo/a.

Ser una persona que ama la verdad, aun cuando ésta vaya en contra de
uno, te reviste de gran honor. Y el honor es mejor que los honores
Urge educar al niño a descubrir y gozar la alegría que da hablar y
actuar con la verdad, comprendiendo que no debe avergonzarse de dar
testimonio sincero de ella. Ojalá padres y maestros asuman esta tarea
básica.

Durante el nazismo Albert Einstein, a causa de ser judío, tuvo que
soportar una guerra en su contra, tramada con el fin de desprestigiar
sus investigaciones. Uno de esos intentos se dio cuando se compilaron
las opiniones de 100 científicos que contradecían las suyas, y que se
editaron en un libio titulado “Cien autores en contra de Einstein”.
Cuando se enteró de la noticia, Einstein comentó: —¿Por qué cien? Si
estuviese equivocado, bastaría uno solo.

La persona honesta es coherente entre lo que hace y lo que dice. Vive
de principios. Vive con autenticidad. No se justifica diciendo que
todos actúan así; o que es la única forma de salir adelante. Se atreve
a ir “contra corriente”. Mentir para dañar a alguien, robar al pobre,
hacer fracasar a alguien voluntariamente, son injusticias graves. Ama
la verdad. P. Natalio.

jueves, 1 de diciembre de 2011


Oración para la acción

Buenos días, amigo/a.

“Todos los santos comenzaron su conversión por la oración y por ella
perseveraron; y todos los condenados se perdieron por su negligencia
en la oración. Digo, pues, que la oración nos es absolutamente
necesaria para perseverar”, (san Juan Vianney, Cura de Ars).

Señor, danos la sabiduría que juzga desde arriba y ve a lo lejos.
Danos el espíritu que omite lo insignificante en favor de lo esencial.
Enséñanos a serenamos frente a la lucha y los obstáculos, y a
proseguir en la fe, sin agitación, el camino por ti trazado. Danos una
actividad serena que abarque con una visión unitaria la totalidad.
Ayúdanos a aceptar la crítica y la contradicción. Haz que sepamos
evitar el desorden y la dispersión. Que amemos todas las cosas
juntamente contigo. Oh Dios, fuente de ser, únenos a ti y a todo lo
que converge hacia la alegría y la eternidad. Amén.

“El espíritu de oración que animó la vida de Jesús entre los hombres,
nos enseña que todas las obras, grandes y pequeñas, han de ir
precedidas, acompañadas y seguidas de oración”, (san Josemaría
Escrivá). Dios nos envuelve e invade por completo. Ignorarlo es falta
de respeto, fe, gratitud y amor. El que ora vive este amor. P.
Natalio.