martes, 15 de noviembre de 2011


Santa Faustina y Satanás


Buenos días, amigo/a.

Aprecia la virtud de la laboriosidad. Laboriosa es la persona que ama
el trabajo y trata de hacerlo bien. La laboriosidad lleva consigo la
decisión de aprovechar el tiempo, de concentrarte en el trabajo y de
no abandonar actividades a medio hacer. Haz hoy tu trabajo con
entusiasmo y de buena gana; así crecerás en esta virtud con traje de
faena.

“En cierta ocasión vi a Satanás que tenía prisa y estaba buscando a
alguien entre las hermanas, pero no la encontraba. Sentí en el alma la
inspiración de ordenarle en nombre de Dios que me dijera a quién
buscaba entre las hermanas. Y confesó, aunque de mala gana: "Busco las
almas perezosas". Cuando volví a ordenarle en nombre de Dios que me
dijera a qué almas del convento tenía el acceso más fácil, me confesó
otra vez de mala gana que: "A las almas perezosas y ociosas". Noté que
actualmente no hay tales almas en el convento. Que se alegren las
almas fatigadas y abrumadas por el trabajo”. (Diario de santa
Faustina).

Don Bosco solía decir: “La vida es demasiado corta. Los ociosos, al
final de la vida, experimentarán grandes remordimientos por el tiempo
perdido. Las espinas de la vida serán las flores de la eternidad. A la
hora de la muerte se ven las cosas desde otro punto de vista. Un
rinconcito de paraíso lo arregla todo”. Que lo pienses y tomes tus
decisiones. P. Natalio.

lunes, 14 de noviembre de 2011


La difamación


Buenos días, amigo/a.

Difamar —lo mismo que calumniar— consiste en quitar la buena fama a
una persona propagando una falta que no cometió. Es una mentira que
causa un daño o menoscabo, a veces gravísimo, en un bien tan apreciado
como el buen nombre que alguien goza en la sociedad. La envidia suele
ser el origen de este injusto proceder.

Un día, el juez pidió a Nasrudín que le ayudara a resolver un problema legal.
— ¿Cómo me sugerirías que castigue a un difamador?
—Córtales las orejas a todos los que escuchan sus mentiras –replicó el
sabio sufí.

La respuesta de Nasrudín —en verdad un disparate— sirve para subrayar
un aspecto muy descuidado: lo correcto es cultivar la escucha prudente
de lo que lesiona la fama de las personas. Debes exigir pruebas
fehacientes de testigos honestos. La Biblia narra cómo el profeta
Daniel salvó a Susana calumniada por dos ancianos corruptos. P.
Natalio.

domingo, 13 de noviembre de 2011


Reservar un tiempo


Buenos días, amigo/a.

La Reina de la Paz hoy nos regala un mensaje sobre la oración. María,
maestra de oración, insiste en un detalle: que te decidas a entregar a
Dios un tiempo fijo en tu agenda. Cuando adquieras el hábito de
hacerlo cada día, te sentirás más fuerte para vencer tentaciones de
cansancio, indecisión, dejadez… El encuentro con Dios te plenificará,
te dará solidez y seguridad.

¡Queridos hijos! Hoy también los invito a la oración. Yo siempre los
estoy invitando, pero ustedes aún están muy lejos. Por eso, a partir
de hoy, decídanse seriamente a dedicarle tiempo a Dios. Yo estoy con
ustedes y deseo enseñarles a orar con el corazón. En la oración con el
corazón ustedes encontrarán a Dios. Por eso, hijitos, ¡oren, oren,
oren! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

La Virgen añade que “desea enseñarnos a orar con el corazón”. Este es
un regalo maravilloso, significa que nuestra Madre nos obtendrá la
gracia de una oración muy pura que, bajando al centro del alma, se
instalará allí para alimentar una íntima y casi incesante comunión de
amor con el Señor. P. Natalio.

sábado, 12 de noviembre de 2011

La piedra en el agua


Buenos días, amigo/a.

Ser cristiano es unirse a Alguien a quien se conoce íntimamente, a
quien se ama apasionadamente y a quien se sirve heroicamente. Cristo
no es un recuerdo histórico, sino una presencia. Un presencia viva y
vivificante. Déjate vivificar por Cristo.

“Un día estaba sentado a orillas de un río. Saqué del agua una hermosa
piedra, redonda y dura, y la rompí en pedazos. El interior estaba seco
por completo. Esta piedra llevaba siglos en el agua; pero el agua no
había penetrado en la piedra. Eso ocurre a los hombres de Occidente:
desde hace siglos están inundados de cristianismo y de sus
bendiciones, pero el cristianismo no ha penetrado en ellos. La culpa
no es del cristianismo sino de la dureza de su corazón, impermeable
por el materialismo. Por eso muchos hombres de esta tierra no pueden
entender lo que es Jesús. Ustedes no pueden predicar a Cristo, hasta
no ser semejantes a él”. (R. Tagore).

