jueves, 21 de abril de 2011

Educar


Buenos días, amigo/a.

“Las palabras mueven, los ejemplos arrastran”, dice el proverbio. En
efecto, nada es mejor que el testimonio de vida para moldear el
carácter de los niños en el hogar o en la escuela. Por eso padres y
educadores deben vigilar su propia conducta para que incida
positivamente en los chicos. Por ejemplo: dominio de si mismos,
sinceridad permanente, prioridad del deber, etc.

No educas cuando impones tus convicciones, sino cuando suscitas
convicciones personales. No educas cuando impones conductas, sino
cuando propones valores que motivan. Educas cuando enseñas a caminar,
cuando despiertas el coraje de ser libres, cuando fomentas la
capacidad de pensar por cuenta propia. No educas cuando impones el
terror que aísla, sino cuando liberas el amor que acerca y comunica.
No educas cuando impones tu autoridad, sino cuando cultivas la
autonomía del otro. Educas cuando respetas la originalidad que
diferencia, cuando enseñas a buscar honestamente la verdad, cuando
formas personas responsables.

El que educa debe proponer, motivar y ayudar a adquirir buenos
hábitos. La única diferencia entre el adulto fracasado y el que ha
tenido éxito está en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos
son la clave de todo éxito. Por lo tanto, valorice el educador este
tiempo de formación, en que ayuda a poner las bases del futuro a los
niños y jóvenes. P. Natalio.

miércoles, 20 de abril de 2011

El pato en el corral


Buenos días, amigo/a.

El conocimiento de uno mismo es llave de sabiduría, porque desde tu
realidad personal puedes crecer y superarte. Epitecto, filósofo
griego, escribió que “La cosa más difícil es conocernos a nosotros
mismos, la cosa más fácil, hablar mal de los demás”. Conocerte es
encontrarte con tus límites y fragilidades, y también con tus logros y
fortalezas. Ten un tiempo para evaluarte.

Las gallinas y los pavos se burlaban del pato, porque no sabía correr;
y hasta de volar y quizá de nadar opinaban que se había vuelto
incapaz, desde que se acomodó a la buena vida del corral. El pato se
sonreía y casi dejaba entender que la misma opinión tenía él de sus
incapacidades. De repente cruzó un perro disparando por entre las aves
y la fuga fue general; pavos y gallinas, corriendo y volando, se
desparramaron. Cuando se acordaron del pato con asombro vieron que, de
un vuelo poderoso, había ido a dar a una laguna retirada y que la
estaba atravesando a nado con gran rapidez, habiendo hecho por lo
menos dos veces más camino que el más veloz de ellos. G. Daireaux.

Hay una realidad indiscutible, normal y prevista por Dios con un
designio de amor: los talentos han sido distribuidos en forma
desigual. ¿No te parece que es con el fin de hacernos crecer en el
amor y el servicio complementándonos, ayudándonos, intercambiando los
dones, integrán-donos a la familia humana? Nunca envidies, sino valora
y desarrolla tus dones. P. Natalio.

martes, 19 de abril de 2011

Me gusta la gente


Buenos días, amigo/a.

La persona plenamente humana es aquella que consigue ser ella misma,
que actúa por sus propias convicciones, y no por reacción a como
actúan con él los demás. Para vivir la vida con autenticidad, hace
falta mucho valor y querer nadar contracorriente. Vivir con
autenticidad supone arriesgarse, atreverse.

Me gusta la gente que ríe, llora, se emociona con una simple carta, un
llamado, una canción suave, una buena película, un buen libro, un
gesto de cariño, un abrazo. Gente que ama y tiene nostalgias; le
gustan los amigos, cultiva flores, ama los animales, admira paisajes,
la poesía y sabe escuchar. Gente que tiene tiempo para sonreír, pedir
perdón, repartir ternuras, compartir vivencias. Gente de corazón
desarmado, sin odio ni prejuicios, con mucho amor dentro de sí. Gente
que se equivoca y lo reconoce, cae y se levanta, asimila los golpes,
aprendiendo lecciones de sus errores. Me gusta mucho la gente así.

Recuerda que los demás te necesitan tal como el Señor ha querido que
fueras. No conviene que te pongas una máscara o representes una
comedia. Puedes decirte a ti mismo: “voy a llevarles algo especial,
pues nunca se encontraron ni se encontrarán con alguien como yo; soy
una persona única salida de las manos de Dios”. Dios te valora, hazlo
tú también. P. Natalio.

lunes, 18 de abril de 2011

El gato blanco


Buenos días, amigo/a.

Intercambiar experiencias entre personas curtidas por la vida, es
enriquecedor. Se aprende mucho sin necesidad de sufrirlo en la propia
piel. Los clásicos decían, “de lo sucedido a uno sólo, aprendan
todos”. Son consejos que siempre tienes que confrontarlos con tus
propios conocimientos y aplicarlos con prudencia. Una fábula demuestra
el valor de un consejo.