Jesús es el modelo perfecto del hombre nuevo. Dios, nuestro Padre, nos
invita a transformarnos en él, haciendo nuestros sus sentimientos y
actitudes. Para lograrlo medita e interioriza sus palabras y ejemplos
cada día, con el Evangelio en la mano. Que como san Pablo puedas decir
“Ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí”. P.
Natalio.

viernes, 11 de noviembre de 2011


A partir de hoy


Buenos días, amigo/a.

No olvides que tus sueños carecen de valor, que tus metas son
imposibles, si no pones de tu parte decisión y acción. Solamente la
acción es la chispa que enciende tus sueños, planes y metas hasta
convertirlos en una fuerza viviente. No te demores, no postergues. El
secreto, extraído de los corazones valientes, es empezar a partir de
hoy mismo. (OM).

La única manera de salir adelante en la vida es no culpar a los demás
de lo que te sucede. Tú eres el arquitecto de tu vida. Y si la vida no
te ha sido favorable hasta ahora, el futuro puede cambiar y depende
sobre todo de ti. Si has tenido muchos fracasos, ésta es una excelente
posición para comenzar de nuevo, pues eres experto en conocer cómo no
se debe actuar, pues no repetirás los errores y te acercarás al éxito.
A partir de hoy tu vida puede tomar uno de dos rumbos: el éxito o el
fracaso. La felicidad o la infelicidad. Es tu decisión cuál camino
tomar y tienes igual oportunidad de seguir uno u otro. La forma de
tomar el sendero del triunfo es... ¡dejar de culpar a los demás! (S.
Valdivia).

Los triunfadores han sido siempre realistas y concretos. Han tenido
sueños grandiosos, pero han comenzado desde lo que tenían a la mano,
de lo posible y cotidiano. Es la manera de crecer con seguridad aunque
con lentitud. Pon tan solo constancia y verás cómo el éxito coronará
tus esfuerzos. El Señor te ilumine, bendiga y proteja, P. Natalio.

jueves, 10 de noviembre de 2011


Vitrales desde afuera…


Buenos días, amigo/a.

Por el bautismo formas parte de la Iglesia, la comunidad de quienes
creen y aman a Cristo. Esta asociación es santa porque su cabeza es
Jesús, justo y santo; porque está animada por el Espíritu Santo; y
porque tiene el mandato de llevar la salvación y la santificación a
todo el mundo. Pero es también una Iglesia pecadora, porque fallamos
muchas veces…

Edgar, al pasar delante de una iglesia muy grande dijo a su mamá:
—Mirá mamá, esas grandes ventanas están bien sucias; no son nada
lindas. La mamá no dijo nada, tomó al hijito de la mano y entró en la
gran catedral. Mirados desde adentro los grandes vitrales que desde
afuera parecían grises y sucios, brillaron ahora con vivos y hermosos
colores. Entonces Edgar quedó admirado.

Los vitrales son un buen símbolo de la Iglesia, santa y pecadora al
mismo tiempo. Y porque es pecadora, la Palabra de Dios la urge a
convertirse cada día. Conversión es poner a Dios en el primer lugar y
darle a cada cosa la importancia relativa que tiene, es un impulso del
Espíritu a dejar un itinerario equivocado para seguir el camino mejor
y más feliz: el de Jesús. P. Natalio.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Acuérdate de lo bueno


Buenos días, amigo/a.

Ser optimista es cultivar una visión serena de la vida que nos lleve a
descubrir todo lo que hay de bueno, alegre y gratificante en medio de
espinas y carencias. No pierdas el sentido de la proporción y más bien
destaca todo lo positivo, porque son muchos los especializados en
detectar todo lo sombrío y difícil de nuestro diario caminar.

Cuando el cielo está gris, acuérdate cuando lo viste azul. Cuando
sientas frío, piensa en un sol radiante que ya te ha calentado. Cuando
sufras una temporal derrota, acuérdate de tus triunfos y de tus
logros, acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con
alegría. Recuerda los regalos que te han hecho, los paisajes que has
disfrutado y las risas que han brotado de ti. Porque todo esto lo
podrás volver a tener y lo que has logrado, lo podrás volver a ganar.
Alégrate y desecha los recuerdos tristes y dolorosos, no te lastimes
más. Piensa en lo bueno, en lo amable, y en lo bello. Recorre tu vida
y detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas, y vívelas
otra vez.

Busca siempre la faz luminosa y positiva de todos los obstáculos y
reveses que te presente cada día. No olvides que puedes desarrollar la
escondida sabiduría de convertir un menos en más, un fracaso en
victoria y una cruz en resurrección y vida. Que pases un día muy
apacible. Hasta mañana. P. Natalio.