Cuando una familia se mudó de casa se olvidó de llevarse al hermoso
gato blanco que tenía. Éste intentó sobrevivir como hacen los gatos
pobres que cazan ratones y pájaros. Pero, nunca podía agarrar nada, a
pesar de que no era de los más torpes. Un gato gris que lo observaba
descubrió el secreto de su mala suerte y le aconsejó rebajar un poco
el brillo de su traje, revolcándose en el polvo, ya que por su pelaje
blanco, los ratones y pájaros de lejos lo veían venir y se escondían o
escapaban. “Por eso, dijo, no cazas nada”. Así lo hizo y pudo vivir
bien.

Ayudar a los que se encuentran en dificultades es un aspecto práctico
de la fraternidad humana. De este olvido de ti mismo, surgirá como por
magia, tu propia felicidad y alegría, tu auténtica realización. Mira,
pues, a tu alrededor: cuántos hoy necesitan de tu consejo, de tu
sonrisa, de tu abrazo o simplemente de tu compañía. P. Natalio.

domingo, 17 de abril de 2011

Oración del educador/a


Buenos días, amigo/a.

Recuerda que un hijo (como también un alumno) es un regalo de Dios.
La más rica de las bendiciones. No trates de amoldarlo a imagen tuya o
de un vecino. Cada niño es individual, y tiene que permitírsele ser
él mismo. No aplastes el espíritu de tu hijo o alumno cuando falla, y
nunca lo compares con otros que lo hayan sobrepasado.

Señor, tú que eres el único y verdadero maestro, concédeme la gracia
de ser, a ejemplo tuyo, maestro/a, para mis alumnos. Haz que yo sea
modelo de: amor, confianza y comprensión. Haz que yo sepa, con mi
vida, educarlos en la libertad y con mi sabiduría capacitarlos para un
auténtico compromiso hacia los demás. Haz que yo sea capaz de
hablarles de ti y de enseñarles cómo hablar contigo. Haz que ellos se
den cuenta que son amados y que yo sólo busco su verdadero bien. Haz
que mi amistad contigo sea fuente de mi amistad con ellos. Jesús
Maestro, gracias por haberme llamado a tu misma misión.

Enséñale a tus alumnos (o bien a tu hijo) que hay dignidad en el
trabajo duro. Aunque se desempeñe con unas manos callosas paleando
carbón, o unos dedos hábiles manipulando instrumentos quirúrgicos.
Déjale saber que una vida útil es bendecida, y una vida fácil y en
busca de placeres, es vacía e insignificante. El Maestro Divino te
inspire y asista. P. Natalio.

sábado, 16 de abril de 2011

Ejercita tu memoria

Buenos días, amigo/a.
Toda persona es importante, y merece tu respeto y el mío. Alguien
escribió que el sonido más dulce y querido para cualquiera de nosotros
es el propio nombre y apellido. Ahí tienes un camino para llegar al
corazón de los demás. Pon atención en recordar los nombres. Es
cuestión de ejercicio y de interés humano.

1. - Doctor, doctor, he perdido la memoria.
- ¿Y eso desde cuándo?
- ¿Desde cuándo qué?
2. Resumiendo la clase de historia, la maestra pregunta:
- Jaimito, ¿por qué es famoso Colón?
- Por su memoria. Responde con gran aplomo.
- ¿Por su memoria? Pregunta extrañada y seria la docente.
- Sí, porque en su monumento está escrito: «A la memoria de Colón».

Había un señor que en las fiestas recibía a los invitados y les
preguntaba su nombre. Al final del banquete repetía nombre y apellido
de los cien o más invitados. Un aplauso interminable ovacionaba a este
prodigio de retentiva, Harry Lorrayne, autor de “Cómo desarrollar una
supermemoria”. Algo puedes hacer para mejorar tu memoria. Vale la pena
intentarlo. P. Natalio.

viernes, 15 de abril de 2011

“No temas, yo te protejo”


Buenos días, amigo/a.

Un tema recurrente en la Biblia es la protección amorosa de Dios que
está contigo, te defiende y asiste porque te ama. Esta idea se ve
expresada con variadas imágenes: Dios es el guardián vigilante del
hombre cuya sombra te libra de los ardores del sol y de los maleficios
de la luna (121). Es como un ala protectora, como un pastor solícito,
como un alcázar fortificado, etc,

Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo, mi alcázar, mi libertador
(18). El te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás. Su
brazo es escudo y armadura (91). El Señor te guarda de todo mal, él
guarda tu alma; el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por
siempre (121). El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará
temblar? (27). Tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría que si
abundara en trigo y en vino. En paz me acuesto y enseguida me duermo,
porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo (4). Bendice, alma
mía, al Señor y no olvides nunca sus beneficios (103).

“Descarguen en el Señor todas sus inquietudes, pues él se ocupa de
ustedes”. Si lees y meditas la Biblia, encontrarás esta exhortación y
otras semejantes. Te ayudarán a fortalecer tu confianza en Dios que te
ofrece refugio “a la sombra de sus alas mientras vienen calamidades”
de cualquier clase y magnitud. “No temas, contigo estoy. Yo te amo”,
te asegura Dios. P. Natalio.